martes, 6 de julio de 2010

BENEFICIOS DE LAS AGUAS TERMALES

Las aguas termales no sólo ofrecen notables beneficios para las enfermedades respiratorias, musculares y dermatológicas, sino que también son un manantial donde encontrar tranquilidad, descanso y bienestar. Cada día cobra más fuerza el poder del agua como tratamiento para numerosas enfermedades y, en muchas ciudades, podemos encontrar un balneario, centro de talasoterapia o spa con múltiples tratamientos para cuidar nuestra salud física y mental, a través de los beneficios que aporta el agua.


Balneario Sicilia
Balneario Sicilia
Las aguas termales tienen numerosas propiedades curativas gracias a su temperatura y a la existencia de diferentes sustancias minerales en su composición. El agua termal emana a la superficie con una temperatura cinco grados centígrados más alta que la temperatura media anual del lugar donde nos encontremos, que contiene minerales con características terapéuticas debido a los distintos procesos biológicos y geológicos.Además, son también mineromedicinales, pero no todas las aguas mineromedicinales son termales ya que existen aguas mineromedicinales frías.

Las aguas termales se utilizan principalmente en el tratamiento de enfermedades inflamatorias (artritis, bursitis...), musculares (principalmente las reumáticas) y dermatológicas (psoriasis, eritemas...). Sin olvidar los tratamientos estéticos.

En las patologías inflamatorias, este tipo de aguas producen un efecto de relajación, una disminución del calor interno y una mejoría de la movilidad, lo que permitirá reducir el dolor. Para los músculos, la desgravitación producida por el agua ayuda a que se liberen las articulaciones sometidas a estrés por el peso corporal, relajando la musculatura de la zona y disminuyendo las contracturas. Además, el efecto relajante y descontracturante de la temperatura aumenta el efecto terapéutico. La patología musculo-esquelética más tratada en las instalaciones termales es el reumatismo, donde se logra minimizar el dolor, la inflamación y las contracturas; mejorando la movilidad. En cuanto a la estética, estas aguas permiten la liberación de toxinas, la limpieza de la piel y de las mucosas.

La aplicación de las aguas termales se puede realizar de forma oral, tópica o inhalatoria. La vía oral o ingesta de agua está indicada para patologías digestivas, hepáticas, biliares, renales y dérmicas. La aplicación sobre la piel o vía tópica se realiza a través de baños, duchas o masajes para procesos del aparato locomotor, sistema circulatorio y dermopatías. Por último, la inhalación se hace mediante duchas nasales para patologías respiratorias y se puede utilizar el agua tanto por sus propiedades mineromedicinales como para ser portadora de fármacos específicos.

La utilización de las aguas mineromedicinales debe ser supervisada por un médico, ya que las composiciones de las aguas son distintas y pueden estar contraindicadas para algunas patologías. Por ejemplo, las aguas hipersódicas son contraproducentes para personas con cardiopatías o hipertensas.

Para qué sirve cada tipo de agua
La composición de minerales que posean las aguas termales determinará el uso de cada una de ellas. Las bicarbonatadas, de baja mineralización, alcalinas y frías, se utilizan para ayudar al proceso digestivo. Al beberlas en ayunas actúan sobre el metabolismo, alcalinizando el PH gástrico y disminuyendo la acidez. También estimulan la secreción pancreática y tienen funciones diuréticas al alcalinizar la orina.

Las aguas cloruradas, en cuya composición predomina el cloruro, pueden ser de baja mineralización, dando lugar a aguas termales, o de alta mineralización, que serán aguas frías. Están indicadas en afecciones dermatológicas, aumentando las defensas de la piel, teniendo también un efecto antiinflamatorio si en su composición se encuentra el sodio. Su aplicación puede ser por vía oral, provocando estimulación gástrica e intestinal, o por vía externa, para casos de estrés por su importante efecto sedante, la disminución de la hipertonía muscular, el aumento del flujo sanguíneo ysu poder analgésico y antiinflamatorio. También están indicadas para afecciones del aparato locomotor, como las contracturas musculares, aplicándose mediante duchas, chorros, baños y piscina.

