lunes, 24 de enero de 2011

EL AMOR NO TIENE EDAD



EL AMOR ES LO MAS MARAVILLOSO




Pero ¿y si hablamos de sexo? De sexo sin tapujos. Porque no existe la jubilación sexual. El sexo es vida. El sexo es salud. Y películas como La vida empieza hoy ayudan a romper con los tabúes, con esa imagen estereotipada de que cuando nos hacemos mayores el amor (y el sexo) pasan a un segundo plano. Y no es cierto. El cuerpo no se duerme con los años. Es más, como bien dice Rosa María Sardá, ahora convertida en sexóloga: “Somos sexuales desde que nacemos hasta que morimos, porque el sexo tiene que ver con las sensaciones, y no dejamos de sentir nunca”.


El AMOR no tiene edad
Hacer el amor con una mujer policía sobre una Harley Davidson o que te acaricien por todo el cuerpo suavemente, son algunas de las fantasías que tienen los protagonistas de La vida empieza hoy, la última película de la directora catalana Laura Mañá. En ella, una decena de mujeres y hombres mayores acuden a clases de sexo para la tercera edad. Un escenario real que se da en muchos centros de mayores, que llamó mucho la atención de Mañá: “No entendía qué podían aprender que no supieran ya”. Pues bien, en las clases, Rosa María Sardá, la profesora, les recuerda que su cuerpo todavía está vivo y les enseña a redescubrir las sensaciones. Para ello, tendrán que seguir haciendo deberes, como aprender a mirarse al espejo, dedicar 20 minutos al placer o echar a volar su imaginación porque, sin duda, éste es el mejor afrodisíaco.

Pero esta película no sólo habla de “eso”. Es una reflexión vital sobre el proceso de envejecimiento, que aborda también las relaciones intergeneracionales entre padres, hijos y nietos, la importancia de la comunicación, ponerse en el lugar del otro, el optimismo y las ganas de vivir de las personas mayores... En definitiva, que como pocas veces ocurre en el cine, los protagonistas son ellos, y estas clases “tan particulares” sólo son una excusa para que los mayores cuenten sus vivencias, aprendan los unos de los otros, compartan deseos y preocupaciones, y hagan frente, de una manera muy cómica, a los problemas generados por la edad.

Por ejemplo, Pepe –Lluis Marco– tiene disfunción eréctil provocada por el estrés de la jubilación y quiere volver a ser el hombre que era; Herminia –Sonsoles Benedicto– cree que es frígida pero descubre que su problema ha sido estar siempre con el hombre equivocado. A Julián –Osvaldo Santoro– le gustan las mujeres y, sobre todo, Herminia. Ambos se entienden tan bien en la cama, que deciden emprender una relación puramente sexual. Por su parte, Juanita –Pilar Bardem– tiene la certeza de que se va a morir, pero cuando se separa de su difunto marido, decide rehacer su vida.

De fondo, la música de Los Llopis, tan de moda en los años 60: “Es algo muy raro que me hace estremecer, es amor, qué voy hacer, uhu hu uhu yei yei yei... No me pregunten qué me puede pasar, siento tantas cosas que no puedo explicar, el corazón me cesa de latir y me parece que me voy a morir... Cuando tomo sus manos me estremezco así, y pienso que sus besos no podría resistir, es algo muy raro que me hace estremecer, es amor, qué voy a hacer, uhu hu uhu yei yei yei...”.


El AMOR no tiene edad
La fuerza del amor
Siempre hay tiempo para aprender a amar”, como reza en el cartel de la película Siempre hay tiempo. Sí, sí, han leído bien. Porque aunque parezca raro, este mes coinciden en la cartelera de cine dos cintas españolas que retratan, desde diferentes puntos de vista, el amor en la tercera edad y las relaciones intergeneracionales, dos materias clave para seguir disfrutando de la vida. Las estrellas en esta ocasión son Héctor, que llega a Madrid para vivir con su hijo, al que apenas conoce; su nieto Bruno, que descubrirá en los valores de su abuelo la valentía; y Clara, gracias a la cual Héctor volverá a confiar en el amor, un sentimiento adormecido desde hacía mucho tiempo.

“Me apetecía mucho hacer una película con personas mayores, porque muchas veces no nos paramos a escucharlos y su experiencia es oro. Siempre hay tiempo es una historia conmovedora y muy cercana que habla de la familia, de los sentimientos, del amor... Y enamorarse significa que estás vivo, que la vida continúa”, cuenta su directora Ana Rosa Diego.

