miércoles, 18 de noviembre de 2009

PIERNAS Y PIES

El pie puede también ser un indicador del estado general de salud. Hay enfermedades sistemáticas como diabetes, artrosis, artritis, que se manifiestan en esta región anatómica. Para el

mantenimiento de la movilidad y deambulación se requiere de un pie sano y funcional. Muchos problemas comunes de los pies resultan de algunas enfermedades, los años de desgaste, el calzado inapropiado o el mal cuidado de las uñas entre otros.

Su repercusión funcional es con frecuencia importante, y es uno de los problemas que más comúnmente pasan desapercibidos en la consulta médica.



Examen clínico del pie

Este examen debe realizarlo un especialista, sistemática y exhaustivamente, con apoyo para observar la piel, los vasos y superficies de prominencias óseas; primero en declive y seguidamente elevando el pie para observar la circulación.

Enseguida de pie, en reposo y durante la marcha, buscando cambios estructurales y disfunción en la locomoción. Por último, la inspección del calzado es esencial para observar las áreas de desgaste.



Síndromes más frecuentes de la enfermedad del pie

· El dolor, que puede ser manifestación de alteración mecánica, artrosis, déficit circulatorio.

· Modificación de la temperatura o volumen del pie, por lo general relacionado con alteraciones circulatorias.

· Alteración de la marcha (cojera) que en la mayoría de los casos es expresión de dolor y tiende a ocurrir precozmente en las lesiones de tobillo y pequeñas articulaciones.







Las Uñas

· Los adultos mayores presentan algunas alteraciones ungulares importantes para el caminar, por ejemplo la onicogriposis, que consiste en una hipertrofia de la uña del pie, y que presenta como característica formal un enroscamiento de la uña tal como el asta de un carnero.Esta degeneración comprime las partes blandas del pie, provocando inflamación y dolor. Otra alteración frecuente de la uña es la onicocauxis que es el engrosamiento de la uña provocado por traumatismo o mal corte de ella.

· Otra consideración relacionada con las uñas del pie es la infección del lecho ungular (bajo la uña), que incluso puede ulcerarse.

· Onicomicosis (infección de la uña por hongos) es el más común de los problemas de las uñas y se presenta con engrosamiento, coloración amarilla.



Hiperqueratosis (callosidades)

Las hiperqueratosis pueden dividirse en dos grupos:

" Digitales

" Plantares

Las hiperqueratosis digitales se distinguen entre callos duros y blandos. Resultan de la fricción y presión localizadas en la planta del pie que provocan una respuesta protectora por parte del pie.



Alteraciones del Metatarso

Hallux valgus se refiere a las alteraciones de alineamiento del primer metatarsiano (dedo gordo) y cuya causa obedece a alteraciones biomecánicas. En etapas avanzadas se requiere tratamiento quirúrgico.



Metatarsalgia

Sus causas son variadas, pero una particularmente frecuente en el adulto mayor, es consecuencia de la hipotonía de la musculatura intrínseca del pie, que conlleva a sub-luxaciones

de las pequeñas articulaciones.



Venas Varicosas

Son vasos sanguíneos engrosados que pueden tener un aspecto retorcido. Por lo general, son más evidentes en las piernas.

La función de las venas es devolver la sangre no oxigenada de los tejidos al lado derecho del corazón. Gran parte de la sangre circula contra la gravedad, de modo que las venas disponen de

válvulas internas para mantener el flujo sanguíneo hacia el corazón. Las venas varicosas se desarrollan cuando las válvulas internas de las venas se deterioran y son incapaces de funcionar

adecuadamente. Como resultado, el flujo sanguíneo venoso se vuelve más lento. En los puntos en que la sangre se acumula o estanca, las venas adoptan un aspecto retorcido. Entre las causas de venas varicosas figuran: las válvulas pueden tener debilidad congénita.

Las venas varicosas parecen afectar con mayor frecuencia a determinadas familias. Las enfermedades del sistema venoso, por ejemplo una infección (tromboflebitis) pueden lesionar la

pared venosa.

Un aumento sostenido de la presión en el interior de la venas puede afectar las válvulas. Esta elevación de la presión puede ser debida a sobrepeso abdominal excesivo, por obesidad o embarazo, o el permanecer de pie por tiempo prolongado, necesario en ciertas profesiones. Los síntomas pueden variar, e incluso algunos pacientes no los presentan. Los síntomas más identificables son: una sensación de peso general de la vena, un dolor difuso después de permanecer mucho tiempo de pie o el caminar por tiempo prolongado. Calambres en las piernas

por las noches, fatiga y venas palpables.



Autocuidado

· Lávate todos los días los pies y sécalos meticulosamente con una toalla suave (sin frotar),

· en especial entre los dedos.

· Usa lanolina o una crema similar para prevenir las fisuras cutáneas.

· Evita lesiones en las piernas y los pies.

· Usa calcetines o medias limpias, en lo posible de algodón, para la absorción de la humedad y así evitar los hongos.

· Revisa cada día las piernas y los pies, esta medida es importante pues pueden producirse rupturas de la integridad cutánea que el adulto mayor no note.

· Usa zapatos y zapatillas de levantarse bien ajustados y zapato deportivo.

· Si los dedos de los pies están muy juntos, coloca algodón o lana entre ellos para prevenir posibles roces.

· Es recomendable que el corte de uñas sea realizado por la familia o el podólogo (el corte de uña debe ser recto).

· No es recomendable que apliques calor directo (botellas de agua caliente).

· Trata de no utilizar productos para los pies a menos que los haya prescrito el médico; es importante tener en cuenta este aspecto ya que muchos preparados que se utilizan para los pies (callicidas, desinfectantes y pomadas), son lo suficientemente fuertes como para provocar una lesión.

· Mantén las piernas y pies a temperatura constante, utilizando calcetines de lana o algodón.

· Antes de bañarte prueba la temperatura del agua con la mano.

· Evita cualquier prenda que restrinja la circulación: no utilices ceñidores, ligas o calcetines con bandas elásticas muy tirantes.

· No andes descalzo.

· Consulta al médico en forma inmediata ante cualquier pérdida de la continuidad de la piel de

· piernas y pies.

· No fumes, porque el tabaco estrecha los vasos sanguíneos y limita aún más la irrigación cutánea.

· Es recomendable que uses medias anti-embolia o elásticas durante el día, ya que sujetan las venas y mejoran la circulación. Deben ser prescritas por el médico y ponértelas inmediatamente después de levantarte.

· Eleva las piernas a lo largo del día, siempre que sea posible, y evita el estar de pie o estar sentado por tiempo prolongado. Si debes permanecer sentado durante un largo período, conviene que muevas ambos pies en círculo unas 20 veces cada una hora. Esto favorecerá la circulación retrógrada hacia el corazón.

· Cuando estés sentado evita cruzar las piernas.

· Realiza ejercicios, por ejemplo caminar, ya que la contracción muscular fuerza el paso de la sangre a través de las venas y minimiza la estrechez venosa.