Las aguas ricas en hierro se denominan ferruginosas, tienen un efecto reconstituyente y mejoran los casos de anemia. Además, se utilizan en regímenes adelgazantes, reumatismos, afecciones hepáticas y biliares y algunas patologías dermatológicas.

Las aguas sulfurosas se encuentran en suelos fangosos y se usan para problemas articulares como procesos reumáticos y post-operatorios del aparato locomotor, anemias, neuralgias, dermatosis pruriginosas, inflamaciones alérgicas y afecciones respiratorias como el asma. Están contraindicadas en casos de hipertensión y hemoptisis.

Por su parte, las aguas sulfatadas se caracterizan porque su temperatura y mineralización varían, y se dividen en sódicas y magnésicas, con una importante acción laxante y adecuadas para las afecciones dermatológicas, prurito e incluso en algunos casos de intoxicación medicamentosa o alimenticia; sulfatadas cálcicas, para dolencias gástricas, intestinales, hepatopatías y biliares, produciendo una acción diurética y la eliminación de ácido úrico, importante en casos de gota; sulfatadas cloruradas, indicadas en afecciones digestivas, gastritis, estreñimiento y también en casos de insuficiencia hepática.

Cuando predomina el azufre, se trata de aguas sulfuradas, con una acción beneficiosa en los procesos reumáticos, dermatológicos como eczemas, queratosis, psoriasis o pruritos; y respiratorios crónicos, como laringitis, rinitis, bronquitis, asma. Son utilizadas en post-operatorios del aparato locomotor y traumatismos. Tienen efecto también sobre las afecciones hepáticas.

Por último, las aguas carbónicas estimulan el apetito y favorecen el buen funcionamiento del aparato circulatorio.

Marina d´Or
Marina d´Or
b[¿Que diferencia hay entre un balneario y un spa?]b

Balneario o estación termal. Instalaciones que disponen de aguas mineromedicinales declaradas de utilidad pública, profesionales médicos cualificados y espacios adecuados para realizar técnicas terapéuticas basadas en la aplicación de aguas termales. Antes de comenzar cualquier tratamiento en un balneario, se realiza un análisis clínico y una valoración médica completa.

Talasoterapia.
Utiliza el clima y el medio marino (agua de mar, algas, barro y otras sustancias extraídas del mar) como agentes terapéuticos, siempre bajo supervisión médica. Antes de su aplicación, el agua se recoge a más de 1.000 metros de la orilla, se depura y esteriliza para garantizar la ausencia de agentes patógenos.

SPA. Los centros spa se caracterizan porque en ellos se realizan tratamientos estéticos y de relax por medio agua, pero no son mineromedicinales ni termales.

Hotel Termes de Montbrió Aquatronic
Hotel Termes de Montbrió Aquatronic
La hidroterapia, un servicio más de las residencias

La hidroterapia es la parte de la hidrología que consiste en el tratamiento del cuerpo con aguas a diferentes temperaturas, con el fin de aprovechar sus efectos mecánicos, térmicos y minerales. Cada vez está cobrando más importancia en las residencias para personas mayores, dado que “el agua es el medio terapéutico con menos contraindicaciones y mayores beneficios, tanto en el ámbito orgánico como psicológico. Modifica directamente el desempeño de las actividades de los mayores, mejorando su capacidad de ‘hacer’ y, por lo tanto, su capacidad de ‘ser’”, según explican responsables del departamento de Fisioterapia de la residencia Personalia Parla (Madrid), que cuenta con un pionero programa de hidroterapia.

Esta terapia de estímulo-respuesta–adaptación permite movilizar todo el sistema muscular y esquelético, relajar totalmente el cuerpo y mejorar el estado anímico. Asimismo, favorece la flexibilidad, la capacidad aeróbica y la tonificación muscular en zonas específicas. También aporta notables beneficios a los sistemas neurológico, respiratorio, cardiológico y circulatorio.