Así que desde SENDA les animamos a ir al cine, a disfrutar de estas dos películas, en pareja o en familia, y a dar rienda suelta a sus emociones, dejando la puerta abierta al amor, porque como dijo el escritor Henry Van Dyke: “El tiempo es demasiado lento para aquellos que esperan... demasiado rápido para aquellos que temen.... demasiado largo para aquellos que sufren.... demasiado corto para aquellos que celebran... pero para aquellos que aman, el tiempo es eterno”.


Sexualidad y afectividad, ¿tema tabú entre las personas mayores?
Los estereotipos sobre la sexualidad en las personas mayores y la falta de conocimientos respecto al tema, transmiten la idea de que ésta no existe en esta etapa de la vida, que en la vejez se produce una pérdida de interés sexual o se asocia a insatisfacción o disfunción.

Para desterrar estos mitos, puesto que según un estudio llevado a cabo por la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC), el 47,6 por ciento de las personas mayores de 65 años confiesan mantener relaciones sexuales satisfactorias, Obra Social Caja Madrid aborda estas cuestiones en los talleres Saber envejecer. Prevenir la dependencia.

En ellos, cuando se habla de sexualidad, no solamente se hace referencia a genitalidad o reproducción, sino también a amor, ternura, afecto, deseo, necesidad del otro, es decir, las personas mayores pueden disfrutar de la intimidad sexual, de amar y de ser amadas. Porque las personas mayores son tan capaces como las de otras edades de sentir placer

LA CUARTA EDAD

LA 4º EDAD
EMPIEZA A LOS 80 AÑOS

Hasta hace poco
tiempo, la tercera edad comenzaba a los 60 años. En la actualidad,
gracias al aumento de la expectativa de vida,
la cuarta etapa se estrena a los 80. Los expertos opinan cómo transitarla de la mejor
manera posible.

LA MUJER EN LA TERCERA EDAD


La actitud en la tercera edad no es la misma de lo que era cuando esa persona estaba joven, sin embargo, para que la autoestima en esta etapa este elevada, mucho tiene que ver su espiritualidad y la relación que tenga con los demás y sobre todo la relación que los demás tengan con el mísmo.

Puede del Por que de una Autoestima Sana...

Conosco personas mayores que mantienen una actitud emocional joven y alegre, a pesar de que puedan estar enfermos, mucho tiene que ver con tener a su compañia (Esposa (o)), su caracter, tambíen la motivación que tenga a realizar actividades satisfactorias y de entretenimiento, otras que lleven una salud normal o buena, en otras ocasiones influye mucho la familia, ya que esta persona puede sentirse apreciada y querida por todos los que le rodean.

Sin Embargo...

La otra cara de la moneda hay personas mayores que se encuentran solas, no sintiendose utiles y además enfermas y esto quiera o no, repercute en su actitud emocional, aunque su nivel de espiritualidad pueda estar elevado.

A Tomar en Cuenta

El adulto mayor ve afectada su autoestima por la inseguridad que vive a partir de las pérdidas que surgen en su vida. Estas pueden estar asociadas a sus vivencias afectivas, físicas y sociales, como la salud del cuerpo y la mente, la jubilación y la disminución de ingresos.

En la vejez se tiene la misma oportunidad de crecimiento, desarrollo, aprendizaje, estabilidad y el derecho de tener nuevas experiencias como en cualquier otra etapa de la vida.

