jueves, 20 de enero de 2011

ADULTOS MAYORES FELICES

Reciban un saludo muy cariñoso de nuestra parte,con  paz, rodeados de nuestros seres queridos y amistades.
Siempre en la Luz del amor.
s.
Mario Rivas
Mantener elevada autoestima en la tercera edad permite a los ancianos contar con seguridad y confianza para relacionarse con los suyos, realizar actividades o emprender proyectos con independencia. En pocas palabras, es el motor para vivir en plenitud
Por fortuna, cada vez son más las personas de la tercera edad que hacen a un lado los prejuicios sociales que encasillan a la vejez como periodo de baja creatividad y productividad, a la vez que plagado de enfermedades, enojo y soledad. Poco a poco se han dado cuenta que muchos de los problemas de la vejez no se encuentran en enfermedades o deterioro de las capacidades, sino en la actitud con que enfrentan la vida: queriéndose o repudiándose.
Y es que la gran mayoría de los estereotipos respecto a la tercera edad se dedican a lastimar la idea que el anciano tiene acerca de sus atributos, cualidades, labores y objetivos que posee o persigue, es decir, de su autoconcepto de la vida, lo cual redunda en que sienta poco afecto por sí mismo y disminuya su autoestima hacia su propia persona.
De esta forma crea un círculo vicioso, pues al disminuir su autoestima el anciano se siente triste, inseguro y con poca creatividad, de manera que su desempeño se ve reducido y “reafirma” la terrible y destructiva idea sobre su baja productividad.
Sin embargo, este mismo mecanismo puede ser utilizado de manera completamente opuesta para obtener resultados positivos o, dicho de otro modo, mejorar el autoconcepto para alimentar el amor por sí mismo. Una buena forma de lograrlo consiste en la realización de actividades recreativas que permitan al anciano sentir satisfacción consigo mismo y que le ayuden a acercarse plenamente a su familia, seres queridos y sociedad.
Carácter independiente
Una persona de la tercera edad debe fomentar en sí mismo todo aquello que le ayude a formar un carácter independiente, básico para mejorar su autoestima y la realización de sus metas personales, para lo cual es indispensable atender dos aspectos primordiales: físico y psicológico.
Respecto al primero, podemos afirmar que un buen funcionamiento orgánico permite al anciano gozar de autonomía: arreglar su habitación, cocinar, bañarse y arreglarse impedirá que se le considere “una carga”.
Contrario a lo que se piensa, el anciano no tiene por qué sufrir atrofia en su capacidad de movimiento, coordinación ni fuerza. La falta de práctica es, más bien, la causa de aparentes problemas, y no afecta sólo a miembros de la tercera edad, sino a cualquier ser humano, por joven que sea. Como alternativas para lograr buen acondicionamiento físico se cuenta con distintas opciones, que van desde la práctica de baile de salón a la caminata, pasando por el Tai-Chi y yoga.
En lo psicológico, es prudente comentar que la actividad mental continua permite motivar al anciano y mantener en activo sus recuerdos, con lo cual será más difícil que se presente pérdida de memoria y la llamada “jubilación mental”, que ocurre cuando un individuo se sugestiona con la idea de que a su edad ya no puede aprender nada nuevo ni realizar actividades que antes eran sencillas.
Aunque hay quienes piensan que cuando la persona envejece tiene menos capacidad intelectual, investigaciones realizadas en la Universidad de Harvard, Estados Unidos, han permitido concluir que al mantener la actividad mental activa, la mayoría de los seres humanos conservamos intactas nuestras facultades de raciocinio al menos hasta los 70 años, y 30% llega sin ningún problema a los 80 ó 90. Por ello, se recomienda lectura, cine o ajedrez, que pueden practicarse de forma colectiva, fomentando la convivencia y el intercambio de ideas.
De esta manera, conservar al organismo y mente en buen estado redundará en carácter seguro y pensamiento lúcido, es decir, en una personalidad que no se anticipará al rechazo o fracaso, sino que sea emprendedora y con mejor relación con su entorno. Paulatinamente, la creación de diferentes intereses y pasatiempos puede transformar a la tercera edad en una etapa memorable, donde incluso se inicie un negocio o un nuevo amor.
Ahora bien, aunque la situación económica puede ser un factor que aparentemente impida gozar de ciertas actividades, lo cierto es que la participación familiar, la realización de alguna labor productiva y el apoyo de instituciones culturales, facilita en mucho alcanzar estos objetivos.
Para comenzar
Uno de los primeros pasos consiste en manifestar con otras personas las inquietudes que se tengan, a fin de aclarar las ideas propias y contar con nuevas opiniones y experiencias. Así es posible tener en claro, por ejemplo, cuáles son las actividades que más gustan: canto, baile, artesanía, visitas a museos, leer (puede preguntar sobre algunos títulos), practicar artes marciales o meditar.
Luego, asista a los lugares donde desee tomar un curso o taller, y acuda a ver teatro o escuchar música; no tenga miedo de preguntar, pues siempre hay alguien amable con ganas de ayudar.
Planear cada una de sus labores y llevarlas a cabo es magnífica forma de trabajar por uno mismo, de quererse y apreciarse, es decir, de mejorar su autoestima, algo a lo que todo ser humano tiene derecho