La hidroterapia se puede aplicar a todo tipo de residentes, variando las técnicas en función de las patologías que se quieran tratar. Está indicada cuando se requiere analgesia, antiinflamación, vasodilatación y relajación muscular; se utiliza también para lograr un efecto antiespasmódico, como medio de calentamiento para mejorar el ejercicio, para incrementar la movilidad articular y aumentar el flujo sanguíneo cutáneo; así como para el desbridamiento de tejidos, el tratamiento de quemaduras y heridas, la estimulación del sistema vascular periférico, y para procesos infecciosos: insuficiencias coronarias, orgánicas y circulatorias.

La residencia Personalia Parla es uno de los centros pioneros en ofrecer el servicio de hidroterapia a sus usuarios. Su novedoso programa tiene como objetivo “conseguir el máximo bienestar de los residentes y retrasar los efectos provocados por el proceso de envejecimiento, logrando una mayor autonomía de la persona mediante los efectos fisiológicos del agua”, señalan los responsables del departamento de Fisioterapia.

En concreto, el programa del centro se desarrolla en tres ambientes diferenciados:

• Balneario
• Piscina de verano.
• Sala de aguas de la residencia. Se realizan aplicaciones de agua fría, que estimulan el metabolismo y la producción de calor; y de agua caliente, recomendadas para personas debilitadas, que tienen un efecto relajante y bajan la tensión arterial. Estas aplicaciones pueden ser generales (con percusión, ducha fría, caliente, templada y fría, progresiva, escocesa, chorro general, baño de lluvia, inmersión, envolturas mojadas, baño de vapor) y locales (ducha local fría, caliente, chorros locales, baños de pie de agua caliente, de medio cuerpo, de asiento, de tronco, de pies de agua quieta, de manos y brazos, compresas, de vapor parciales), que se pueden hacer solas con agua o acompañadas con infusiones de plantas medicinales o con arcilla o barro.

Marina d´Or
Marina d´Or
Glosario de términos prácticos

  • Aerosol: aplicaciones inhalatorias de agua mineromedicinal, mediante aparatos especiales que producen partículas de vapor finísimas.
l[Baño de burbujas: inmersión en una bañera con agua mineromedicinal, a la que se añade aire a presión ]
  • Baño de hidromasaje: técnica de baño que consiste en añadir agua a presión con el fin de dar movimiento al agua mineromedicinal para que actúe como masaje.
  • Chorro a presión: aplicación del agua mineromedicinal de forma manual con más o menos presión y continuidad.
  • Cura hidropínica: consiste en la ingestión oral de agua mineromedicinal a un tiempo y ritmo determinados por el médico, con efectos terapéuticos.
  • Ducha circular: aplicación del agua mineromedicinal a baja presión con salida por múltiples orificios.
  • Ducha escocesa: aplicación del agua mineromedicinal alternando caliente y fría.
  • Ducha vichy: masaje combinado seco y bajo agua mineromedicinal.
  • Estufa de vapor: sala de vapor húmedo.
  • Inhalaciones: técnica inhalatoria de vapor y agua termal (vías respiratorias bajas).
  • Lodos: barros que se forman al mezclar tierra con el agua mineromedicinal.
  • Maniluvios: baño de las manos y los brazos.
  • Nebulizaciones: inhalaciones de gota gruesa.
  • Parafangos: mezcla de fangos o lodos con parafina para aplicaciones en una o varias partes del cuerpo.
  • Pediluvios: baño de los pies y parte de las piernas.
  • Pulverizaciones: técnica inhalatoria de vapor y agua termal (vías respiratorias altas).
  • Sauna: calor seco en cabina.
  • Vaporario: producción de vapor que se aplica al cuerpo con fines terapéuticos.

