Presentación
La presente guía
tiene como fin dar a conocer a los adultos mayores y a las personas que
conviven día a día con ellos, cuál es el potencial con el que cuenta una
persona en esta etapa de su vida, y exhortarlos a que busquen los
mecanismos necesarios para alcanzar su autorrealización.
A los adultos
mayores se les invita a que realicen un análisis interno para descubrir
sus propias habilidades y capacidades, con el objetivo de interesarlos
en seguir construyendo su plan de vida y sentirse satisfechos de haberse
preocupado por disfrutar cada acción que realizaron, dejando de lado
cualquier pensamiento negativo que les impida distinguirse como personas
que enfrentan la vida siempre con optimismo.
Al resto de la
sociedad, que seguramente tiene algún lazo afectivo con algún adulto
mayor, se le presentan situaciones que explican como actúa la psicología
de una persona de edad avanzada o de alguien que presenta algún tipo de
demencia, y así al ser más empáticos con ellos, proveerles un entorno
favorable que les permita expresar sus inquietudes, sentirse queridos y
tomados en cuenta para que conserven su salud emocional hasta edades muy
avanzadas.
“La sociedad tiene
para con las personas mayores, el deber y la responsabilidad moral de
retribuirles medios de vida, bienestar, agradecimiento y respeto,
reconociendo que lo que hoy tenemos es fruto de su esfuerzo v
dedicación”.
Capítulo
I:
Salud Mental
Casi todas las
personas adultas mayores son emocionalmente saludables, aunque en el
plano psicológico se pueden presentar ciertos cambios en la memoria, el
aprendizaje, la atención, la orientación y la agilidad mental. No
obstante, la educación, la cultura y la experiencia adquirida durante la
vida constituyen una buena base para reentrenar o reaprender las
habilidades que van disminuyendo.
Así también, la
vejez puede ser una época de realización, de agradable productividad y
de la consolidación de habilidades y conocimientos. Sin embargo, los
recursos emocionales de esta etapa con frecuencia disminuyen debido a
muchas crisis y tensiones acumuladas, a las que las personas deben
enfrentarse y que pueden ser el detonador de algún problema de salud
mental.
Algunos de estos
retos pueden ser:
-
Vivir con una enfermedad crónico-degenerativa que obliga a
modificar su independencia y formas de vida activa.
-
La pérdida de la pareja, de algún amigo o de algún miembro de la
familia.
-
Aislamiento y soledad.
-
Un escaso ingreso económico.
-
Modificación del lugar que ocupaba en la familia como pareja,
líder o proveedor.
-
Las enfermedades mentales o emocionales pueden manifestarse de
muchas maneras, por lo que en ocasiones es difícil reconocerlas. Se
confunden con dolencias o enfermedades físicas.
También pueden ser
negadas por la familia y los amigos, o mal interpretadas como una parte
normal del envejecimiento. A continuación veremos las manifestaciones de
los diferentes problemas de salud mental que se pueden presentar en la
persona adulta mayor.
El adulto mayor
enfrenta la realidad del envejecimiento en medio de una sociedad que
practica la marginación social de los adultos mayores, sintiéndose así
mismo como alguien que ya no cuenta mucho para los demás, aún en la
familia, ya no se diga en la sociedad. Por lo tanto sufren la
experiencia de vivir su autoestima en decadencia, que los lleva
inclusive a la depresión.
En ocasiones, el
adulto mayor se encuentra sin las herramientas que le permiten su
adaptación, tales como la motivación o refuerzos sociales. Al carecer de
estas herramientas es difícil que se adapte a nuevos hábitos y
circunstancias de vida, además de que siente que la sociedad no lo
valora en la forma
en que el adulto mayor considera que sería lo justo.
Por otra parte,
encontramos que existen adultos mayores que son más intelectuales o
permanecen mentalmente activos, los cuales son capaces de enfrentar su
vejez con mayor serenidad que aquellos cuya vida carece de sentido. Es
de ellos de quien se debe aprender.
Principio Gerontológico.
En la medida de lo
posible el adulto mayor debe permanecer en el medio físico, familiar y
social en el que ha desarrollado su vida; debe respetarse su forma
personal de relación con los lugares, objetos y personas que han
configurado su existencia, todo ello favorece su salud mental.
Crisis
de identidad en el adulto mayor.
Esta situación se
presenta por varios motivos que causan un conflicto interno en la
persona.
Algunos de ellos se
mencionan a continuación:
-
Vive en la incertidumbre del futuro y tiende a replegarse a sí
mismo.
-
Vive una transformación rápida de sus capacidades físicas e
intelectuales y de su modode vida.
-
Surge una crisis de identidad: deja de saber quién es y para qué
sirve.
-
Le asaltan dos temores, por un lado el temor a perder el control
de su vida. Este temor va de la mano del género: ¿qué teme perder el
hombre? ¿qué teme perder la mujer? Y por otro lado la incertidumbre
nacida de un sentimiento de inutilidad. Gran parte de su identidad y del
sentido de su vida desaparecen, dejándolo desamparado.
-
La llegada a una situación de dependencia debido a la edad
avanzada provoca un fuerte deseo de independencia que actualiza
conflictos antiguos y por otra parte hace resurgir conflictos con la
familia de origen, pero ahora llevados a otras personas.
Es evidente que la
ausencia de un apoyo familiar firme es un factor de riesgo de
institucionalización nada deseable, ya que el objetivo principal de la
geriatría es que el adulto mayor esté en su medio habitual, rodeado de
su familia, de sus cosas; que sea tratado como un ser humano rico en
sabiduría, experiencias y vivencias.
Un aspecto
relacionado con la salud mental es la plena capacidad de dormir y
descansar apropiadamente, por lo que el insomnio, que consiste en el
desorden de iniciación y sostenimiento del sueño, puede ser un problema
que genere irritación, agotamiento, somnolencia durante el día, etc.
Este problema presenta una serie de elementos que deben ser analizados
adecuadamente para establecer una atención correcta.
Cuando se trata de
insomnio transitorio, para combatirlo se recomienda llevar
a la persona a la cama a una hora determinada diariamente; despertarle
siempre a la misma hora; hacerlo dormir en una habitación fresca,
limpia, tranquila y oscura; y por último ayudarle a hacer ejercicio a
diario, pero ni muy intensamente, ni muy tarde. No se aconseja que la
persona tome siestas durante el día (hasta donde sea posible); tome
café, té o bebidas con
cafeína, en especial
cerca de la noche al igual que las bebidas con alcohol (le obligarán a
levantarse al baño para orinar), ó llevarle demasiado temprano a la
cama.
En lo que respecta
al insomnio crónico (cuando el problema lleva más de un
mes de suceder), lo aconsejable es consultar al médico.
También es un factor
de desestabilización emocional el que la persona adulta mayor sea
víctima de maltrato o violencia, la cual se puede dar por diferentes
factores: problemas familiares, escasos recursos económicos, agotamiento
por parte del cuidador o familiar, pero sobre todo por una intolerancia
debida al desconocimiento de las necesidades de las personas adultas
mayores.
Por otro lado, la
demencia es uno de los problemas de salud mental más graves que aquejan
a las personas adultas mayores, ya que se debe a un desorden progresivo
de las funciones intelectuales superiores, tales como la memoria, el
lenguaje, la concentración y la motricidad (movimiento de los brazos y
piernas), afectando las actividades de la vida diaria.
Consejos
para compartir.
A pesar de que la
depresión es una enfermedad grave y evasiva, se puede tratar
adecuadamente.
En general, el
tratamiento consiste en una combinación de medicamentos y psicoterapia.
Los medicamentos
antidepresivos constituyen un importante adelanto científico, ya que
existe una gran variedad de ellos que permiten fortalecer las
substancias disminuidas en el cerebro y así tratar el padecimiento.
Para cada caso, el
medicamento debe ser escogido por el médico, tomando en cuenta aspectos
como problemas para dormir, ansiedad, además de enfermedades que padece
y los otros medicamentos que la persona toma. Los nuevos medicamentos no
causan adicción por lo que se pueden tomar durante meses o años.
Conjuntamente se
debe dar a la persona la oportunidad de que hable de sus problemas y
sentimientos y de replantear sus actitudes hacia los retos de la vida
diaria, todo esto mejorará su calidad de vida.
Estar enfermo no
es una vergüenza, pero el no atender esos síntomas es una
irresponsabilidad.
Lo que NO se debe
hacer:
-
Aceptar vivir con tristeza, de mal humor o insatisfecho.
-
Pensar
que la depresión no tiene remedio.
-
Negarse a recibir ayuda médica o psicológica por los prejuicios que hay
sobre el tema.
-
Padecer insomnio durante meses o años.
-
Ser
víctima de violencia por parte de un familiar o cuidador, y callarlo.
Para saber más
En el transcurso de
la vejez, las personas experimentarán cambios que pueden desafiar su
bienestar emocional. Algunos de estos cambios pueden causar una
enfermedad mental. El padecimiento mental más frecuente entre los
adultos mayores es la depresión, entre 15% y 20%
de ellos la sufren.
Si se está
experimentando alguno de estos problemas, es necesario buscar ayuda como
lo haría en caso de tener un problema de salud física. Buscar ayuda es
el primer gran paso hacia el regreso de la vida saludable y feliz.