EL AMOR ENLA TERCERA EDAD

Hay infinidad de historias de amor por el mundo, desde románticas e imprevisibles a excéntricas e inimaginables. Pero siempre que hablamos de amor, del verdadero, del que no se compra ni entiende a razones, todas son preciosas, bonitas y entrañables… sobre todo y, al menos para mí, cuando estamos hablando deamor en la tercera edad…
El otro día, sin ir más lejos, me llamaba una señora, ya mayor, para hacer al Tarot una consulta sobre el amor. Resulta que ya hace algún tiempo, tras enviudar, decidió ponerse al día y asistir a cursillos para gente mayor sobre informática e internet y, poco a poco, le ha gustado y le ha ido cogiendo el truco…
Hasta tal punto que, hace unos meses, chateando por internet, conoció a un señor, poco mayor que ella, con el que simpatizó, intercambiaron dirección de correo  y teléfono,  y desde entonces han entablado una muy gran amistad… y tal vez algo más. Desde hace pocas semanas decidieron oficializar una relación, ya que se conocían muy bien, conectaban y tenían muchas cosas en común, entre otras, las ganas de compartir sus vidas con alguien a quien tener cariño… Y es ahí donde viene la consulta que quería hacer.
La distancia no es mucha, pero han estado hablando de que él viniera a vivir a su casa para acabar de formalizar unarelación- seria… pero les da mucho miedo lo que pensarán los hijos de ambos al respecto y cómo irá su situación de decidirse a dar un paso tan grande ya que, a sus edades, considera que es todo muy complicado para que fuera a salir mal. Es decir, quería saber cómo iba a salir larelación a la larga…
Hice una  para preguntar a los arcanos del acerca de esta relación y he de decir que no me sorprendió en absoluto la respuesta; todo iba a ir muy bien en su nuevarelación depareja. A sus edades saben perfectamente lo que quieren y tienen todo el derecho de seguir adelante con sus vidas, con el positivo añadido de que a estas alturas no ha de dar pie a las discusiones sin sentido típicas que suelen acabar con una . Las carrtas ven una relación próspera, muy duradera y llena de cariño, ilusión y muy buenos sentimientos…
Y por lo que respecta a los hijos, los de él lo entenderán a la primera pues ven con muy buenos ojos que su padre quiera seguir adelante y que no esté solo, aunque también influye que él quedó viudo hace años por lo que la herida en ellos no es tan latente. Sin embargo a los suyos les costará algo más aceptarlo, pero tienen que entender también que su madre tiene todo el derecho a ser feliz y, hablando tranquila y, sobre todo, muy claramente, acabarán dando su brazo a torcer e incluso ayudarán en lo que haga falta para que larelación siga por buen camino.
Se la escuchaba tan ilusionada y emocionada, con un brillo tan especial en la voz… De verdad que les deseo todo lo mejor en la vida y que tengan un futuro lleno de ilusiones y, sobre todo, mucho cariño.