INMIGRANTES DE LA TERCERA EDAD

Exiliados. Hijos que se reunen con sus padres. El retrato del inmigrante que primero nos viene a la mente casi nunca es el de los mayores. Los abuelos. Las abuelas. Los que viajan a otro país en la última etapa de su vida para unirse con el resto de la familia. O para echar una mano con los nietos.
Llegan a Estados Unidos y muchas veces caen en una red de soledades, de malos entendidos. Perdidos con el idioma. Atrapados en la familia que tanto añoraron y sin reconocer a sus nietos. Extranjeros frente a sus ojos. Hablando una cultura que no es la de tus propios hijos.
“Los inmigrantes adultos se enfrentan a los mismos problemas que los más jóvenes: manejar otro idioma, otra cultura y formas nuevas de vivir el día a día. Pero además, la mayoría de ellos vienen a reunirse con la familia, y hay problemas añadidos que surgen cuando sus nietos no se comportan como ellos esperan o sus propios hijos están demasiado ocupados con sus trabajos como para dedicarles el tiempo necesario”, nos explica Steven Wallace, sociólogo y director de la Facultad de Salud Pública de la Universidad de California.
En el año 2000, el 9.5 por ciento de la población estadounidense eran inmigrantes con más de 65 años de edad,  A pesar de ser una proporción importante, su visibilidad no es tan alta. Las condiciones en las que viven, prácticamente aislados del resto de la sociedad, hace que se les resista el idioma de sus propios nietos. La tensión entre estas dos generaciones no suele surgir de igual modo entre los inmigrantes que han vivido durante más tiempo en Estados Unidos. Ellos ya se han acostumbrado a los valores y las costumbres de los niños norteamericanos, ya han tenido tiempo de aprender inglés y saben cómo manejarse con la burocracia o la atención médica.
Wallace describe dos perfiles distintos del inmigrante de la tercera edad. El que se queda en casa para ayudar con niños recién nacidos y reside en las afueras, donde hay pocos inmigrantes ni servicios como tiendas o iglesias a las que acceder. Y el resto, los que participan activamente con sus familias y en el vecindario, disfrutando de esa etapa también. A veces, el simple hecho de poder conducir o tener buena movilidad y acceso a transporte privado puede hacer que caigan en un perfil o en otro.
“Al residir en una de estas áreas les permite comunicarse en su lengua materna y mantener hábitos sociales o acceder a comida de su país. Esto previene el aislamiento social que muchas veces conlleva vivir en un vecindario o región en la que sólo hay población nativa”, argumenta la doctora Andreea Seicean, bioestadista e investigadora del departamento de salud de la Universidad de Medicina de Cleveland.
Los expertos coinciden en que vivir en una comunidad tan estrecha es tanto la causa de su aislamiento como su solución. “El mayor recurso que tienen las familias inmigrantes para sus mayores es precisamente esa cohesión familiar. Los inmigrantes son mucho más proclives a vivir rodeados de sus familiares que otras personas de la tercera edad”, comenta Wallace.
Sin embargo, Seicean identifica retos sociales que afectan a los inmigrantes más mayores, como la discriminación, falta de apoyo en su entorno como resultado de haber dejado atrás a otros familiares, grupos religiosos y su comunidad más cercana. También suelen encontrarse con diferencias éticas, religiosas y culturales relacionadas con la medicina occidental. Esto se traduce en una menor confianza en el sistema de salud y un sentimiento de soledad y abandono por esa falta de entendimiento.
“Estas dificultades persisten aunque lleven tiempo viviendo en Estados Unidos. Además, suelen ir acompañadas del desaliento asociado a la migración y padecen depresión en proporciones mayores que la población en general”, comenta la investigadora.
Los estudios sociológicos han documentado que los inmigrantes de la tercera edad son además menos proclives a ir al médico, hacerse pruebas o análisis -para casos de cáncer, colesterol o tensión-, vacunarse o recibir medicamentos para tratar enfermedades crónicas. “El resultado es que determinados grupos de inmigrantes tienen tasas más altas de detección tardía de cáncer y mayores índices de mortalidad asociados con un retraso en el diagnóstico e inicio del tratamiento”, explica Seicean.
Para la doctora, la diferencia de idioma entre el paciente y el médico se traduce en la dificultad del paciente para tomar decisiones, falta de compromiso con el tratamiento y visitas posteriores, así como el resultado de la atención en general.
Las opciones de recibir atención médica son bastante limitadas. Deben haber residido legalmente en Estados Unidos durante diez años, trabajado y contribuido a la Seguridad Social para poder recibir atención médica pública después de los 65, a través del programa Medicare. Si no cumplen los requisitos de cotización laboral, entonces sus ingresos deben ser muy reducidos y carecer de bienes para acceder a ese sistema público.
La alternativa para personas mayores de 65 años suelen ser centros comunitarios y hospitales públicos que en muchas ocasiones están situados en vecindarios con alta población inmigrante y además cuentan con profesionales bilingües y acceso a traductores. En comunidades con una larga tradición de inmigrantes ya han surgido centros de atención especializada, como AltaMed para hispanos en Los Ángeles.
Sin embargo, la realidad no suele ponérselo tan fácil. Apenas un uno por ciento de las personas de la tercera edad en Estados Unidos carece de cobertura sanitaria, pero la mitad son inmigrantes. Su familiares no siempre pueden incluirles en su seguro privado o carecen de recursos para pagar tratamientos asociados con la edad. Y la crisis económica sólo ha añadido complicaciones. Familias que hace unos años confiaban en poder patrocinar el visado de sus padres, tienen ahora dificultades para mantener a una persona más.
Según un estudio realizado en 2006 por la Universidad de Nevada, en Las Vegas, la responsabilidad de cuidar de los mayores acaba cayendo en la comunidad local, sus familiares u otros individuos. En 1996, durante el gobierno de Bill Clinton, una ley retiró el acceso a los recursos públicos de salud y cheques de comida a todos los inmigrantes legales mayores de 65 años. “Diez años después, médicos y trabajadores sociales se han dado cuenta de que los inmigrantes legales sí merecen una ayuda para acceder a cuidados médicos. Por desgracia, seguimos sin tener una solución a este problema”, lamentaba entonces el autor del estudio, Emmanel Gorospe.
“La reforma sanitaria impulsada por Obama no cambia esta situación”, comenta Seicean. La única opción restante es pagar un seguro privado, pero esto puede resultar demasiado caro. Además, los mayores son considerados pacientes de alto riesgo, por lo que las condiciones del seguro, que obligan al paciente a pagar parte de los costes, a veces son inaccesibles. “Como resultado, la mayoría carece de cobertura y recibe atención médica en urgencias, clínicas comunitarias y hospitales públicos”.
Según un estudio de la compañía MetLife, la mayor contribución que realiza esta generación de inmigrantes a la sociedad estadounidense es precisamente el cuidado de sus familias. Cuando se involucran en actividades de voluntariado en el vecindario, cuando apoyan a los recién llegados o simplemente desde sus casas, con los familiares más cercanos. Sin embargo, el estrecho círculo que les acoge también les esconde del resto de la sociedad. Las verdaderas necesidades de este vulnerable grupo de población se vuelven invisibles.