La tarea para
envejecer exitosamente nos compromete a entender los cambios que hay que
enfrentar y tratar de prepararse para ellos.
Es importante
considerar las siguientes preguntas:
-
¿Qué
arreglos de subsistencia y de estilos de vida son buenos para mí?
-
¿Qué
tipo de comodidad o bienestar, independencia y compañía espero?
-
¿Cuál
va a ser mi pensión?
-
¿Qué
puedo hacer para estar mental y físicamente apto o apta?
-
¿Qué
servicios de salud mental y física existen?
Por otra parte es
importante el no acostumbrarse a los estados de ánimo negativos o
desagradables, no hay que rendirse.
Consulte a su médico
para que él sugiera a quién acudir.
La terapia puede
beneficiar a las personas adultas mayores, sobre todo la grupal, ya que
ofrece la oportunidad de compartir preocupaciones, intercambiar
experiencias y estrategias, además de ayudar a superar la soledad.
Guía
sencilla de evaluación de la salud mental en el adulto mayor.
Es muy común que
olvide las cosas o las actividades que tiene que realizar. Por lo
general se debe a que no ejercita su memoria, o a que está muy
preocupado por algo, aunque si esto sucede con mucha frecuencia no está
de más que se le apliquen las siguientes preguntas:
-
¿Qué fecha es hoy?
-
¿En qué año estamos?
-
¿En qué mes estamos?
-
¿Qué día del mes es hoy?
-
¿Qué hora es, aproximadamente?
-
¿En qué lugar estamos?
-
¿En qué país?
-
¿En qué estado?
-
¿En qué ciudad o poblado?
-

* Si no pudo
responder algunas se recomienda comentarlo a su doctor.
Se debe tener
cuidado especial cuando la persona adulta mayor tiene dificultad para
concentrarse, para seguir el hilo de una conversación y se le olvidan
las actividades cotidianas.
Además de consultar
al médico, se recomienda estimularlo mucho, que continúe reaprendiendo;
proporcionarle lecturas sencillas y atractivas, y luego pedirle que las
relate a los demás.
Tabla 1
Síntomas
del estado ansioso que pueden ser provocados por la depresión.
(Adaptado de Spar JE,
La Rue A, 1990, Folks DG, Fuller WC, 1997) (4,22)
TENSIÓN
MOTORA
|
HIPERACTIVIDAD AUTOMÁTICA
|
VIGILANCIA Y REGISTRO
|
Estremecimiento
|
Respiración entrecortada
|
Sensación de excitación o impaciencia
|
Sacudimiento
|
Sensación de sofocación
|
Dificultad de concentración o “mente en blanco”
|
Sensación de temblor
|
Taquicardia
|
Dificultad para dormir o mantener el sueño
|
Tensión
muscular
|
Sudoración o manos húmedas
|
Irritabilidad
|
Fatiga
|
Manos
frías y viscosas
|
|
|
Vértigo
o mareo
|
|
|
Diarrea,
vómito u otra molestia abdominal
|
|
|
Micción
imperiosa y frecuente
|
|
|
Problemas para tragar o sensación de “nudo en la garganta”
|
|
|
Cefalea
(dolor de cabeza)
|
|
|
Diarrea
|
|
|
Disfunción sexual
|
|
Capítulo
II:
Depresión
La depresión es el
trastorno psiquiátrico más frecuente en la vejez. A nivel de los
consultorios de médicos generales, aproximadamente uno de cada tres
pacientes mayores de 60 años sufre de síntomas de depresión. La
detección temprana de estos síntomas y su tratamiento contribuirá a
mejorar el bienestar de los adultos mayores.
Así mismo la
depresión se refiere a los desórdenes emocionales que se presentan con
frecuencia en una persona, tales como angustia, agitación, desesperanza,
trastornos del sueño o cambios drásticos del humor.
Algunas de las
variables asociadas con la depresión en la tercera edad son: ser mujer,
estar separado(a), la viudez, el nivel socioeconómico bajo, insuficiente
apoyo social, y cuando ocurren eventos vitales recientes adversos e
inesperados. Un factor de riesgo importante es la discapacidad producida
por enfermedades físicas, siendo frecuente la asociación de una
patología crónica con una enfermedad depresiva.
La depresión es una
enfermedad que afecta los sentimientos, los ritmos vitales, la
concentración, la memoria y la psicomotilidad de las personas. Pero
debido a que la depresión es una enfermedad común nos podemos encontrar
con tratamientos muy efectivos.
Por tanto, si la
persona no busca ayuda médica para erradicarla o por lo menos
aminorarla, no sólo va a sufrir, sino que no podrá llevar a cabo sus
actividades diarias y ocasionará padecimientos en todo su grupo
familiar.
¿Cómo es
la depresión?
La depresión tiene
síntomas muy bien definidos. Básicamente se caracteriza por:
-
Tristeza, irritabilidad y/o ansiedad, desánimo persistente o mal
humor.
-
Pensamientos de muerte o suicidio.
-
Sentir cansancio frecuentemente.
-
Sentimientos de desesperanza, pesimismo e inutilidad.
-
Problemas con la comida (por comer mucho o no tener apetito),
engordando o adelgazando visiblemente.
-
Pérdida de energía, fatiga, no se puede descansar o se está
irritable.
-
Dificultad para concentrarse, recordar o para tomar decisiones.
- Incapacidad
para disfrutar de la vida, incluso en actividades que eran placenteras
para la persona, tales como paseos familiares, visita de hijos o
nietos, actividades de jardinería, etc.
Si se presenta
alguno de estos síntomas, se debe consultar con algún profesional de la
salud.
¿Cómo se
puede evitar una depresión?
Si ha sufrido un
episodio depresivo con anterioridad, es importante continuar bajo
control médico y evaluar con este profesional si es necesario mantener
la medicación antidepresiva aunque ya no presente síntomas.
Las personas, las
familias y la vida están en cambio constante. Es preciso prepararse para
enfrentar estos cambios que son normales y necesarios.
Las mujeres deben
estar preparadas para la partida de los hijos del hogar y, eventualmente
para la viudez, pues viven más tiempo y por ende existe una probabilidad
muy grande que pasen una parte importante de la tercera edad sin hijos y
sin marido.
Los hombres, por su
parte, deben estar preparados para vivir varios años de su tercera edad
sin trabajar y con mucho tiempo libre para realizar las actividades que
le agraden.
¿Quiénes
pueden sufrir de depresión?
Son más vulnerables
a sufrir una enfermedad depresiva:
-
Las mujeres.
-
Las personas que sufren algún grado de incapacidad o impedimento.
-
Las personas que tienen problemas económicos.
-
Las personas que tienen pocas relaciones sociales.
-
Las personas que han sufrido algún hecho inesperado y
desagradable en sus vidas y, sobre todo,
-
Las personas que han sufrido episodios depresivos en sus vidas
con anterioridad.
Recuerde... La
depresión NO es sinónimo de vejez.
Causas
orgánicas de depresión.
Algunas de las
causas orgánicas que pudiesen ocasionar que el adulto mayor o cualquier
otra persona presente algún tipo de depresión pueden ser las que a
continuación se mencionan:
-
Enfermedades neurológicas:
Demencia, accidentes
cerebrovasculares, enfermedad de Parkinson.
-
Enfermedades metabólicocarenciales:
Anemia, hipoglicemia.
-
Enfermedades endócrinas:
Hipotiroidismo.
-
Tumores:
Cáncer de páncreas, tumores cerebrales.
-
Enfermedades cardiovasculares:
Insuficiencia
cardiaca, hipertensión arterial.
Posibles
causas de depresión.
Jubilación
Es un proceso que lo
lleva a su vez a otras pérdidas: del poder, de autonomía económica y del
rol que venía ocupando dentro de la sociedad. En la actualidad es muy
recomendable que todo individuo se prepare anticipadamente a vivir este
proceso de cambio en la vida. Si la persona no se prepara para este
evento tan impactante con un nuevo plan de vida que le proporcione
satisfacciones y le permita seguir participando activamente en la
sociedad sin ser segregado, posiblemente se encuentre un tanto
desconcertado al llegar el tiempo de su jubilación.
Es por eso que se
recomienda que existan redes de apoyo que eviten el aislamiento, la
soledad y la depresión, que pudieran inclusive llevarlo a la muerte.
Muerte
del cónyugue
Con mayor frecuencia
vamos a observar la muerte del esposo, de tal forma que hay más viudas
que viudos. En el caso de que ocurra primero la muerte de la esposa
existen estudios que han reportado la mayor dificultad de los varones
para adaptarse a vivir solos. Si esto sucede en edades tempranas de la
vejez, el hombre se casa nuevamente, o vive frecuentemente en soledad y
depresión. Si esto ocurre en edades más avanzadas, la depresión lo puede
llevar a la muerte, sobre todo si no recibe atención o apoyo por parte
del resto de la familia, o en los casos que así lo
requiera, de ayuda
profesional.
Pérdida
de los hijos
En caso de muerte de
alguno de los hijos, significa una pérdida muy significativa, donde los
sentimientos son devastadores. Los padres esperan morir antes que sus
hijos, es el orden natural de la vida. Cuando la situación se revierte y
el hijo muere primero que los padres, parecería que algo está
equivocado.