miércoles, 19 de enero de 2011

EJERCITA TÚ MENTE

Leer, aprender alguna actividad artística o deportiva y resolver problemas matemáticos son recursos que nos ayudan a desarrollar habilidades mentales, pero también pueden ser de gran utilidad para evitar o retrasar el avance de enfermedades que generan pérdida de memoria.
Si hay algo que nos distingue a los seres humanos es, sin duda, el hecho de que contamos con amplio desarrollo en nuestra inteligencia, memoria y capacidad de raciocinio.
Pero, estas facultades mentales no están libres de amenaza y es sabido que pueden sufrir deterioro considerable debido a enfermedades como Alzheimer o demencia vascular entre otras, pero también porque hacemos poco por ejercitarlas debidamente.
cerebro
La gimnasia cerebral se refiere a una serie de ejercicios y métodos que tienen la finalidad de mantener activo al cerebro. El motivo es simple: se ha demostrado que entre más se utilice este órgano, la posibilidad de que se presenten fallas en sus funciones disminuye.
Las investigaciones indican que las funciones mentales como lenguaje, juicio, raciocinio, memoria, abstracción, concentración o capacidad de cálculo, pueden afectarse cuando no se utilizan, y precisamente son estas cualidades las que tratamos de estimular a través de la gimnasia cerebral.
Neuronas en movimiento
El funcionamiento del cerebro se basa en la creación de “caminos” capaces de conducir señales eléctricas. “Para levantar una mano, pensar, pronunciar palabras y realizar cualquier actividad se necesita que las neuronas se conecten unas con otras hasta establecer circuitos”.
En teoría empleamos sólo 10% del cerebro, en tanto que el otro 90% lo usamos muy poco. Casi todas las personas realizan sus actividades con una sola mano (peinarse, escribir, marcar el teléfono, firmar) e ignoran a su otra extremidad. Un diestro se da cuenta fácilmente de que al escribir con la izquierda su capacidad es diferente, pues ha desarrollado lo que llamamos lateralidad, es decir, su actividad neuronal se centra en un hemisferio cerebral.
De esta manera, lo que busca la gimnasia cerebral es poner en actividad aquellas partes del cerebro que normalmente no usamos, a fin de crear nuevas conexiones o sinapsis.El objetivo es aprovechar una cualidad que conocemos desde hace tiempo: la plasticidad. Los pacientes que sufren un infarto cerebral suelen presentar como consecuencia una disfuncionalidad, entre ellas, dificultad para hablar o mover un brazo. Sin embargo, mediante rehabilitación es posible alcanzar un nivel de recuperación de hasta 70 u 80%, lo cual se debe a que las neuronas de la zona afectada mueren, pero su función es suplida por todas las que hay alrededor. Por ello decimos que el cerebro puede reinventarse”.
En resumen, que la realización de actividades que no hacemos comúnmente, como escribir con la mano que no es la dominante, es suficiente para estimular al cerebro. También lo es resolver crucigramas o “sopa de letra”, jugar ajedrez o cartas, aprender un idioma o leer el periódico en voz alta y comentarlo con alguien más. Todo esto se ve muy sencillo, pero es la base de la gimnasia cerebral.
Aunque el neurólogo explica que las personas con 50 años o más son uno de los grupos más beneficiados por las técnicas para ejercitar la actividad neuronal, cualquier edad es buena para llevarlas a cabo. Lo importante es que se recurra a todo lo que sea aprender y adquirir habilidades nuevas.  Por ejemplo, que un día se peine con la mano que no es dominante, en otro que se lave los dientes, y así continúe paso a paso en su objetivo. Sin embargo, cabe destacar que la efectividad de éste método como de cualquier otro, dependerá de la constancia del practicante.
Otros recursos para mejorar la actividad neuronal, tales como estimular los sentidos (la piel es el órgano más perceptivo de todo el cuerpo) o practicar ejercicio de manera regular (mejora la coordinación de movimientos, el equilibrio y otras funciones).
Asimismo, el buen desempeño de las facultades mentales también se relaciona con los hábitos de vida. Las evidencias muestran que lo más prudente es llevar una vida ordenada, porque a fin de cuentas el cuerpo nos cobra todo aquello que hemos hecho mal. Quien se alimenta adecuadamente, hace ejercicio y no fuma ni toma alcohol, tiene mejor irrigación de sangre al cerebro.
Finalmente,  no olvidemos que la expectativa de vida en nuestros días es mayor que en generaciones anteriores, y ello es motivo suficiente para que todos reflexionemos sobre la importancia de mantener una actividad cerebral constante que  permita gozar una vejez plena.Un órgano que no se utiliza, se atrofia.