domingo, 23 de enero de 2011

CUESTION DE ACTITUD EN LA VIDA

La actitud es la interpretación que le damos a una situación que nos exige hacer algo. Precede a la acción.
SITUACIÓN—-) ACTITUD—-) RESPUESTA
Una persona puede tener una actitud negativa frente a la vida y cada vez que suceden cosas, esta persona se agobia, se angustia, no lo ve nada claro o se flagela…
Otra persona con una actitud positiva frente a la vida interpreta los mismos acontecimientos como retos a superar, se prepara para la acción e intenta dar lo mejor de sí misma.
¿De qué depende que una persona vea el vaso medio lleno y la otra medio vacío?
De las CREENCIAS y los PENSAMIENTOS.
Hablar de cambiar de actitud es algo muy difícil de manejar. Es más fácil y manejable hablar de MODIFICAR CREENCIAS Y PENSAMIENTOS, porque éstas son las que van a determinar la actitud que elijamos.
Ejemplo:
SITUACIÓN: Se anuncia una muy buena oferta de trabajo que exige presentarse con el c.v. antes de 24 horas en una sala de espera con aforo para los primeros 1.000 candidatos.
ACTITUD a): “1.000 candidatos!! buah!! es imposible que me elijan a mí. Y encima hay que estar antes de 24 horas y tengo mucho que hacer para prepararme bien. No sé ni  por donde empezar.. En fin,..ir voy a ir para que no se diga que no lo he intentado”
RESPUESTA a): La persona llega a la sala de espera que está casi completa y se empieza a agobiar más y más. Cada minuto  que pasa se va comparando con los demás aspirantes y va sintiendo como su autoestima va decayendo. Con lo poco que le queda de fuerza se arrastra a la entrevista y el psicólogo nada más verle le descarta automáticamente porque piensa: “con esta cara de pena, nos espantaría a todos los cilentes, …ni hablar!”
ACTITUD b): “Por fin una buena oferta de trabajo! Sé que es dificil que me elijan a mí entre 1.000 candidatos pero me voy a dar toda la prisa para llegar cuanto antes con mis mejores galas y demostrar que soy la persona adecuada para el puesto”
RESPUESTA b): La persona llega a la sala de espera antes que la mayoría de candidatos y aprovecha esos minutos antes de entrar para relajarse y repasar mentalmente su c.v. Cuando le llaman para entrar esta persona sonríe, se pone derecha y entra con seguridad para transmitir una buena imagen. El psicólogo nada más verle le sonríe de vuelta  y se empieza a interesar, incluso antes ni de empezar a hablar.
Aquí se puede observar cómo los pensamientos que ha tenido cada persona ante la misma situación, han sido los que han determinado la respuesta de éxito frente a la de fracaso. La situación es la misma! Y estas no las podemos cambiar. Pero sí podemos elegir tener unos pensamientos que nos ayuden a conseguir lo que queremos o pensamientos que nos lo pongan todavía más dificil.  Y es que los pensamientos afectan totalmente a los resultados y a cómo los demás nos van a tratar.
Y ya por último, un truco para conectar con pensamientos positivos es conectarse con un sentimiento de GRATITUD. Agradecer lo que ya estamos dando por hecho nos hace ser más conscientes de la suerte que tenemos y además nos ayuda a tener una visión optimista y fuerte ante la vida.
Poniendo el ejemplo de antes, pensamientos de gratitud podrían ser del tipo: “qué suerte haber encontrado por fin una oferta buena”, “y tener recursos para poder ir a la entrevista”, “tengo cosas que ponerme”, “tengo salud para trabajar”, “ojos y piernas para funcionar”, “familia que me apoyará” y “amigos con los que podré celebrar si finalmente soy la elegida”.
ATRAEMOS LO QUE PENSAMOS. Lo hacemos todo el tiempo sin darnos ni cuenta. Vamos a ser un poco más conscientes de los pensamientos que tenemos cada día. ¿Nos están ayudando?
Si te es dificil cambiar los pensamientos, prueba con las EMOCIONES. GRATITUD, ALEGRÍA, AMOR…serán la clave que te cambiará la vida!