El duelo después de
la muerte de un hijo es uno de los más prolongados y una de las pérdidas
con las que es más difícil vivir.
Soledad
A muchos les resulta
difícil adaptarse a estar solos, sobre todo cuando perdieron a su pareja
y los hijos se van del hogar, lo importante es que no continúen en la
cadena de la soledad que los lleva al aislamiento y posteriormente a la
depresión. Aquí como en otras situaciones ya mencionadas es
importante la
existencia de redes de apoyo que le ayuden a manejar adecuadamente su
soledad.
Falta de
oportunidades
Al adulto mayor
muchas veces ya no se le hace partícipe en muchas actividades tanto
dentro de la familia como fuera de ella, y esto le afecta en forma
importante, ya que el no hacerlo sentir útil disminuye su autoestima.
Frustración de toda la vida
El adulto mayor en
ocasiones ve en su vida pasada un mundo gris lleno de vacíos y con pocas
satisfacciones. Por lo tanto se tiene que trabajar en la búsqueda de un
sentido de vida que le ayude a lograr un cambio en su vida presente y en
lo que falta por vivir, aunque sea poco tiempo. La terapia de
reminiscencia puede ser una alternativa de apoyo, buscando los recuerdos
positivos de su vida.
Posibles
causas de depresión.
Cuando el adulto
mayor ha tenido una pérdida significativa, posiblemente lo va a mantener
durante un tiempo callado, sin poder hablar e incluso no participar en
su mundo. Hasta que llegue el día en que se pueda adaptar a dicha
pérdida y acepte lo ocurrido, es entonces cuando comenzará a vivir un
mundo más organizado.
Para ello es
necesario que tome conciencia de que todos los hechos tienen un aspecto
positivo y otro negativo; por ejemplo, la partida de los hijos del hogar
puede significar pena, pero también más libertad y más tiempo libre. La
jubilación puede significar menos dinero y demasiado tiempo ocioso, pero
también da la oportunidad para realizar actividades que antes no
realizaba por falta de tiempo.
Recomendaciones para el adulto mayor:
Para complementar lo
anterior, se han reunido algunas recomendaciones expresadas por personas
adultas mayores y por investigadores en el tema del envejecimiento:
-
Mantenga un régimen de vida variado, que incluya paseos, caminatas y
diversiones, alternando actividades físicas con recreativas y de reposo,
eligiéndolas según sus gustos y aptitudes.
-
Busque
una actividad que le agrade y hágala parte de su vida, porque sentirse
útil ayuda a emplear el tiempo de una mejor manera.
-
Mantenga toda la independencia que su salud y su situación económica le
permitan, pero por ningún motivo se aísle.
-
Haga
cosas para sí misma(o) y viva bajo sus propias reglas, vaya y venga como
desee.
-
Haga
ejercicio regularmente, es bueno para la mente y para el cuerpo. Esto
ayuda a reducir la tensión y la ansiedad, además produce una sensación
de logro y cumplimiento.
-
Lea
periódicos y libros; vea programas interesantes y siga las noticias.
Manténgase informado y atento de lo que sucede en su entorno y en el
mundo.
-
Forme
parte de un grupo de lectura para intercambiar libros y generar
discusiones sobre las lecturas en común; es más barato porque sólo
compra un libro y lo intercambia con los demás.
-
Manténgase comprometido con otras personas. Busque información sobre las
organizaciones sociales, su integración como miembro o su trabajo
voluntario será bienvenido. Es un excelente pretexto para conocer
personas y desarrollar amistades.
-
Si no
hay un grupo cerca de su casa, inícielo. Propicie reuniones para leer,
platicar, ver televisión, tejer, compartir recetas y experiencias.
-
Cuando
tenga problemas, recurra a su experiencia y a su fuerza interior.
Recuerde que durante toda su vida ha practicado estrategias de
supervivencia. Comparta su fuerza con quien lo necesite.
-
Mantenga su sentido del humor.
-
Mantenga la relación con sus hijos y con sus nietos, aún cuando ellos
tengan una vida muy ocupada. Usted los necesita y ellos también lo
necesitan a usted.
-
Sea
aseado y arréglese todos los días, dentro de sus posibilidades. Eso lo
hará sentirse muy bien.
-
Es muy
importante caminar con orgullo, derecho, con la vista en alto, con un
rostro alegre, y sin arrastrar los pies. La vejez no es cuestión de
años, sino de estado de ánimo, recuérdelo.
-
Festeje sus cumpleaños, porque cada año es un regalo. Recuerde que
envejecer no es un derecho, es un privilegio.
Detalles
para convivir mejor:
-
Realice cosas positivas y útiles para otros.
-
Cultive el sentido del humor y busque rodearse de personas interesantes
y alegres.
-
Desarrolle al máximo las capacidades físicas y mentales a través de
actividades en y fuera del hogar.
-
No se
extienda mucho platicando a sus familiares o amigos sobre sus problemas
de salud.
-
Evite
vivir en el pasado. El pasado da para buenas historias, pero a las
personas les interesa hablar del presente.
-
Recuerde que si aún está trabajando bajo un sistema de contrato, lo
natural es que en un momento le corresponderá jubilar, por lo que es
necesario prepararse para cuando eso suceda.
-
Si
usted es una mujer que nunca ha trabajado fuera de la casa, y se ha
dedicado al cuidado de sus hijos, tome en cuenta que lo natural y para
lo que hemos preparado a nuestros hijos, es para que realicen una vida
independiente, por tanto se irán de la casa de los padres y será
necesario que esté preparada para ocupar este tiempo y espacio en cosas
útiles en nuestra vida.
-
Dado
que lo natural es que ahora disponga de una mayor cantidad de tiempo
libre, deb programar anticipadamente cómo lo va a usar.
-
Los
amigos son muy importantes cuando se es adulto mayor, por ello es muy
necesario que siga cultivando a sus amistades. Procure mantener
relaciones cálidas, profundas y estrechas.
-
Esté
preparado para enfrentar nuevas situaciones, mantener una actitud
abierta y adaptarse a los cambios del medio ambiente y de la sociedad.
-
Preocúpese por mantener un entorno o ambiente grato, acogedor y
estimulante.
-
Trate
de sentirse altamente motivado y comprometido por las diferentes
actividades que realiza.
-
Si le
es posible adquiera una mascota, pues se ha comprobado que puede ser una
gran compañía: un gato, un perro o un pájaro pueden enriquecer su vida.
Los animales expresan sus sentimientos con claridad, no hacen juicios,
no critican, nos aceptan tal y como somos, dan la bienvenida, ayudan a
entender el exterior y a sacar a las personas de su aislamiento y
soledad. La relación que existe entre los animales y el ser hu-mano es
mágica y misteriosa, propor-ciona compañía, feli-cidad, motivación,
entretenimiento, ejercicio y socia-lización.Los animales son una terapia
sin medicamentos.
Recuerde que cada
uno de nosotros somos únicos, con nuestros aspectos positivos, e
igualmente
con nuestros
aspectos negativos, y que el estar viviendo la condición de adulto mayor
es toda una
oportunidad. Vívala
plenamente preparándose para enfrentar las cosas que no serán tan
buenas,
y disfrutar las que
sí lo son.
La vejez como una
etapa más del ciclo vital, es la que nos puede permitir o facilitar
alcanzar la plenitud como un estado emocional, para esto debemos
prepararnos.
Recomendaciones para familiares de adultos mayores:
El adulto mayor
requiere estar motivado para emprender alguna actividad de su interés. A
continuación se
mencionan cuáles son las características ideales para estos pasatiempos:
-
Ser
seguras.
-
Factibles.
-
Amenas
y divertidas.
-
Compatibles
con el
último oficio de la persona o con sus inquietudes plásticas o artísticas
(no las del familiar
-
Premiables.
-
Cortas.-
Que
tengan fin en un periodo de tiempo determinado para que no se aburra o
estrese.
-
Tener
cierta
dificultad,
pero acorde a las
limitaciones físicas y mentales del adulto mayor (no parecer infantiles
ni irrealizables).
-
Que le
ofrezca la posibilidad de observar o
admirar el fruto de su labor.
-
Variadas.
-
Constantes.
Dentro
de la casa
-
Escuchar música.
-
Leer
algún libro.
-
Escuchar alguna lectura.
-
Pintar
acuarela o al óleo.
-
Preparar el menú de la semana.
-
Armar
modelos a escala.
-
Jugar
cartas, dominó, ajedrez, lotería, etc.
-
Ordenar la biblioteca o la discoteca.
Fuera de
la casa
-
Ir al
cine, al teatro, a un restaurante, al café con los amigos de hace años.
-
Ir al
parque a pasear a los nietos, a la mascota, o a leer el periódico.
-
Ir a
dar la vuelta simplemente alrededor de la manzana.
-
Ir a
visitar al amigo contemporáneo que se encuentra enfermo o convaleciente,
al templo
(sea cual fuere su religión).
-
Ir de
compras al súper, al salón de belleza, bolearse los zapatos.
En la
terraza
-
Pintar
al óleo, acuarela o cualquier otra técnica.
-
Ejecutar algún instrumento musical.
-
Realizar aquella obra de arte que siempre deseó.
-
Escribir el libro de sus memorias.
-
Cantar, declamar o recitar.