PARA EL ADULTO MAYOR

para el adulto mayor
crepusculo-2El crepúsculo de la vida trae consigo su propia lámpara.
Hay una primavera que no vuelve jamás y otra que es eterna; la primera es la juventud del cuerpo la segunda es la juventud del alma.
Cuando una noble vida ha preparado la vejez no es la decadencia lo que ésta recuerda:son los primeros destellos de la inmortalidad.
Es por ello cosa estupenda ver un viejo que asume la segunda parte de su vida con tanto coraje e ilusión como la primera.
Para ello tendrá que empezar por aceptar el sol del atardecer es tan importante como el del amanecer y el mediodía, aunque su calor sea muy distinto.
El sol no se avergüenza de ponerse, no siente nostalgia de su brillo matutino, no piensa que las horas del día lo están echando del cielo.
No se experimenta menos luminoso ni hermoso por comprobar que el ocaso se aproxima,no cree que su resolana sobre los edificios sea menos importante o necesaria.
Cada hora tiene su gozo .
El sol lo sabe y cumple hora a hora su tarea… aahhhh…. si todos los ancianos entendieran que su sonrisa sobre los hombres puede ser tan hermosa y fecunda como ese último rayo de sol antes de ponerse!!!

martes, 18 de enero de 2011

PON EN PRACTICA LA MEMORIA

• Percy: 70 años, acaba de terminar una Maestría en Gobernabilidad. Jorge, 70 años, no logra recordar fechas ni nombres importantes.
• Carla: 75 años, hace crucigramas diariamente. Claudia, 71 años, le resulta difícil recordar rutas y caminos para movilizarse.
• Percy y Carla son personas que mantienen ágil y en constante entrenamiento su memoria, lo cual los ayuda a evocar información de manera eficaz.

Cuando la memoria falla se hiere la autoestima y se despiertan múltiples temores infundados. ¿Tendré un problema neurológico? ¿Será el comienzo de Alzheimer? Siempre debemos estar atentos y chequearnos, pero muchos de estos olvidos no se producen por una causa grave, sino debido a una falta de ejercicio de la memoria.
El uso de la memoria en la vida actual ha cambiado, la modernidad nos ha vuelto adeptos a comodidades que nos hacen dejar de ejercitarla, como por ejemplo el uso del celular. Antes de la llegada del celular almacenábamos en nuestra memoria los números de casa, de los hijos, los hermanos y algunos amigos… Y ahora, haga la prueba. ¿Cuántos números telefónicos sabe usted de memoria?
La memoria es como un músculo, se ve debilitada si uno no la cuida y ejercita. Es necesario cambiar el viejo mito de que cuando envejecemos es normal perder la memoria y que no se puede hacer nada al respecto. Investigadores del Instituto Nacional sobre el Envejecimiento (NIA), perteneciente a los Institutos Nacionales de la Salud de los Estados Unidos de Norteamérica (NIH) revelan que la falla de la memoria no tiene por qué empeorar al envejecer. Dichas investigaciones aseguran que mantener activa nuestra memoria es la mejor arma para prevenir la pérdida de esta preciada función humana. Mantener la mente activa es la clave para lograr un buen funcionamiento general del cerebro.
Los recuerdos se forman en tres etapas: el registro (ingreso de información por medio de los sentidos), almacenamiento (cuando se fija y archiva en la memoria el recuerdo) y reproducción o evocación (cuando se busca en la mente la información que se necesita). Las alteraciones pueden estar presentes en cualquiera de estas etapas del proceso, por ello es importante estimular los sentidos, la memorización, propiamente, a través de asociaciones y ejercicios de evocación.