sábado, 22 de enero de 2011

LA DIABETES

La diabetes es la sexta causa de muerte en los Estados Unidos. Es una enfermedad crónica que se caracteriza por niveles altos persistentes de glucosa (azúcar) en la sangre. Se estima que el 6% del total de la población en los Estados Unidos ha sido diagnósticada con diabetes, y que el número de casos se está incrementando rápidamente. Datos recientes del CDC estiman que uno de cada tres niños nacidos en los Estados Unidos será diabético cuando adulto.
Desafortunadamente, los latinos tenemos un mayor número de casos de diabetes en comparación con la población blanca. Algunos estudios han identificado que los afroamericanos y latinos tienen entre 1.2 y 2.2 veces más riesgo de tener diabetes que las personas blancas.
Para explicar la relación de la diabetes y la enfermedad del VIH es necesario comprender a fondo porqué y cómo ocurre el fenómeno de aumento de la glucosa (azúcar) en la sangre. El primer concepto que tenemos que entender es que la glucosa es la fuente primordial de energía de nuestro organismo. La mayoría de la energía que nuestro cuerpo necesita para funcionar proviene de la glucosa. Nuestro cuerpo transforma a los carbohidratos en glucosa. Los carbohidratos principales en nuestra dieta son los almidones y los azúcares. Pero recuerden que tenemos también como nutrientes de nuestro organismo a las grasas y las proteínas.
Cuando comemos pan o tortillas (almidones) nuestro sistema digestivo los transforma en partículas muy pequeñitas (moléculas de glucosa) y estas partículas pequeñas son absorbidas en nuestros intestinos y así pasan a la sangre. De la sangre son distribuidas a todos los organos de nuestro cuerpo para dar la energía que necesitamos para respirar, caminar, pensar, etc. Lo mismo ocurre cuando comenos cosas dulces como frutas, jaleas y bebidas azucaradas.
Los carbohidratos como los almidones (panes, arroz, papas, etc) son transformados por nuestro cuerpo en glucosa, la cual podemos usar como fuente de energía.
La glucosa para generar energía debe entrar en la célula. Ya en la célula tiene que pasar por un proceso de combustión que genera las calorías que necesita nuestro organismo. Imagínense el azúcar o la glucosa como la gasolina para nuestro automóvil. Algo interesante es que la glucosa necesita un medio de transporte para entrar a la célula, y este medio de transporte lo proporciona la insulina.
La insulina es producida por el páncreas. Imagínense a la insulina como el camión que transporta el azúcar de la sangre al interior de las células para que sea procesada y así el cuerpo funcione. Imagínense también que el paso de ese camión (de la sangre al interior de la célula) debe ser a través de un túnel (punto de entrada) que es especial en tamaño y forma para que el camión (la insulina) traiga su gasolina (glucosa) al interior de la célula sin problema. Vean la ilustración 1.