-
Esculpir en madera, modelar en yeso o plastilina.
En el
jardín
-
Leer
el libro de moda.
-
Cultivar arbolitos Bonsai, hortalizas, el huerto familiar o las flores
del jardín.
-
Cuidar
a los nietos o jugar con ellos en el jardín.
-
Responsabilizarse del buen estado del pasto.
En la
cocina
-
Limpiar frijol.
-
Picar
las verduras.
-
Salar
la carne.
-
Lavar
los platos.
-
Batir
la masa para el pastel y decorarlo.
-
Vigilar el guisado.
NOTA: Es más
valioso para un adulto mayor sentirse útil y productivo que traer en el
bolsillo un puñado de dinero.
Evaluación Geriátrica Abreviada (J. Yesavage).
Escala de
depresión (15 puntos)
Por favor responda
según como se ha sentido usted durante la última semana.
1. ¿Está
usted básicamente satisfecho con su vida?
sí NO
2. ¿Ha
disminuido o abandonado muchos de sus intereses o actividades
anteriores?
SÍ no
3.
¿Siente e su vida está vacía?
SÍ no
4. ¿Se
siente aburrido fácilmente?
SÍ no
5. ¿Está
usted de buen ánimo la mayoría del tiempo?
sí NO
6. ¿Está
preocupado o teme que algo malo le va a pasar?
SÍ no
7. ¿Se
siente feliz la mayor parte del tiempo?
sí NO
8. ¿Se
siente con frecuencia desamparado, que no vale nada o desvalido?
SÍ no
9.
¿Prefiere usted quedarse en casa en vez de salir o hacer cosas nuevas?
SÍ no
10.
¿Siente usted que tiene más problemas con su memoria que otras personas
de su
edad?
SÍ no
11.
¿Cree usted que es maravilloso estar vivo?
sí NO
12. ¿Se
siente inútil o despreciable como está usted actualmente?
SÍ no
13. ¿Se
siente lleno de energía?
sí NO
14. ¿Se
siente sin esperanza ante su situación actual?
SÍ no
15.
¿Cree usted que las otras personas están, en general, mejor que usted?
SÍ no
Interpretación:
Si usted se fija
bien, las respuestas a las preguntas son sí y no, unas con mayúsculas y
otras en minúsculas. Sume solamente aquellas cuyas respuestas estuvieron
en mayúsculas. (Por ej:
Sí o NO)
Tabulación:
0
a 5 - Normal; 6 a 10 - Moderado; 11 a 15 – Severa
Diagnóstico de la depresión.
Motivos
de consulta.
Los pacientes que
generalmente acuden a consulta con el médico se quejan de presentar
síntomas físicos vagos y / o algún tipo de dolor, disminución de peso,
trastorno del sueño o nerviosismo.
Por otra parte
cuando la familia del adulto mayor busca la ayuda es porque percibe en
la persona incapacidad funcional y/o falta de energía para seguir
viviendo, lo cual es preocupante.
Del examen físico
que se le realiza a la persona, puede llamar la atención una inclinación
al llanto fácil y/o una alteración de la psicomotilidad, ya sea con
tendencia a la agitación o disminución de ella, con falta de expresión
facial, habla escasa y/o disminución de peso.
Se puede
iniciar el interrogatorio con preguntas como:
En las últimas
semanas, ¿Se ha sentido triste o deprimido (a)?
¿Tiene usted la
impresión que ya no disfruta de cosas que antes disfrutaba?
La respuesta
afirmativa a una de estas preguntas es sugerente de depresión y se debe
continuar
preguntando para
confirmar la presencia de los síntomas asociados arriba mencionados.
Después de que se
lleve a cabo un diagnóstico clínico, es necesario indagar:
-
Si la
persona o la familia percibe que los síntomas depresivos están asociados
a factores psicosociales, como algún suceso en la vida diaia, problemas
familiares o sociales.
-
Si la
persona o la familia percibe que la sintomatología depresiva está
asociada a diagnóstico o agravamiento de enfermedad física. Si la
persona tiene antecedentes previos de episodio depresivo.
-
Si la
persona tiene antecedentes familiares de enfermedad depresiva, demencia
o algún otro trastorno psiquiátrico.
-
El
riesgo de suicidio.
-
Diagnóstico diferencial.
-
Si hay
consumo del alcohol, puede tratarse de un trastorno debido al consumo de
alcohol.
-
Si la
persona sufrió la muerte de una persona cercana u otra pérdida
significativa en los dos meses previos, puede tratarse de un duelo.
-
Si
existen síntomas de un marcado deterioro cognitivo (ya no aprende
fácilmente), se debe evaluar la posibilidad de una demencia y,
eventualmente llevar a cabo una prueba diagnóstica con medicación
antidepresiva.
-
Algunas enfermedades orgánicas como el hipotiroidismo, producen
síntomas depresivos.
Tratamiento de la depresión.
De acuerdo al
cuestionario de la página 18, el episodio depresivo es leve o menor
cuando los síntomas no producen discapacidad funcional, sólo están
presentes dos síntomas asociados y hay
factores
psicosociales que explican el trastorno depresivo. En estos casos, se
debe realizar asesoramiento psicosocial al paciente y la familia y medir
avance en cuatro semanas.
Cuando el episodio
depresivo sea de intensidad moderada a grave; exista discapacidad
funcional
importante; se
presenten síntomas variados asociados, o la persona tenga antecedentes
de depresiones previas, se debe realizar el tratamiento asociando el
asesoramiento psicosocial con el
tratamiento
medicinal.
Asesoramiento psicosocial.
Dirigido al paciente
y necesariamente también a su familia, ya sea en forma individual o
grupal.
Puede ser realizado
por cualquiera de los profesionales del equipo de atención primaria
capacitado o por un psicólogo. Debe estar orientado a la resolución de
los problemas sociales y familiares frecuentes en esta etapa de la vida.
Los grupos de apoyo
emocional son una buena alternativa de apoyo psicosocial para personas
de la tercera edad.
Capítulo
III:
Demencias
La demencia puede
ser definida como un síndrome caracterizado por deterioro adquirido y
persistente de la fun-ción intelectual, con afectación de al menos tres
áreas de la actividad mental, como trastornos del lenguaje y de la memo-ria;
trastornos emocionales o de la personalidad, y trastornos cognitivos
(falta de capacidad de aprendizaje).
Al presentar algún
tipo de demencia se produce un claro deterioro en el control emocional,
de la conducta social y/ o de la motivación.
Las demencias tienen
una prevalencia entre un 5% a un 8% en la población adulta mayor;
aumenta en forma progresiva con la edad y es muy frecuente en los
hogares de ancianos. Se presenta en la enfermedad de Alzheimer, en la
enfermedad cerebrovascular, y en otras condiciones que afectan al
cerebro de forma primaria o secundaria.
Es importante
examinar a los pacientes buscando este síndrome (demencias) pues no es
un motivo frecuente de consulta, y no siempre es diagnosticado por los
médicos.
El que se
diagnostique una demencia, es porque da claras señales de deficiencia en
la memoria, la concentración, el razonamiento, el lenguaje y el
comportamiento. Su inicio y evolución son progresivos, afectan la
autonomía y alteran la convivencia cotidiana de la persona, por lo cual
es
necesario acudir a
un especialista en salud mental, de preferencia a un psicogeriatra, pues
es el psicólogo especialista en adultos mayores, quien recomendará el
seguimiento adecuado.
Adulto
mayor dependiente.
Cuando por alguna
enfermedad o discapacidad el adulto mayor deja de ser independiente y se
convierte en dependiente, la familia juega un papel importante en el
apoyo tanto físico como emocional que le brinda, y del cual dependerá el
bienestar y calidad de vida del adulto mayor en sus últimos años.
La familia que cuida
y atiende al adulto mayor enfermo o discapacitado vive con frecuencia la
situación como un problema, debido a las exigencias que esto implica. Es
por esto que se re-quiere que los cuidados del adulto mayor sean
apoyados y compartidos por todos los miembros de la familia, ya que no
hay que olvidar que es familiar de todos y no de una sola persona.
Debemos darle al
adulto mayor, tanto dependiente como independiente, lo que tanto
necesita: palabras de amor, afecto y apoyo que le ayuden a elevar
su autoestima y le permitan sentirse parte activa de la familia y la
sociedad.
Características principales de la demencia.
Problemas para
recordar hechos recientes (memoria).
Por lo menos una de
las siguientes alteraciones:
-
Dificultad para realizar tareas conocidas y habituales.
-
Confusión, alteraciones de carácter y de comportamiento.
-
Deterioro del razonamiento.
-
Dificultad en el lenguaje, en complementar el pensamiento o seguir una
instrucción.
-
Sentimiento de depresión.
-
Vagabundeo.
-
Incontinencia urinaria y/o fecal.
-
Cambios de conducta.
El envejecimiento
progresivo de la población y los cambios epidemiológicos recientes han
traído como consecuencia el aumento del número de adultos mayores que
sufre demencia.
Se sabe que una gran
proporción de adultos mayores con demencia permanecen en sus casas, por
tanto el equipo de atención primaria de salud, que tiene un rol
significativo en el diagnóstico
precoz de la
enfermedad y en la derivación a la atención especializada cuando es
necesario, es
responsable también
del apoyo y capacitación de la familia, particularmente del cuidador
primario.