¿Qué puede hacer concretamente para mantenerla en forma?

  • Utilice agendas y listas
  • Haga asociaciones mentales
  • Realice el recorrido mental del día
  • Esfuércese por aprender datos de memoria
  • Juegue con su memoria
  • Haga crucigramas, palabras cruzadas
  • Lea
  • Retome los estudios
  • Haga acrósticos
  • Aprenda canciones o poesías de memoria

Entrenar la memoria da grandes beneficios: se estimulan las actividades mentales adormecidas, mejora nuestra capacidad intelectual para el desenvolvimiento cotidiano, previene posibles disfunciones, nos ayuda a sentirnos más seguros e interrelacionarnos mejor con los demás.

EL AMOR ENLA TERCERA EDAD


“En la tercera edad, el amor en pareja puede ser más sólido y consistente”.

En la etapa de la vejez, el amor en pareja puede ser más sólido y consistente. Es el momento de amarse y entregarse mutuamente y sin excusas, y afrontar juntos las dificultades físicas que traen consigo el paso de los años.
La juventud es la gran diosa de los últimos años: nadie quiere envejecer y cada día cobra más fuerza la falsa idea de que lo que hagas en los primeros años de la adultez marcará tu éxito o tu fracaso. El endiosamiento de la juventud difunde una idea principal: nadie quiere ser viejo. Pero, como cualquier otra etapa de la vida, la vejez debe ser vista con objetividad, reconociendo lo que esta trae consigo, y lo que implica este cambio para la persona, tanto física como psicológica y espiritualmente.
La tercera edad no es sinónimo de soledad y enfermedad. Si bien estos aspectos se presentan comúnmente en la vida de las personas mayores, requieren ser vividos adecuadamente. No es una etapa para deprimirse o recriminarse por lo que se hizo o dejó de hacer, sino para cosechar los frutos del trabajo de tantos años, para entretenerse con el tiempo libre, para disfrutar junto con el cónyuge de momentos privilegiados llenos de recuerdos, y para acercarse más a Dios a través de la oración y el sufrimiento por el deterioro físico que suele estar presente cuando ya no se es igual de fuerte que en la juventud.

Nos tenemos el uno al otro

El principal soporte en esta etapa de la vida será, sin duda, el esposo o la esposa que nos ha acompañado durante toda nuestra vida y con quien se ha envejecido. Este será un tiempo especial de amarse y entregarse mutuamente sin miramientos ni excusas.
Para muchos, la vejez se hace pesada y los ancianos tienden a asumir una actitud enojona, impaciente o desesperada, reclamando con angustia y desesperación que su cónyuge esté atento para cuidarlo, olvidando que juntos han envejecido y que, como cuando eran jóvenes, la lucha sigue siendo de dos.
Entre los cambios que aparecen, la enfermedad puede ser el más difícil de afrontar a nivel personal y familiar. Descubrir, a partir los 60 ó 70 años, más o menos, que ya no se tiene la misma fuerza de antes y que se necesita de otros para que aten nuestros zapatos u otras cosas puede llevarlos a la depresión o a la pretensión de la autosuficiencia, obviando que el camino correcto a seguir es asumir este cambio de la mano de los demás.
Para Nancy Escalante, columnista del portal mexicano Almas, durante esta etapa se da una renovación y apreciación del valor de estar juntos, especialmente frente al pensamiento de la separación definitiva. Es el momento en que se necesita el apoyo y el cariño del otro y en el que los conflictos de pareja deberían ser menos frecuentes, pues la gran mayoría ya se ha estabilizado.
Sobre esto, el papa Juan Pablo II, gran ejemplo de cómo vivir la enfermedad y la vejez santamente, escribió en su “Carta a los Ancianos”, del año 1999, que la fragilidad humana y la ancianidad son “una llamada a la mutua dependencia y a la necesaria solidaridad que une a las generaciones entre sí, porque toda persona está necesitada de otra y se enriquece con los dones y carisma de todos”. Sus palabras son un llamado para que los ancianos se reconozcan frágiles y necesitados y un cuestionamiento para esa vanagloriada juventud que muchas veces se niega a prestar la ayuda necesaria a sus abuelos y a ver en ellos un modelo de vida y los mejores depositarios de los recuerdos y la historia familiar.