Diabetes, Resistencia a la Insulina y el VIH

Ahora bien, hay varias razones por las que un individuo tiene diabetes o exceso de azúcar en la sangre:
  • falta de insulina porque el páncreas no la produce (no hay camiones por que la fabrica que los produce no está funcionan bien), conocida como diabetes juvenil o Tipo 1.
  • El páncreas produce insulina pero ésta no funciona apropiadamente y no puede entrar en la célula (camiones descompuestos). Ésto se conoce como diabetes mellitus o Tipo 2.
  • El punto de entrada de la insulina en la célula no funciona bien (el túnel no está suficientemente abierto en la célula). Esto es también diabetes mellitus o Tipo 2.
También existe una condición conocida como resistencia a la insulina, donde el punto de entrada de la insulina a la célula (túnel) ha disminuido en tamaño o bien, a cambiado de forma, y por lo tanto dificulta que la insulina entre al interior de la célula. Usando nuestra analogía, el camión (la insulina) con la gasolina (la glucosa) tiene dificultad pasando por el túnel (punto de entrada célular) y entregando la gasolina (la glucosa) a nuetras células. Este tipo de fenómeno muchas veces precede a la diabetes Tipo 2.
Hasta la fecha no se conoce con exactitud que causa la diabetes o bien que provoca que el páncreas no produzca en calidad y cantidad la insulina que necesita un organismo. Lo que sí sabemos es que es hereditaria. Si nuestros padres tienen diabetes nosotros tenemos un riesgo mayor de ser diabéticos. También sabemos que existen otros factores que empeoran ese riesgo: obesidad, vida sedentaria, uso de alcohol y nutrición inadecuada (por ejemplo: exceso de carbohidratos en nuetra dieta).
Ha sido identificado que aún con un alto riesgo hereditario de padecer diabetes es posible disminuir ese riesgo si mantenemos un peso estable, evitamos la obesidad, practicamos ejercicio físico en forma constante y evitando el exceso de carbohidratos en nuestros alimentos (bebidas gaseosas azucaradas, postres, etc).
Asímismo, se reconoce que al tener resistencia a la insulina o diabetes aumentan las probabilidades de complicaciones cardiovasculares por la aparición de trombos (émbolos o bloqueos) en la sangre, alteraciones de las grasas en la sangre (colesterol y triglicéridos) y aumento de la presión arterial.
¿Qué ocurre cuando tenemos VIH y estamos tomando algunos de los medicamentos que controlan el virus y que sabemos que pueden producir diabetes? Lo más importante es no dejar que el pánico nos paralize. Es cierto que algunos de los inhibidores de la proteasa tiene como efecto secundario adverso el desarrollo de resistencia a la insulina en casi el 40% de las personas que toman inhibidores de la proteasa. Sin embargo, la proporción de individuos que pasarán de esta condición de resistencia a la insulina (causada por las medicinas) a diabetes en sí es desconocida.
Lo que sí sabemos es que si uno ya tiene los factores tradicionales para diabetes mellitus ( padres diabéticos, obesidad, etc.) podrían estar a un riesgo más alto que otros individuos que no tienen esos riesgos. Pero es importante notar que en personas con VIH la aparición de complicaciones cardiovasculares debido a alteraciones del metabolismo de la glucosa todavía no se conoce muy bien y es aún tema de controversia.
De acuerdo a las guías de manejo clínico de complicaciones metabólicas de la Sociedad Internacional de SIDA publicadas en noviembre de 2002, se establece que el inicio de terapia antirretroviral que incluya un inhibidor de la proteasa podría inducir o acelerar las anormalidades pre-existentes del metabolismo de la glucosa en nuestro cuerpo. Por esto se recomienda que antes de iniciar tratamiento antirretroviral que incluya un inhibidor de la proteasa se debe determinar los niveles de azúcar en la sangre en ayuno. Y también durante el tratamiento, de 3 a 6 meses después de empezar y anualmente.
Además de determinar la cantidad de azúcar en la sangre en ayuna, es necesario otro tipo de análisis de laboratorio que consiste del tomar una dosis oral de azúcar (75 gramos) en ayuna y determinar como los niveles de glucosa en la sangre van disminuyendo. Este estudio se llama curva de tolerancia a la glucosa. El resultado normal es que a las dos horas después de tomar el azúcar los niveles disminuyan a 120 mg/dL (dL = decilitro de sangre) de sangre o menos. Este estudio se recomienda en aquellos individuos con los riesgos tradicionales de diabetes mellitus o con severos cambios morfológicos del cuerpo como lipodistrofia.
Se hace el diagnóstico de diabetes mellitus si los niveles de azúcar en la sangre en ayuno son de más de 126mg/dL o si la curva de tolerancia es de 200 mg/dL dos horas después de la administración oral de glucosa. Se dice que la persona tiene alteraciones del metabolismo de la glucosa cuando los niveles de azúcar son de más de 140 mg/dL dos horas después de la toma de azucar.
¿Y que hay en cuanto a tratamiento y manejo de esta condición? La medicina está muy avanzada en el control de esta alteración del metabolismo. Ya existen las pautas terapéuticas para evitar las complicaciones a largo plazo que trae la diabetes como la retinitis (que puede llevar a la ceguera), el fallo renal y la enfermedad cardiovascular. Lo más importante que debemos de tener en cuenta es que el éxito de cualquier intervención preventiva o terapéutica depende de la actitud de la persona. Esto quiere decir que los cambios en el estilo de vida como cambios en la dieta (evitando carbohidratos excesivos en nuestra dieta), aumentando la actividad física (ejercicio progresivo bajo observación médica) y el control de peso son los factores más importantes en el manejo a largo plazo de la diabetes y la resistencia a la insulina.
Finalmente, no hay que descartar el uso de los inhibidores de la proteasa en el tratamiento del VIH, si bien es cierto que estos medicamentos traen consigo varios riesgos de efectos secundarios adversos, también es cierto que estos medicamentos, en combinación con otros, son parte de la razón por que estamos viviendo con VIH por periodos más largos de sobrevivencia.