Tipos de
demencias de acuerdo a su origen.
-
Demencias degenerativas (enfermedad de Alzheimer, enfermedad de Pick y
otros).
-
Demencias vasculares (infartos cerebrales).
-
Demencias infecciosas (Jacob - Kreutzfeldt).
-
Demencias traumáticas.
-
Demencias tóxicas y metabólicas (alcohol - drogas).
-
Demencias causadas por tumores cerebrales.
* La enfermedad
de Alzheimer es la más común de las demencias.
Enfermedad de Alzheimer (Tipo de demencia más frecuente).
Algunas de las
características que puede presentar, en forma progresiva, un paciente
con enfermedad de Alzheimer son:
-
Pérdida de memoria, principalmente la memoria reciente.
-
Dificultad en el lenguaje: problemas para encontrar la palabra adecuada
o perder el hilo de la frase.
-
Desorientación: pérdida de la noción del tiempo y tendencia a perderse
en lugares conocidos.
-
Falta
de iniciativa.
-
Dificultad en el diario vivir, para vestirse, bañarse, comer.
-
Es
incapaz de vivir solo.
-
Se
vuelve dependiente de otras personas.
-
Tiene
trastornos del juicio: puede acusar a los familiares de robo, expresar
celos infundados, etc.
-
Vagabundeo y otras conductas anormales, incluso reacciones violentas.
-
No
reconoce a familiares o amigos.
-
Puede
llegar a la incontinencia urinaria y fecal.
-
Puede
estar confinado a silla de ruedas o cama.
Tabla 2
- Comportamiento de una persona con demencia.
COMPORTAMIENTO
|
SOLUCIÓN CREATIVA
|
ROBO:
Las
personas dementes no tienen la capacidad de formular un plan
de disimulo para obtener ventaja personal. Por otra parte es
frecuente que la persona con demencia acuse a alguien de
haberle robado una pertenencia.
|
-
Haga que
su padre o madre lleve ropas sin bolsillos cuando vayan de
compra juntos.
-
Frente a
la caja, revise el bolso de su madre y compórtese como si
fuese perfectamente natural llevar esos artículos en el
bolso.·
-
Dé a su
padre o madre algo ligero que llevar en la tienda, para que
tenga ocupadas sus manos.
-
Si la
persona dice tener perdido un objeto, dele la razón a la
persona y ayude a buscarlo.
|
TRABAJO:
No pocas
veces, el padre o la madre aún tiene empleo cuando se
desarrollan los primeros síntomas de demencia y por lo
general es un trabajo que tiene años realizándolo.
|
-
Hable
con el jefe de su padre: ¿Podría encontrarle otro empleo más
sencillo o incluso de medio tiempo?·
-
Ofrezca
devolver al patrón el ingreso que le paga a su padre.
Gastaría usted más si pagara a un cuidador.
|
ADMINISTRACIÓN DEL DINERO:
Para una
persona demente el interés en el dinero y su afán de
poseerlo están más profundamente arraigados que las
capacidades reque-ridas para administrarlo.
|
-
Si queda
poco dinero por ahorrar, habrá que impedir que la persona
tenga acceso a él.
-
Si
puede usted permitirse perder un poco de dinero para
salvaguardar el orgullo de su padre o madre, conviene llenar
su cartera con monedas de poco valor.
-
Dele a
su padre una libreta de cheques de una cuenta cancelada para
aliviar la sensación de inseguridad que causa el no tener
dinero.
|
HIGIENE PERSONAL:
Las
personas dementes pueden olvidarse del baño, considerarlo
innecesario o haberse olvidado cómo hacerlo.
|
-
Si el
baño es motivo de conflictos, puede asearlo de pie con
toallas húmedas.
-
Compre
varias prendas idénticas para que no note el cambio.
-
En caso
extremo, lave por las noches la ropa para que el paciente no
lo note.
|
EL DEAMBULAR:
Esto
puede ser un problemapreocupante que le toque manejar.
La
persona enferma puede deambular por la casa o salir a
deambular por la colonia, con el riesgo de perderse.
|
-
Asegúrese de que lleve identificación.
-
Cerciórese de que la casa sea segura y que la persona esté
en ella y no pueda salir sin su consentimiento.
-
Cuando
la persona que se perdió regresa, evite demostrar el enojo,
hable pausadamente con ella y con mucho cariño.
-
Conviene
tener una foto actual en el caso de que la persona se pierda
y necesite pedir ayuda.
|
LA VIOLENCIA Y AGRESIÓN:
Ocasionalmente la persona podrá estar enojada, agresiva o
violenta. Puede ser por varias razones como la pérdida de
control social y discernimiento, pérdida de la habilidad
para expresar sin violencia sus sentimientos negativos.
|
-
Mantenga
la calma, trate de no mostrar miedo o alarma.
-
Concédale a la persona más espacio
-
Averigüe
que causó esa reacción y trate de evitarlo en un futuro
-
Si la
violencia ocurre a menudo, pida ayuda.
|
COMPORTAMIENTO SEXUAL INAPROPIADO:
La
persona con demencia puede desnudarse en público, acariciar
sus genitales, o tocar a otra persona en forma
inconveniente.
|
-
Trate de
no reaccionar exageradamente, recuerde que es parte de la
enfermedad.
-
Trate de
distraer a la persona con otra actividad.
-
Si la
persona se desnuda, desapruebe amablemente ese
comportamiento y trate de distraerla.
|
CONDUCIR:
El
conducir un auto incluye una serie de factores psicológicos,
más que el simple hecho de ser un medio de transporte.
|
-
Pruebe
la persuasión amable para que la persona no conduzca.
-
Pida al
médico que por cuestión de seguridad prohiba conducir al
paciente. Quizá sienta el peso de autoridad del médico.
-
Si no
consigue persuadir a la persona, corte la corriente
eléctrica del auto con un interruptor cuya colocación sólo
usted conozca.
|
Cómo
hacer frente al mundo exterior.
Hay una tendencia
irresistible a interpretar erróneamente la conducta de una persona
demente y
otra tendencia, no
menos irresistible: tratar de enseñarle a esa persona que cierto tipo de
conducta es “impropia”. Tratar de enfrentarse de este modo a los
problemas de la conducta social inapropiada sólo hará que usted y su
progenitor agraven sus problemas.
Comprenda que dentro
del marco de referencia de su padre o de su madre es sumamente probable
que no esté haciendo nada malo sino actuando de manera sumamente lógica.
Cuando su padre o madre demente hace algo “erróneo”, rara vez se ganará
algo con discutir.
Recuerde: toda
realidad es mental. Usted y su padre o madre habitan diferentes
realidades mentales.
Por consiguiente, si
un asunto los separa y amenaza con causar un conflicto, no discuta, en
cambio elija entre las soluciones siguientes:
-
Si no
causa daños, mantenga la ilusión de la realidad de su familiar hasta
donde se posible.
-
Si hay
posibilidad de causar daño, evite usted la situación o arrégleselas para
disminuir el riesgo... no se confronte.
-
Si la
posibilidad de causar daño es real e inevitable, evite el tema mediante
un enérgico ejercicio de autoridad.
Recomendaciones a familiares de adultos mayores con demencia:
Algunos de los
objetivos generales del cuidado de estos pacientes son:
1. Estimule a la
persona adulta mayor con demencia brindándole compañía y cariño.
2. Ubíquelo
continuamente en la realidad: recuérdele algunas fechas, sobre todo en
la que se encuentra viviendo, muéstrele fotografías y recuérdele
nombres.
3. Estimule su
memoria reciente: fiestas de cumpleaños, acontecimientos significativos
que hayan sucedido hace pocos días.
4. Fomente su
memoria e imaginación teniendo conversaciones sencillas pero atractivas,
lectura de cuentos cortos.
5. Estimule la
convivencia, comunicación v participación, incorporando al adulto mayor
a las actividades familiares, grupales o de la comunidad.
6. Ejecute con la
persona la actividad auditiva y visual, induciéndolo a buscar
diferencias entre unas figuras, mencionándole los colores de la ropa,
identificando a las personas por su voz, los objetos que le son
familiares por su textura.
7. También
estimúlelo a que realice algún tipo de ejercicio físico acorde a sus
capacidades y siempre en compañía de alguna persona.
8. Procure que
siempre traiga consigo una identificación, en caso de que se extravíe.
Establezca rutinas:
La rutina reduce la
ansiedad, representa seguridad para el paciente. Ejemplo: mantener la
misma hora para las comidas, sentarlo en el mismo lugar de la mesa, en
un ambiente que no cambie día a día, rodearlo de las mismas personas,
establecer un horario para el baño, siguiendo siempre los mismos pasos,
etc.
Mantenga
la independencia del paciente:
Ayude a mantener su
autorespeto, su autoestima, su identidad. Ejemplo: deje que haga
pequeñas tareas mientras tenga posibilidad de hacerlas, picar la carne
que va a ingerir, comer solo, vestirse solo, lavarse los dientes, etc.
Estimularlo y crear
condiciones para que practique las habilidades que persisten. Recuerde
que no se debe fomentar la dependencia de otras personas antes de
tiempo.