lunes, 17 de enero de 2011

OCIO ACTIVO PARA LA TERCERA EDAD

El envejecimiento bien llevado consiste en disfrutar haciendo lo que no se pudo, no se quiso o no se supo hacer antes de alcanzar la madurez

ocio1Envejecer no es sinónimo de enfermedad, demencia senil o ausencia de deseo sexual. Tampoco lo es de carencia de capacidad productiva o creativa ni de un estado de eterno cansancio que obliga a llevar una vida sedentaria. José Saramago, premio Nobel de Literatura en 1998, comenzó a escribir en su retiro, pero no es el único ejemplo de artistas que han logrado su máximo esplendor creativo a edades avanzadas. Y es que el envejecimiento bien llevado consiste, sencillamente, en vivir más y disfrutar del tiempo libre haciendo lo que no se pudo, no se quiso o no se supo hacer antes de alcanzar la madurez. Sin embargo, la sociedad todavía no ofrece suficientes propuestas para llenar los momentos de ocio de ese periodo de la vida y da la espalda a la realidad, a pesar de que dentro de 30 años la mitad de la población de este país estará jubilada o en vísperas de hacerlo. A esto se le añade el aumento de la esperanza de vida, situada en los 76,9 años, con lo que tras el retiro laboral quedan todavía muchos años en los que disfrutar con actividades distintas a cuidar de los nietos o pasear. Y aunque menos de las necesarias, cada vez son más las alternativas, al margen de las vacaciones en temporada baja, destinadas a esta franja de edad. Estudios universitarios, portales interactivos en Internet o programas de voluntariado son algunas de las propuestas.

Universitarios a los 60 años

Es tiempo de estudiar, de colaborar con la sociedad o de desarrollar la creatividad
Alrededor de 35.000 hombres y mujeres de entre 55 y 80 años acuden diariamente a las Universidades de la Experiencia o Aulas de mayores. Instituciones de enseñanza como la Universidad de Granada, la de Salamanca o la del País Vasco disponen de una oferta pensada para los más mayores, con una rebaja de hasta el 50% en las matrículas y un proyecto curricular adaptado a sus intereses, en los que el trabajo en grupo, conferencias y debates cobran mayor importancia que los manuales y exámenes. En la mayoría de los casos, el título que se obtiene tras finalizar los estudios no posee ningún valor académico o laboral, ya que el objetivo de estos cursos es bien distinto: persiguen promover la reflexión y la curiosidad por el saber, al tiempo que promueven relaciones intergeneracionales entre alumnos jóvenes y maduros.
El nivel académico de quienes desean matricularse en las Universidades de la Experiencia o Aulas de mayores carece de importancia, y así el perfil de los alumnos es muy heterogéneo: amas de casa y trabajadores de la construcción comparten pupitre con doctores o maestros de escuela. Según datos universitarios, el 8% alumnos de estas carreras no cuenta con ningún tipo de formación y el 5% ha cursado una licenciatura o un doctorado. La gran ventaja de estas aulas es que la experiencia vital de los asistentes, su sentido práctico y participativo posibilitan el intercambio de inquietudes, conocimientos no escritos o habilidades forjadas a lo largo de toda una vida.