Glosario
almidones: los almidones más comunes en nuestra dieta son los panes, tortillas, arroz, pastas, y las papas y otros tubérculos como la yuca, la yautía y la batata.
calorías: unidades de energía
carbohidratos: azucares y almidones que consuminos, estos son transformados en glucosa por nuestro cuerpo
curva de tolerancia a la glucosa: análisis de laboratorio que mide como los niveles de glucosa en la sangre van disminuyendo
diabetes: niveles altos y persistentes de glucosa (azúcar) en la sangre
glucosa: azucar simple que el cuerpo transforma en energía
resistencia a la insulina: dificultad de la insulina a entrar al interior de las células
trombos: son tapones de grasa y otras substancias que bloquean el paso de la sangre

viernes, 21 de enero de 2011

PARA EL ADULTO MAYOR

LA CAPACIDAD DE ENAMORARSE

Flores Colombino: "La sexualidad y el amor en el otoño de la vida"

* El doctor Andrés Flores Colombino, especialista en psiquiatría, geriatría-gerontología y sexología clínica dialogó con LA REPUBLICA sobre la evolución y vivencia de la sexualidad y el amor en el adulto mayor.

TRINIDAD RODRIGUEZ
 Doctor Flores Colombino, especialista en

psiquiatría, geriatría-gerontología y sexología clínica.
Doctor Flores Colombino, especialista en psiquiatría, geriatría-gerontología y sexología clínica.
"Toda la historia de la humanidad es una gran búsqueda de la potencia eterna para lograr la actividad sexual hasta la muerte; que la mujer la tiene naturalmente y según los hermanos Master y Johnson, la mujer puede realizar el coito, aunque no quiere decir que disfrute. En el varón se considera que hasta los 70 años puede tener relaciones sexuales". "La sexualidad del adulto mayor en este momento tiene una dimensión antropológica y biotecnológica totalmente diferente que en otras épocas, porque hay recursos farmacológicos como es el cialis, entre otros, que es un medicamento que ha logrado que la sexualidad del varón pueda ser mantenida a pesar de los años. Y también el hecho de que la mujer durante el siglo pasado haya logrado el orgasmo, gracias a la revaloración del clítoris y al hecho de la desculpabilización de la masturbación que se ha transformado en una fuente de autoconocimiento y descubrimiento de las posibilidades eróticas de cada mujer". "Antiguamente se le quitaba valor a la consideración de este tema porque es una edad no reproductiva, pero hoy en día la parte erótica es muy importante y esa es la parte que se puede vivir; tanto que le llamamos la 'edad del erotismo' porque ya que no es la edad de la reproducción, lo es del erotismo que es la otra dimensión de la sexualidad".

