lunes, 28 de septiembre de 2009

AUTOESTIMA EN EL ADULTO MAYOR.

El adulto mayor necesita saber que es querido, que es tenido en cuenta y que no es un estorbo, para ello es necesario que su parte emocional, sus vínculos con hijos, familiares directos o nietos, se fortalezcan.

En el caso de tratarse de personas autónomas e independientes, es conveniente que se relaciones con sus pares y formen parte de clubes o entidades que les proporcionen un espacio creado para ellos, donde puedan conversar de sus cosas, que realicen actividades lúdicas, tareas como cerámica, música o pintura. Otra de las actividades propuestas en estos centros, son actividades relacionadas con la cultura, excursiones, paseos, visitas guiadas a museos, de interés para ellos.

Por otra parte, en el caso de no contar con dichos espacios, en el seno familiar el adulto mayor, por los años vividos, “ propongo sea tomado como una suerte de anecdotario” para nietos o sobrinos, con lo que a través de sus relatos de situaciones acaecidas en épocas “pasadas”, pueda sentir que aún es escuchado con atención.

La experiencia de revalorizar la figura del abuelo o abuela en la escuela, es de mucha utilidad tanto para los nietos, que invitan al abuelo o abuela a contar alguna historia de “su propia historia”, como para ellos que reviven dentro de sus posibilidades con una memoria asombrosa, el relato de alguna actividad desarrollada en su juventud.

Es así como un adulto mayor, italiano, que combatió en la segunda guerra mundial, como aviador, fue invitado por su nieto mayor a “contar” sus batallas aéreas y las medallas que obtuvo por sus victorias; una abuela chef, fue invitada también a un programa escolar para que enseñara alguna receta de fácil elaboración a alumnas de tercer grado, la invitada confesó haber ido por su nieta y manifestó al terminar que se sentía feliz y con mayor energía por haber compartido ese momento con las pequeñas. Este ejemplo y otros nos pueden servir para tener en claro qué estoy proponiendo, cuando fundamento la importancia de los afectos, de los vínculos afectivos sean o no familiares o sustitutos, los cuales hacen posible una calidad de vida mejor y más plena para ellos.

AUTOESTIMA Y ENFERMEDAD

No es difícil presuponer que una franja de los Adultos Mayores puedan tener diagnósticos de enfermedades sean o no compatibles con la edad a la cual nos estamos refiriendo.

Pero, salvo en determinado tipo de patologías en donde no exista la plena conciencia, es necesario estimular al adulto mayor en ella. Para ello, ya sea en el hogar o en las instituciones creadas para tal fin, el Adulto Mayor, deberá ser tratado como una “PERSONA HUMANA IMPORTANTE”, esto en apariencia parece un concepto simple, y lejos de mí está en hacer de esta temática una cuestión simplista.
Para ello sugiero tener en cuenta que cada persona, es “diferente a otra”, y por ello” necesita ser estimulada” de diferentes formas.

La evaluación psíquica-emocional-cultural del estado del adulto mayor, nos dará idea de: ¿Cómo es? ; ¿Qué necesita? , ¿Qué reclama o demanda, o, le falta?. A que o quién teme? ; todo ello logrado a partir de estar atento a lo que manifiesta en sus comportamientos.

De esta manera diseñamos un plan para estimular la Autoestima: en colaboración con el núcleo familiar, brindando un espacio de contención, escuchando y sugiriendo revalorizar los aspectos más conservados de los mismos.

Desde el plano institucional, proponiendo actividades que estén a su alcance realizar, como dije anteriormente, o en colaboración con un asistente o un familiar que los visite.

En cuanto a su aspecto personal, no descuidar formas de vestirse, tipo de ropa a utilizar, cuidado de su cabello, uñas, manos, modales. Estimular las reglas de cortesía entre los Adultos Mayores, promoviendo un entorno y facilitando la convivencia.

Estimular el gusto por la música, o las actividades guiadas por una trapista ocupacional, como son las manualidades, artesanías, carpintería, cuero.

Por otro lado el cuidado del cuerpo, higiene personal, tiene que ver con la ”imagen “ que el adulto mayor visualiza de su “cuerpo” actual, más allá de que éste, haya sufrido la involución natural de los años.

AUTOESTIMA CONSERVADA
BENEFICIOS:

La importancia de lograr en el Adulto Mayor un alto nivel en su autoestima, aumenta la CALIDAD DE VIDA.

Lograr una mayor disposición de aceptar que ciertas capacidades se encuentran disminuidas o perdidas; y estimular otras en desarrollo que le permita estar mejor “consigo mismo y con los otros”.

El hecho de comprobar que no ha sido Abandonado, y que es tenido en cuenta, refuerza sentimientos positivos y su parte emocional.

Así logramos aumentar el Sistema Inmunológico.

Aumentar la sociabilidad, el deseo de compartir. Posibilitar un estado de ánimo saludable; desde lo físico, manteniendo al Adulto Mayor controlado clínicamente. En el plano psicológico evaluando los niveles de ansiedad y angustia, a fin de buscar los medios adecuados para disminuir los mismos a partir de terapéuticas asociadas.

Y por último incentivar la socialización, como fuente generadora de vínculos relacionales afectivos favorables, entre sus pares y sus relaciones familiares.

Nota: El presente trabajo fue presentado y elegido por la Comisión Organizadora del Congreso Internacional de Gerontología

Nuestros Adultos Mayores son los herederos de las Políticas mal implementadas, los héroes anónimos que conviven con el dolor, la pobreza, la indiferencia; castigados en su dignidad, al no recibir de manos de un Estado Previsor y Humanitario, soluciones perentorias en Salud, Vivienda, Atención Primaria, Alimentos Equilibrados, Pensiones acordes al trabajo desempeñado o a la Patología que los discapacita y los hace dependientes, “ciudadanos tristes” según la palabra del reconocido filósofo Spinoza; y, sin Autonomía; privándolos del DERECHO A LA SALUD, QUE ES LO MISMO QUE PRIVARLOS DEL DERECHO A LA VIDA.

Todos envejecemos! forma parte de nuestra naturaleza humana, pero no aceleremos los tiempos de la muerte y el sufrimiento cuando la VIDA ES MERECEDORA DE SER VIVIDA CON SALUD, DIGNIDAD Y AMOR... por todos los seres humanos