El voluntariado, otra alternativa

Una fórmula que gana adeptos es la de ofrecer de manera gratuita horas del día para colaborar con la sociedad. En numerosas municipios las instituciones y asociaciones culturales locales precisan de personas con edades avanzadas que quieran realizar labores de guía turístico y así compartir sus conocimientos con los visitantes. En Aranjuez, ocho jubilados regulan el tráfico todas las mañanas y tardes a la salida del colegio; en Valladolid otros tantos pensionistas enseñan a los escolares el centro histórico de su ciudad. Pero el voluntariado no se limita a actuaciones puntuales, también se desarrollan programas continuos relacionados con acciones sociales, y para tomar parte en éstos los voluntarios reciben formación previa específica. Así, son muchos los mayores que de manera altruista dedican su tiempo a ayudar a personas que necesitan un acompañante, como enfermos, personas con minusvalías y centros de acogida de menores, los destinos preferentes en ese tipo de actividades. También las escuelas y guarderías encuentran en ellos experimentados contacuentos o narradores de aventuras propias. Las decenas de ONG distribuidas por la geografía realizan continuos llamamientos para que se unan a ellos no sólo jóvenes, sino también mayores con los que poder contar algún día de la semana.

Sumergirse en Internet

Aunque los ordenadores pueden parecer destinados los más jóvenes, una vez perdido el miedo a la tecnología, pcInternet se convierte en un interesante aliado para el ocio. Los internautas que superan los 50 años representan un porcentaje escaso en la Red, pero son, por el contrario, muy participativos. Según un estudio publicado por la Red Internauta, los servicios más utilizados son el chat (charlas a través de Internet) y el e-mail (correo electrónico), por encima de la navegación por páginas web. En el caso del e-mail, sus ventajas frente al correo convencional son incuestionables, al menos, en cuanto al tiempo de entrega, cantidad y diversidad de archivos que se pueden adjuntar (imágenes, sonido, texto). En Internet se suceden concursos, como el que busca al mejor abuelo o la mejor abuela del año, foros de encuentro profesionales y de aficiones o campeonatos de ajedrez. De hecho, las grandes firmas virtuales comienzan a percibir el filón que suponen las personas de una franja alta de edad, con un relativo poder adquisitivo y que toman decisiones rápidas, y tratan de introducirse en páginas específicas que para esta edad empiezan a abundar en la Red y cuentan ya con un público minoritario pero fiel. Una de ellas, ademas de vejezyvida que está ahora visitando, es Jubilatas, portal con contenido realizado por y para personas mayores de 65 años que no se limita a hablar de salud, alimentación o consejos. Destaca también Mayores, jubilados y tercera edad, portal que ofrece contenidos de ocio, salud, medicinas alternativas, cursos gratis online, ofertas demandas de trabajos, viajes, cocina, deportes, sexo, amigos, cines, teatros y horóscopos. El último en aparecer en escena es Hacia una nueva juventud, portal dedicado a la tercera edad con contenidos interesantes tanto para particulares como para profesionales del sector e instituciones públicas y privadas.

Ventajas de la formación para la tercera edad (aparte)

  • Permite permanecer activos intelectualmente, sin descuidar las facultades mentales.
  • Aprender proporciona una beneficiosa sensación de satisfacción personal y confianza en uno mismo. > Facilita la relación con personas de la misma edad, con inquietudes, problemas o aficiones similares.
  • Ayuda a vencer la depresión y a seguir activos, ya que obliga a salir de casa, ir a la escuela, intervenir en clase…
  • Posibilita un mayor acercamiento a los jóvenes, con quienes se pueden mantener conversaciones sobre informática, literatura… permitiendo un enriquecedor intercambio de saberes, atractivo para ambas partes.
  • Mejora la forma física, ya que en muchos centros también se imparten clases de educación física especializada y bajo supervisión médica.

Cursos en centro cívicos

Si no está en el ánimo acudir a la facultad todos los días, ayuntamientos y asociaciones de diversa índole preparan extensos programas de formación y entretenimiento, dirigidos a hombres y mujeres que disponen de tiempo para dedicárselo a sí mismos. Estos programas están subvencionados, y sí hace unos años los presupuestos respondían al número de personas vinculadas a los entonces llamados clubes de jubilados, hoy el baremo para determinar qué ayuda reciben estos centros, rebautizados como centros cívicos, depende de la calidad y cantidad de cursos que imparten. Habitualmente los intereses se inclinan hacia programas de restauración, informática, pintura, creación literaria, maquetas o actividades más dinámicas como natación, gimnasia y bailes que se ofrecen de manera ininterrumpida durante todo el año, de manera gratuita o con precios muy asequibles.