"La capacidad de enamorarse se mantiene hasta la muerte"

"La relación sexual en el adulto mayor en otras épocas era considerado un simple contacto físico o el enamoramiento, el afecto, 'un poquito de calor en los días de invierno'; hoy en día se considera que las relaciones sexuales entre personas, incluso de diferente edad o entre personas mayores, son actividades sexuales coitales completas y que pueden ser o no acompañadas de afecto".
"La capacidad de enamorarse se mantiene hasta la muerte. Sabemos que contribuye mucho a la estabilidad de la pareja y a un redescubrimiento de los afectos que en otras épocas se comparaban con el acostumbramiento, el hábito y hoy en día sí pueden ser manifestaciones de enamoramiento y auténtico amor".
"Esos enamoramientos algunas veces son actuados con cambios de parejas u otras veces no, porque tienen un alto grado de idealización, dan lugar a la desidealización y las personas vuelven a sentirse sensatas y equilibradas; y se dan cuenta que su enamoramiento no necesariamente tiene que llevarlos a la ruptura de la pareja para formar otra nueva". "Toda estas cosas son conocimientos actuales hay toda una bioquímica del amor que se mantiene intacta con el paso de los años. En el enamoramiento predomina la feniletilamina y en el amor la endorfina".

Amar...

"¿Existe el amor después de la juventud, después de la adultez, en la adultez mayor, en la última edad de la vida? Recuerdo que un amigo psicogeriatra respondió a la misma pregunta con un sí rotundo. Pero agregó: 'Siempre que conserve la capacidad reparatoria'". "La capacidad de amar y la capacidad de ser amados son las dos condiciones básicas de la calidad de vida del adulto mayor. No todos poseen capacidad de amar: no la han desarrollado o la han perdido". "En mi caso simplifico la idea kleiniana afirmando que quien ama es capaz de ver a la otra persona con sus partes buenas y malas, al mismo tiempo, aceptándola tal cual es, sin pretender cambiarla. Pues la simpatía genuina implica identificación con el otro, colocándonos en el papel de buen padre y de buen hijo, eliminando los motivos de nuestro odio y reparando nuestros agravios fantaseados". "La segunda condición básica para alcanzar el amor en el adulto mayor: manejo del narcisismo y capacidad reparatoria. No es raro que muchas personas mayores hagan un repliegue narcisista y que demanden afecto y atención, renunciando a su capacidad de dar amor. El resultado es que también pierden la capacidad de recibir el amor, pues temen crearse la obligación de responder, de devolver, de reparar, y utilizan mecanismos de negación y de encasillamiento con mayor frecuencia (Zinberg y Kaufman, 1976). Pero cada uno envejece diferente, se va dejando de ser joven poco a poco. La salud mental de cada uno es fundamental y marca la diferencia, aunque la salud física y social no son menos relevantes".

¿El matrimonio mata el amor?

"El conocido aburrimiento de la larga convivencia ('el matrimonio mata el amor'), no es un destino de todos. Refiere a los problemas derivados de la sensación de asfixia, generada por el exceso de contigüidad (Frings Keyes, 1981). Pero no hay exceso cuando el amor está vivo. Todo es cuestión de encontrar la modalidad adecuada para la convivencia de acuerdo a los caracteres y a los intereses personales.
"Existen seis formas de ajuste de la pareja añosa: simbióticas, defensivas, dependientes, disociadas, románticas e integradas. Cada una encontró algún factor fundante y cohesionante: la interdependencia obligada, el blindaje paranoide, la adscripción pasiva a otro grupo familiar, la independencia mutua, el amor sentimental como eje del vínculo y la dinámica renegociación realista de la vida, integrando las tres dimensiones del tiempo: pasado rico, presente disfrutable y futuro lleno de sentido".

Características del "amor otoñal"

"De alguna manera, el amor otoñal en cada tipo de las parejas mencionadas es por sobre todas las cosas realista: acepta las arrugas del otro, la sordera, las pequeñas mañas, las depresiones peculiares, los gustos y preferencias, así como el manejo del dinero cada vez más restrictivo, incluso las infidelidades del pasado son finalmente elaboradas cuando existieron. Según estadísticas, el 50 por ciento de las parejas que no son interrumpidas por la viudez, envejecen juntas sin problemas. La otra mitad convive en medio de un infierno pequeño, mediano o grande, con diversos grados de separación y divorcio, bajo el mismo o diferente techo".

El amor invernal

"Debiéramos hablar del 'amor invernal', pues si aceptamos que la vida humana nace en primavera, crece en verano, madura en otoño y desfallece en invierno, la adultez mayor correspondería al invierno y no al otoño. Tal vez fuimos influidos por el cambio semántico que los propios adultos mayores han logrado para designar a esta etapa de la vida. Ya no vejez, ya no tercera edad, sino adultez mayor. En el Uruguay, un viejo profesor de la Facultad de Medicina y Decano de la de Humanidades escribió un libro que denominó 'Vejentud, humano tesoro' (Tálice RV 1979). Vejentud es más parecida a juventud, que está glorificada