lunes, 5 de julio de 2010

JUEGOS DE HOY

Recuerdo cuando niña, entre los años 50 y 60, que nos juntábamos los vecinos después de la escuela, a jugar en el patio de tierra de la vecindad. Regábamos agua en el lote para hacerlo un lodazal y afilábamos pequeños palos de escoba para que pudieran clavarse bien en el fango.
Cuando golpeábamos el palito del compañero, podíamos lanzárselo lejos mientras que tomábamos el propio y clavándolo una y otra vez en el lodo, acumulábamos puntos mientras el compañero buscaba el palito alejado.
Cuando nos cansábamos, quien tenía más puntos ganaba, sin discusión. También llenábamos unas bolsitas de calcetines con arroz dentro, y las equilibrábamos con el pie; el que menos la dejaba caer era el victorioso.
Guardo en mi memoria cuando jugaba formando una familia de papel, recortando de las revistas su vestuario, y la casa totalmente equipada, incluyendo el auto y todas sus comodidades... era la familia soñada. Y así, sucesivamente, pudiera mencionar una serie de juegos inofensivos y divertidos, como los de ronda. Muchos de ellos eran creativos y entretenidos.
Tras medio siglo de existencia, miro horrorizada por la ventana de la vida -aunque no sorprendida ya que, quienes leemos el Manual de Conducta de la Vida (la Biblia), estamos claramente advertidos- el cambio radical que ha experimentado el niño en su medio ambiente. Pero no es por causa de él, sino por el adulto que lo tutorea.
Ahora juegan con pistolas, no de papelillo, sino con proyectiles que matan; juegan a guardar el arma blanca en el cuerpo de algún infeliz que no les guste en su camino. Juegan al papá y a la mamá de a de veras, juegan al pilluelo que corretea el policía, juegan a ser el macho dominante o la abeja reina del barrio, ¡al admirado superpoderoso, que mata!
Me pregunto, ¿dónde están esos adultos que rodean a su prole? ¿Dónde están esos adultos que con displicencia y desdeño voltean sus rostros, no sé si por aburrimiento o cansancio o temor o indolencia, dejando literalmente "por su cuenta" a las indefensas criaturas? A fin de cuentas acaban por ser deformados por sus compañeros de unos años más o unos años menos. Imaginémonos qué tipo de crianza tendrán.
Las estadísticas nos dejan ver los resultados: ¡la delincuencia crece!
Llamo a los que hemos sacado partida de una buena niñez, a los que hemos tenido la dicha de tener buenos tutores, de haber sido criados y educados por alguien que se interesó en nosotros, a que aportemos nuestro granito de arena. Miremos a nuestro alrededor, no con repugnancia ni rechazo, sino con verdadero aprecio por la niñez que ronda las calles.
Hagamos docencia donde estemos, con amor verdadero, creyendo que salvar aunque sea a uno de estos es un escalón al cielo. Mientras podamos no desperdiciemos la oportunidad. Dios nos los demandará. Anhelamos que Él diga "Ven, buen siervo y fiel, en lo poco has sido fiel, en lo mucho te pondré, entra en el gozo de tu Señor"
Ojalá que ese día podamos estar rodeados de muchos de aquellos desposeídos que alguna vez miramos.
Viéndolo Jesús, se indignó, y les dijo: Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de Dios. Marcos 10:14.
Traían a él los niños para que los tocase; lo cual viendo los discípulos, les reprendieron. Lucas 18:15