Ayúdele
a mantener su dignidad:
Esto debe lograrse
cuidando las conductas y gestos que tiene usted como cuidador. Resguarde
la privacidad de la persona, evitando la exposición innecesaria de sus
comportamientos deficitarios (como la incontinencia urinaria).
Es importante
recordar que la imagen corporal y la apariencia física son componentes
de la dignidad de la persona; cuidado del aseo, peinado y vestimenta
debe ser adecuado a la cultura y preferencias del paciente (incluyendo
aspectos cosméticos) aún en aquellos que aparentemente no se dan cuenta.
El paciente tiene derecho a no ser reprendido y
debe ser
tratado siempre con el respeto que todo ser humano merece.
Evite la
confrontación:
Los conflictos
causan estrés y ansiedad que acentúan las dificultades de convivencia
del paciente con el resto de la familia. El paciente ansioso presenta
más frecuentemente comportamientos inadecuados, agre-sividad y
reacciones catastróficas.
Entienda
el “AQUÍ Y AHORA” del paciente:
Es aconsejable que
si cuida de un enfermo con demencia, comprenda que el momento que vive
el paciente, “AQUÍ Y AHORA”, es lo más importante.
No importa cuán
ilógica pueda parecer esa realidad, es la que el paciente está viviendo
y se le debe dar la importancia que él le da.
Esto se ha llamado
terapia de la validación, porque se ha comprobado que si el cuidador
entra en el tema que el paciente propone, en lugar de burlarse,
criticarlo o confron-tarlo con la realidad objetiva, logra mayores
respuestas de parte del enfermo y lo ayuda a utilizar las capacidades
físicas y cog-nitivas que aún le quedan.
Estimule
la reminiscencia:
Cuando el paciente
es llevado a conversar de lo que aún recuerda (depende de la
persistencia de su memoria remota) se siente más seguro y es capaz de
participar en grupos con el consiguiente beneficio para él. No importa
cuán repetida sea su historia, debe estimularse especialmente si
conlleva recuerdos positivos, buen humor, placer de épocas de juventud,
etc.
Tome
medidas de seguridad:
La pérdida de la
coordinación psicomotora y de la memoria
aumentan las
posibilidades de accidentes. También se debe tener presente que el
paciente con demencia pierde el sentido del riesgo o peligro. Por su
deterioro neuronal, no es capaz aprender de experiencia y lo que le
causó daño minutos antes puede causárselo de nuevo, ya que no será capaz
de evitarlo.
Recomendaciones para prevenir accidentes en el hogar donde habita una
persona con demencia:
-
Quite
alfombras individuales en las que pueda resbalar, enredarse y caer.
-
Pinte
los escalones con colores llamativos y diferentes: con la evolución de
la enfermedad el paciente va perdiendo su capacidad de distinguir
diferencias de altura en el piso y la profundidad de los escalones, su
agudeza visual disminuye y está menos alerta al peligro.
-
Instale chapas fuera del alcance del paciente en puertas y ventanas
peligrosas para evitar caídas y extravíos.
-
Deje
luces encendidas en la noche. A menudo estos pacientes tienen vagabundeo
nocturno. Debe evitársele las caídas y la ansiedad producida por la
oscuridad.
-
Cierre
las llaves de paso de gas y agua, pues a menudo los pacientes realizan
actos sin propósito, u olvidan que lo hicieron, con el consiguiente
peligro.
-
Proteja enchufes y cables eléctricos para evitar accidentes.
Recomendaciones para la atención de una persona con demencia:
Estimule
la salud y el ejercicio físico del paciente:
Una rutina diaria de
ejercicios simples y caminatas ayudarán a mantener una buena oxigenación
y mejor circulación, evitando el deterioro precoz y facilitando el sueño
nocturno.
Cuando el deterioro
del paciente ya no permite que camine, se debe estimular el simple
ejercicio de levantarlo a un sillón, tratando que pueda ponerse de pie
aunque sea algunos segundos cada dos horas, para evitar lesiones
(úlceras) en los puntos de apoyo.
Ejercite
al máximo las habilidades que aún conserva el paciente:
Algunas actividades
relacionadas con su trabajo pueden estimular el sentido de identidad y
dignidad de las personas.
Dele pequeñas
tareas, que a la vez que favorecen o estimulan el sistema nervioso y
motor, dan al paciente sentido de identidad y la satisfacción de
sentirse útil.
Mantenga
la comunicación con el paciente,
para lograrlo:
-
Asegúrese de que la capacidad sensorial (oído, vista) sea suficiente. Si
está disminuida utilice estrategias especiales.
-
Hable
claro, lento, cara a cara y a nivel de los ojos.
-
Muestre afecto y estima. Es importante el contacto físico, tomar de la
mano, dar palmadas afectuosas.
-
Ponga
atención al lenguaje corporal del paciente y trate de comprenderlo.
-
Esté
consciente de su propio lenguaje corporal y exagérelo para que el
paciente comprenda.
-
Averigüe qué se necesita para comunicarse efectivamente con el adulto
mayor.
-
Asegúrese de obtener la atención del paciente antes de comunicarse.
Si usted es cuidador
no debe olvidar que el paciente puede llegar a ser incapaz de manifestar
sus propias necesidades y deberá entonces interpretar el lenguaje
corporal o los signos que revelan una carencia o incomodidad.
Dé una
atención de calidad mientras el paciente toma los alimentos:
Un paciente con
demencia depende de su cuidador para recibir el aporte nutritivo
necesario. A continuación se dan algunas recomendaciones:
-
A
menudo el paciente con Alzheimer tiene poco apetito, puede ser porque ya
no entiende lo que es comer o porque no reconoce qué es “tener hambre”.
-
Trate
que las horas de comida sean parte de una rutina calmada y relajada.
-
Estimule al paciente a comer, y premie cuando lo hace.
-
Es más
fácil usar cuchara en vez de tenedor y cuchillo, o darle comidas en las
que pueda usar las manos si lo prefiere.
-
No
haga críticas si se le cae la comida o se ensucia con ella.
-
Si
tiene problemas para masticar, dele papillas.
-
Estimule al paciente a tomar líquidos, aproximadamente ocho vasos al
día, para evitar constipación y deshidratación.
Contribuya a la eliminación de la incontinencia:
Muchos pacientes con
enfermedad de Alzheimer tienen incontinencia ocasional, especialmente de
orina. A menudo la confusión es la
causa principal,
pero hay otras posibilidades que se deben tener en cuenta.
-
Si la
incontinencia de orina aparece bruscamente, si la orina tiene mal olor o
color oscuro, el problema puede ser una infección urinaria. Debería
tratar esto con un medicamento indicado por el médico lo más pronto
posible.
-
Otra
causa tratable de incontinencia puede ser la hipertrofia prostática (en
hombres) y la constipación severa.
-
El
uso de algunos medicamentos también puede contribuir a incontinencia;
sedantes y tranquilizantes pueden reducir la sensación de orinar y
también retardar o hacer lento el instinto de ir al baño.
Si la incontinencia
se debe principalmente a la confusión que va aumentando con la
enfermedad, hay algunos pasos prácticos que pueden ayudar a reducir el
problema:
1. Asegúrese que el
paciente no beba gran cantidad de líquido, cuando ya sea tarde, antes de
acostarse.
2. Disminuya el té y
café, ya que tienen acción diurética.
3. Estimule al
paciente a ir al baño antes de acostarse.
4. Despiértelo una o
dos veces durante la noche para orinar.
5. Ubique el baño
del paciente cerca de su dormitorio.
6. Si no es posible,
se le aconseja el uso de cómodo.
7. Es conveniente
que use cubierta de plástico para el colchón.
Mantenga
una temperatura agradable al paciente:
La persona puede no
darse cuenta o puede no saber comunicar que tiene frío o calor, para lo
cual usted como cuidador deberá estar atento; por ejemplo, tome sus
manos y cara para ver si están muy frías, o por el contrario observe si
el paciente presenta signos de transpiración o está enrojecido por el
calor.
Motive
al paciente a que mantenga su higiene personal:
Los pacientes con
demencia a menudo rechazan bañarse. Todo lo referente al baño requiere
tacto y diplomacia.
Si el recordarle que
debe bañarse ya no surte efecto, será necesario que establezca una
rutina que
lo ayude a llevar a
cabo las tareas que esto implica. Cuando su motivación ha desaparecido,
debe
asegurarse que tenga
un evento para el que valga la pena estar bien aseado y peinado, por
ejemplo, alguna actividad que le guste, como ir a un centro diurno, de
compras, visitar a un amigo o familiar, etc.
El
estrés personal del cuidador.
La enfermedad de
Alzheimer no solamente afecta al enfermo sino a toda la familia. La peor
carga la lleva usted, el cuidador.
El estrés personal y
emocional de cuidar a una persona con la Enfermedad de Alzheimer es
enorme y usted debe planear la manera de manejar la enfermedad en el
futuro.
El comprender sus
emociones le ayudará a manejar satisfactoriamente los problemas de la
persona y los suyos. Algunas de las emociones que experimente pueden ser
pena, culpa, enojo, vergüenza, soledad, impotencia, desesperanza y
otras.
Pena
Esta es una
respuesta natural para alguien que ha experimentado una pérdida. Por
causa de la
enfermedad de
Alzheimer puede sentir que ha perdido un compañero, un amigo, o uno de
los padres y a menudo lamentarse porque la persona ya no es igual, justo
cuando usted se ha terminado de adaptar la persona cambia otra vez.