ALZHEIMER PRIMERA SEGUNDA Y TERCERA FASE

PRIMERA FASE
En la primera fase de la enfermedad, el paciente sufre las siguientes situaciones a la hora de expresarse. Tiene dificultad para encontrar la palabra adecuada en el lenguaje espontáneo y le cuesta seguir el hilo de la conversación. Así que, ¿qué podemos hacer?
- Ayudarle o decirle nosotros la palabra si vemos que no puede. Es mejor ayudarle, le resultará menos frustrante que dejarle luchar para encontrarla. Lo importante es que nos siga hablando.
- Le incluímos en la conversación para que no la rehuya, así evitaremos que se sienta desplazado.
SEGUNDA FASE
En la segunda fase de la enfermedad, nos encontramos con un empobrecimiento del lenguaje y vocabulario de uso cotidiano. Además, comienza a utilizar un lenguaje muy reiterativo, usa palabras inventadas para describir algo que ya no recuerda y tiene dificultad para organizar las palabras con un orden lógico. Utiliza un lenguaje extremadamente sencillo.
Nosotros podemos:
- Darle el tiempo que necesite para que se exprese y piense con toda tranquilidad.
– Seremos pacientes y comprensivos en todo momento, le proporcionaremos otra palabra para que la recoja y le llevaremos después hacia otro tema.
- Le ayudamos a expresarse proponiéndole ejemplos, pero evitando provocarle una frustración innecesaria.
– Tener imaginación para comprender lo que nos quiere decir; para ello tenemos que ser sutiles y observadores (fijarnos en sus gestos). Asimismo, es conveniente pedir información a su cuidador. Le proporcionaremos frases breves y sencillas. Su capacidad de comprensión está disminuyendo, de ahí que cuanto más sencilla sea la frase, más probabilidad de entendimiento exista; sobre todo, acompañaremos nuestras palabras con gestos para reforzarlas.
– Centrarse en los sentimientos que quiere expresar y no en los hechos o las palabras que dice, ya que las emociones son más importantes.
– Animarle a comunicarse de forma no verbal, ya que le será más fácil.
TERCERA FASE
En la tercera fase de la enfermedad, nos enfrentamos a respuestas muy limitadas y escasísimas palabras. Existe una gesticulación creciente y el enfermo va sustituyendo cada vez más las palabras por gemidos. ¿Qué podemos hacer?
- Si vemos que es capaz de decir “sí” o “no”, podemos hacerle preguntas de tipo cerrado para seguir manteniendo alguna comunicación. Le miraremos fijamente a los ojos con muestra de cariño y una sonrisa, le daremos apuntes visuales para que señale o toque las cosas de las que le estamos hablando.
– Utilizaremos la comunicación no verbal en todo momento: cogerle de la mano cuando intente decirnos algo, acariciarle la cabeza, etc. El contacto físico, como el cariño, el tacto y la sonrisa serán nuestras herramientas de comunicación con el enfermo en esta fase.
Esperemos que estos consejos os ayuden un poco.

domingo, 4 de julio de 2010

DICHOS DE LA ABUELA

“El amor perfecto, a veces no viene hasta el primer nieto”
Proverbio galés.
“Una abuela es una maravillosa madre con un montón de práctica. Un abuelo es viejo por fuera y joven por dentro” 
Joy Hargrove

"Estoy convencido que uno de los tesoros que guardan los años es la dicha de ser abuelo"
Abel Pérez Rojas. Educador mexicano
“Nadie puede hacer por los niños lo que hacen los abuelos: Salpican una especie de polvo de estrellas sobre sus vidas”
Alex Haley (1921 – 1992). Escritor estadounidense.
“Las abuelas son madres con un montón de cobertura dulce”
Autor desconocido
“La abuela sostiene nuestras manecitas por un rato, pero nuestros corazones para siempre”
Autor desconocido
“No entiendes realmente algo, hasta que se lo puedes explicar a tu abuela”
Proverbio galés.
“El hombre viejo es niño dos veces”
William Shakespeare (1564-1616). Poeta inglés.
“Una hora con tus nietos puede hacerte sentir joven otra vez. Más tiempo que ese te hará sentir que envejeciste rápidamente”
Gene Perret. Escritor de comedia.
“El arte de envejecer es el arte de conservar alguna esperanza”
André Maurois (1885-1967). Escritor francés.
“Desearía tener la energía de mis nietos, aunque más no sea para defensa personal”
Gene Perret. Escritor de comedia.
“Los nietos no permanecen jóvenes para siempre, lo cual es bueno porque los abuelos tienen un límite de fuerzas”
Gene Perret. Escritor de comedia.
“¿Qué es un adulto? Un niño inflado por la edad”
Simone De Beauvoir (1908 -1986). Intelectual francesa.
“Cuanto más vieja soy, mayor parece el poder que tengo para ayudar al mundo; soy como una bola de nieve que entre más lejos rueda más crece”
Susan B. Anthony (1820 – 1906). Activista norteamericana.
“¡Qué baratos son los nietos! Les doy mis monedas y ellos me dan millones de dólares de placer”
Gene Perret. Escritor de comedia
“Si hubiera sabido cuán maravilloso es tener nietos, los hubiera tenido primero”
Lois Wise
“Mis nietos creen que soy la cosa mas vieja del mundo. Y después de dos o tres horas con ellos, yo también lo creo”
Gene Perret. Escritor de comedia
“Convertirse en abuela es maravilloso. En un momento eres madre, luego sabia y de pronto prehistórica”
Pam Brown. Escritora de poesía y prosa.
“Nunca tengas hijos, solo nietos”
Gore Vidal ( 3 octubre de 1925). Escritor estadounidense.
“Los hombres no se sienten viejos por tener nietos sino por saber que están casados con abuelas”
G. Norman Collie
“Cuando los abuelos entran en la casa, la disciplina vuela por la ventana”
Ogden Nash (1902 – 1971). Poeta norteamericano.
“Los nietos son la recompensa de Dios por llegar a viejo”
Mary H. Waldrip
“La abuela siempre te hace sentir que te estuvo esperando todo el día, y ahora, el día está completo”
Marcy De Maree.  