Puede ser devastador cuando la persona ya no le reconoce.
Muchos cuidadores
han encontrado que la integración a grupos de autoayuda es la mejor
manera de continuar.
Culpa
Es muy común
sentirse culpable por sentirse incómodo debido al comportamiento de la
persona mayor, por enojarse con ella, o por sentir que ya no puede
continuar y está pensando en la internación. Puede ser útil hablar sobre
estos sentimientos con otros cuidadores y amigos.
Enojo
Su enojo puede estar
combinado, dirigido a la persona, a usted, al médico o a la situación,
dependiendo de las circunstancias. Es importante distinguir entre su
enojo por el comportamiento de la persona mayor, producto de su
enfermedad y su enojo con ella.
Puede ayudarle el
buscar apoyo en un grupo de auto ayuda. A veces la gente se siente tan
enojada que está a punto de lastimar a la persona que está cuidando. Si
éste es su sentimiento, debe buscar ayuda profesional pues tener a su
cargo varias responsabilidades como pagar cuentas, arreglar la casa,
cocinar, es muy estresante. Conviene que lo platique con otros miembros
de la familia o con un profesional.
Vergüenza
Es común sentir
vergüenza cuando la persona tiene un comportamiento inapropiado. Su
incomodidad puede desaparecer cuando comparte sus sentimientos con otros
cuidadores que están pasando por las mismas situaciones. También ayuda
dar explicaciones sobre la enfermedad a los amigos y vecinos para que
puedan comprender mejor los comportamientos de la persona.
Soledad
Muchos cuidadores se
apartan de la sociedad y se limitan a estar con la persona enferma en
sus casas. Ser un cuidador puede convertirlo en un solitario por haber
perdido la relación con la persona enferma y con otros contactos
sociales debido a las exigencias de esta tarea. La soledad dificulta el
sobrellevar sus problemas. Es útil mantener las amistades y los
contactos sociales.
Ayuda
para el cuidador.
Comparta
los cuidados con el resto de la familia
Para algunos
cuidadores, la familia es la mayor fuente de ayuda; para otros es la
mayor fuente de angustia. Es importante aceptar ayuda de otros miembros
de la familia y no llevar la carga uno solo.
Si se siente
angustiado porque su familia no está ayudando y hasta pueden llegar a
criticarlo porque desconocen la enfermedad de Alzheimer, puede ser útil
llamar a una reunión familiar para hablar del cuidado de la persona.
Recuerde... el
paciente tiene varios familiares que deben compartir el compromiso moral
para quien cuidó de ellos.
Comparta
sus problemas
Es necesario que
comparta con otros sus sentimientos v experiencias corno cuidador. Si se
los guarda para sí, es más difícil cuidar a la persona con la
enfermedad. Si ve que lo que usted está experimentando es una respuesta
natural a su situación le será más fácil manejar la situación.
Trate de aceptar la
ayuda cuando otros se la ofrecen aunque le parezca que lo están
molestando. Trate de pensar anticipadamente en una persona a quien
recurrir en una emergencia.
Dése
tiempo para sí mismo
Es esencial que
tenga tiempo para usted. Esto le permitirá compartir con otras personas,
disfrutar
de sus pasatiempos
favoritos y lo más importante, divertirse. Si usted necesita más tiempo
trate de encontrar a una persona que se haga cargo del cuidado del
enfermo parte del día para que usted pueda descansar.
Conozca
sus límites
¿Cuánto más puede
aguantar antes de que sea demasiado? Mucha gente se dará cuenta de
cuánto puede aguantar antes de llegar al punto en que la situación lo
abruma. Si su situación es insoportable pida ayuda para evitar una
crisis.
No se
culpe usted mismo
No se culpe a usted
ni a la persona con la enfermedad de Alzheimer por los problemas que
atraviesa. Recuerde que la causa es la enfermedad. Si cree que la
relación con amigos o familiares se está desvaneciendo, no se culpe ni
los culpe a ellos.
Trate de buscar las
causas de la ruptura y discútalas con ellos. Recuerde que las relaciones
con otros son una fuente valiosa de apoyo para usted. Esto es una
ventaja para usted y para la persona con Alzheimer.
Busque
asesoría
Le ayudará buscar
asesoría sobre su rol cambiante y las modificaciones que ocurren en la
persona con Enfermedad de Alzheimer. Esto le permitirá anticiparse a los
cambios que se esperan y que el desgaste sea menor.
Recuerde
que usted es importante
Usted es importante
para usted mismo y en la vida de la persona con Alzheimer. Sin usted, la
persona que atiende se sentiría perdido. Esta es otra razón por la cual
es tan esencial que usted se cuide.
El saber aceptar
ayuda puede resultarle nuevo. A menudo miembros de su familia, amigos o
vecinos quieren hacer algo por usted y por la persona con la enfermedad,
pero quizá no sepan que sería útil o bienvenido de su parte.
Alguna sugerencia
suya o idea les dará una oportunidad para ayudar. Esto le sirve a los
demás para sentirse útiles, ayudar a la persona con la enfermedad de
Alzheimer, y también proveerle a usted de algún alivio.
Capítulo
IV:
Sexualidad en el Adulto Mayor
La sexualidad de las
personas adultas mayores va muy relacionada con la que tuvieron en
edades más jóvenes. Un hombre saludable que ha sido sexualmente activo,
puede continuar en alguna forma expresando su actividad sexual en edad
avanzada.
Fisiológicamente,
las mujeres son aptas para mantenerse activas sexualmente todo el
tiempo. Un obstáculo para ellas puede ser la carencia de un compañero
interesado y en muchas ocasiones por el contexto social en el que viven,
especialmente por su papel de la abuelita tierna y “asexuada”.
Es vital para toda
persona y en especial en la edad adulta mayor, satisfacer la necesidad
de sentir, dar y recibir ternura y afecto, sentirse aceptado y querido,
ser tomado en cuenta, ser respetado; así como compartir vivencias que
van desde la presencia física del otro, con quien se puede comentar y
disentir, hasta compartir un lecho, el contacto con la piel del otro
cuerpo y disfrutar de la capacidad orgásmica.
No parece haber
razones profundas para pensar que la expresión sexual en esta edad no
sea satisfactoria y placentera. Lo importante de esta expresión es la
calidad, la armonía y la comunicación de la pareja.
Cabe destacar que sí
hay cambios fisiológicos, pero eso no significa que se deban alterar las
actividades sexuales. Todo parece indicar que esta etapa de la vida es
un tiempo de aprender a adaptarse a estos cambios y muchos otros, y que
la actividad sexual puede seguir tanto tiempo como deseen las personas
que la ejercen.
Tocarse, abrazarse y
apapacharse, produce un sentimiento de reafirmación, de que la persona
es necesaria, amada y deseada. La expresión sexual también ayuda a las
personas adultas mayores a sentirse atractivas y bien consigo mismas.
Físicamente, provee de un excelente ejercicio, mejora la circulación y
fortalece los pulmones y el corazón. Emocionalmente trae placer y
plenitud, sobre todo al aceptar la propia sexualidad y la de los demás
como un proceso sano y humano.
Hay que considerar
que a algunos hombres les cuesta trabajo llegar a la erección y ya
conseguida ésta, se sabe que la mantienen más tiempo que en la juventud.
En las mujeres se presenta el problema de la falta de lubricación y
elasticidad vaginal, para lo cual se recomienda la utilización de
aceites minerales.
Para lograr una
mayor excitación, se puede recurrir a la es-timulación manual entre
ambos o a la autoestimulación eró-tica, lo cual puede ayudar a descubrir
o redescubrir las zonas del cuerpo con mayor sensibilidad.
Capítulo
V:
Maltrato y violencia
Cuidar de las
personas adultas mayores, sobre todo las semidependientes o
dependientes, es una tarea difícil que exige mucha dedicación y
paciencia. Es posible que por la intolerancia ocurran abusos y
negligencia en el cuidado de los adultos mayores.
Cualquier persona
puede ser maltratada, pero las que son física o psicólogamente
dependientes son más vulnerables. El maltrato se da sin distinción de
sexo, edad, raza, religión o clase social. Por lo general, los maltratos
son infligidos por familiares o por las personas que los “cuidan”.
Diferentes tipos de maltrato.
Abuso
físico
Es todo acto de
agresión intencional en el que se utilice alguna parte del cuerpo, algún
objeto, arma o sustancia para sujetar, inmovilizar, causar daño a la
integridad física del otro, encaminado hacia su sometimiento o control.
Maltrato
emocional
Son las conductas
que consisten en actos u omisiones repetitivos, cuyas formas de
expresión puedan ser: prohibiciones, imposiciones, condicionamientos,
amenazas, intimidaciones, actitudes devaluatorias, de abandono y que
provoquen en quien las recibe, un deterioro a su salud emocional.
Maltrato
sexual
Consiste en inducir
a la realización de prácticas sexuales no deseadas o que generen dolor y
a la imposición del coito o acto sexual.
Los maltratos pueden
suceder en la casa del adulto mayor, en la casa de la persona que lo
cuida, en la comunidad, en las instituciones de cuidados prolongados, en
los hospitales y ocasionados por cualquier persona que tiene relación
con él.
¿Por qué
sucede el maltrato?
Existen muchas
razones que intentan justificar la existencia del maltrato, pero una
característica de las personas que maltratan a personas adultas mayores
es la incomprensión sobre las necesidades de este grupo de la población.
Por lo general la persona que maltrata tiene antecedentes de violencia
en su propia vida.
Otra situación tiene
lugar cuando el adulto mayor maltratado adquiere una percepción de sí
mismo como incapaz y/o dependiente, situación que aumenta su sensación
de vulnerabilidad y desamparo; estos sentimientos provocan mayor estrés
en el cuidador, por lo que la posibilidad de maltrato aumenta. Las
formas de maltrato pueden variar desde un regaño impensado hasta una
agresión premeditada v sistemática.
Causas
de maltrato.
-
Una
relación familiar desgastada por el tiempo.
-
Problemas económicos.
-
Incapacidad del cuidador para ofrecer un cuidado adecuado.
-
Problemas de salud física o mental de la víctima o del agente
provocador.
-
Cansancio excesivo debido a la tarea de cuidar.
-
Agobio
por el exceso de tareas que atender.
-
Falta
de conocimientos sobre las necesidades específicas de las personas
adulta mayores.
-
¿Qué
puede hacer si usted tiene bajo su cuidado a una persona adulta mayor
con algun grado de dependencia?
-
Recuerde que es una persona que puede caer en el maltrato.
-
Procure dividir la tarea del cuidado de los adultos mayores entre los
miembros de la familia y/o comunidad.
-
Acuda
a grupos de autoayuda. Si no hay uno cerca de usted, pregunte en las
Unidades de Violencia Familiar de su delegación cómo formar uno.
-
Dedique alguna parte del día a usted mismo/a.
-
Complemente las obligaciones con actividades divertidas y estimulantes,
busque ocupaciones atractivas, aprenda a recrearse, realice ejercicio,
sea creativo/a.
-
El
cambio de actividades le puede devolver los aspectos positivos de los
cuidados, disminuye el estrés y posibilita una relación adecuada entre
el cuidador y el adulto mayor.
-
Procure reflexionar diariamente.
Se recomienda a
la persona que sufre de maltrato, o a quien es testigo de algún tipo de
maltrato, que éste NO es algo natural, personal /o privado.
¡Se debe
evitar y denunciar!
Indicadores que señalan existencia de violencia o maltrato en el adulto
mayor:
-
Olvidos o falta de concentración.
-
Irritabilidad.
-
Depresión y ansiedad.
-
Reducción de la actividad motora.
-
Desorientación.
-
Insomnio.
-
Consumo excesivo de tabaco.
-
Rasguños.
-
Marcas
(como moretones).
-
Fracturas.
-
Consumo excesivo de alcohol.
-
Consumo excesivo de café.
-
Cambios de humor.
-
Aislamiento.
Capítulo
VI: Creatividad: Los aspectos positivos de la edad avanzada
La vejez puede muy
bien ser una etapa productiva...a menos que el estereotipo social lo
impida.
Los adultos mayores
conservan sus facultades mentales, siempre y cuando subsista en ellos el
interés y la aplicación.
La cultura es
acumulativa: los aprendizajes se van sumando e integrando unos con otros
a lo largo de la vida. En esto se distingue el hombre de los animales
que viven momento a momento el “aquí y ahora”.
La creatividad es
combinación y transformación de elementos; entonces la vejez puede tener
un rico arsenal para ser creativo. En los términos del arte y de la
ciencia los adultos mayores pueden funcionar a velas desplegadas.
En nuestra época se
dan muchas circunstancias que dificultan la vejez, pero al lado de ellas
hay circunstancias que la facilitan:
-
-
Actualmente se han multiplicado mil y un estímulos que reclaman el
tiempo, el dinero y las energías del adulto mayor: viajes
turísticos, congresos, eventos... y hay también algunos privilegios
como pases de cortesía y tarjetas de descuento.
-
-
La automatización hace superflua la fuerza física y posibilita al
adulto mayor para seguir realizando muchas tareas que antes se le
cerraban por su menguada fuerza muscular.
-
-
En
cuanto al empleo de personas mayores, la experiencia revela mucha
dedicación y poco ausentismo.
-
-
Cuando el trabajo ha sido fuente de tensiones, la jubilación es una
liberación que favorece la salud física y mental.
-
- Surgen
muchas opciones de actividad interesante y gratificante. Desde el
punto de vista intelectual, estos años son considerados como años de
creatividad.
Ser persona humana
es existir siempre en proceso, somos seres inacabados. Si definimos la
vejez en términos de pérdida, las pérdidas se dan en todas las etapas de
la vida, no hay razón para que el adulto mayor se sienta diferente.
La vejez va
construyéndose día con día desde la juventud, no puede diseñarse a los
60 años una forma determinada de vejez como si se proyectara un edificio
nuevo. La preparación para la edad avanzada involucra a todos los
adultos de la comunidad en lo que se refiere a valores y actitudes,
conductas y hábitos creativos.
Cada persona se
encuentra frente a la tarea y el reto de crear su propia vejez, y si es
el caso, su propia jubilación. El centro del ser humano es identificar
su vocación, el llamado interior que le reclama desarrollar su mejor
potencialidad. Todos tenemos alguna habilidad que rebasa al resto, es la
actividad que más disfrutamos, es la esencia de nuestra naturaleza.
La
juventud es una etapa en la vida, es un estado mental. Nadie envejece
tan sólo por vivir un número de años, la gente envejece cuando abandona
sus ideales.
Son tres las claves
para un envejecimiento óptimo: la actividad,la sociabilidad y la
participación.
El adulto mayor es
capaz de dar calidad a su vida y a su convivencia a través de dos
operaciones fundamentales: el ejercicio de la inteligencia y el de la
voluntad. Al estimular la mente se mantiene joven el cerebro y al amar
se mantiene joven la psique, porque el que ama nunca envejece.
La calidad de vida
corre pareja con la calidad de las relaciones. Una actitud básica para
lograr un grado apreciable de felicidad es el afecto hacia los demás,
unido al afecto de los demás. Para ello los adultos mayores pueden:
-
Despertar y revitalizar lazos de amistad con parientes cercanos y
lejanos.
-
Ser
más creativo en buscar modos de enriquecer las relaciones con los nietos
“Con sus relatos y con sus fantasías, los abuelos rocían polvo de
estrellas en las vidas de los pequeños”.
-
Esforzarse por creer y sentir la comunidad espiritual con sus hermanos
de religión o con todos los hombres.
Lo más importante en
la vida no es hacer lo que queremos, sino querer lo que hacemos. Cuando
se es flexible, cada edad tiene su ilusión y su encanto; nunca se llega
el día en que el tedio y el hastío vacíen de contenido y colorido la
vida del individuo creativo.
La persona que cree
en una providencia, que reza, que piensa que tiene una misión que
cumplir tiende a sentirse más protegida, más motivada, más optimista,
más esperanzada que el escéptico incorregible.
CONCLUSION
¿Si esta
vida sólo se vive una vez, cómo se hace para vivirla de la mejor manera?
Se ha encontrado que
la salud y los ingresos son factores estrechamente relacionados con la
satisfacción de la vida, ya que esto ayuda a que los individuos sean más
activos e independientes.
También está
comprobado que las personas activas que salen a paseos, al cine, al
teatro, a ver amigos o familiares, son más felices que las que
permanecen en casa.
Ahora bien, en
ocasiones se tienen varias enfermedades simultáneamente y se cuenta con
poco dinero, pero en muchos casos esto no es un impedimento para tener
una vida autónoma y creativa.
Una estrategia de
gran utilidad en la madurez es revisar la vida de una manera completa,
resaltando aquellas cosas que signifiquen logros. Esta manera de ver la
existencia, proporciona a muchas personas un sentimiento de realización
por haber cumplido correctamente sus diferentes roles y de muchas metas
logradas.
El amor y la
aceptación de sí misma/o implica la aprobación de la vida que se ha
vivido, sin pesares por lo que pudo haber sido o por lo que debiera
hacerse hecho en forma distinta.
Después del retiro,
de la jubilación, de que los hijos se van del hogar, a partir de los 60
años o antes de que ocurra todo esto, las personas necesitan redefinir
su valor como seres humanos, más a allá del papel laboral o el que
desempeñaron en el hogar.
Es conveniente
auto-explorarse para encontrar nuevos intereses que tomen el lugar de
aquellos que inicialmente orientaron y estructuraron la vida.
Hay que cultivar la
riqueza social y mental durante la vejez, y dentro de lo posible,
comenzar a centrar la atención en lo satisfactorio que tiene la relación
con otras personas, a partir de actividades diversas, eligiendo las que
no dependan mucho de esa fortaleza física que va disminuyendo y
rescatando a su vez las potencialidades existentes en cada quien.
Por otra parte, es
posible que cuando se llega a edades avanzadas se padezca de algún tipo
de demencia que requiera de alguna persona para cuidarle y proveerle de
los medios que le permitan mantener sus capacidades hasta donde sea
posible, ya que aún y con alguna enfermedad el adulto mayor tiene el
derecho de vivir con toda la dignidad de que sea capaz.