sábado, 3 de julio de 2010

INCONTINENCIA FECAL Y URINARIA



La incontinencia fecal y la incontinencia urinaria (incapacidad para controlar los esfínteres del recto y la vejiga, respectivamente), son situaciones que afectan mucho más allá de las manifestaciones físicas que provocan ya que ocasionan un estigma en los que las sufren con fuerte impacto en la vida social.

Incontinencia fecal

Si bien la incontinencia fecal afecta a individuos de todas las edades, es más frecuente en las mujeres y en las personas de edad avanzada. La actividad intestinal es controlada por 4 factores: la sensación rectal, la capacidad de acumulación rectal, la presión del esfínter y los hábitos intestinales establecidos. Si cualquiera de estos es afectado, se produce la incontinencia fecal.

Incontinencia urinaria

La incontinencia urinaria puede afectar a personas de todas las edades y es más común en las mujeres que tuvieron hijos y en los ancianos de ambos sexos. La incontinencia urinaria habitualmente se clasifica en:
  • Incontinencia de urgencia: cuando una persona presenta la necesidad súbita de orinar y el tiempo para llegar al baño no le alcanza.
  • Incontinencia de estrés: pérdida de orina en situaciones de esfuerzo como reír, toser, estornudar o levantar un peso.
  • Incontinencia mixta: presencia de las dos primeras.
  • Otros tipos de incontinencia: pérdida constante de orina o goteo persistente después de una micción.
Para enfocar globalmente el problema de la incontinencia fecal y urinaria, el National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases y el Office of Medical Applications of Research of the National Institutes of Health, realizaron en conjunto una reunión de actualización en diciembre de 2007 para establecer la evidencia científica relevante a las siguientes preguntas:
1) ¿Cuál es la prevalencia, incidencia e historia natural de la incontinencia fecal y urinaria en la comunidad?
2) ¿Cuál es la carga y el impacto de estas afecciones sobre el individuo y la sociedad?
3) ¿Cuales son los riesgos de estas afecciones?
5) ¿Qué se puede hacer para prevenirlas?
6) ¿Cuáles son las estrategias para poder identificar mejor a las personas en riesgo de incontinencia fecal y urinaria?
7) ¿Cuáles son las prioridades de investigación?
No estaba considerado en el marco de esta reunión el tratamiento de la incontinencia por métodos invasivos o farmacológicos.
1. ¿Cuál es la prevalencia, incidencia, e historia natural de la incontinencia fecal y urinaria en la comunidad y en el entorno del cuidado a largo plazo?

Incontinencia fecal
La frecuencia (número de individuos con incontinencia en un determinado momento) de incontinencia fecal en las mujeres aumenta con la edad, desde un 6% en las mujeres menores de 40 años hasta un 15% en las ancianas. En los hombres, la incontinencia fecal oscila entre el 6% y el 10% a medida que aumenta la edad. En ambos sexos, la incontinencia fecal se asocia en un 50% con incontinencia urinaria. En los hogares de ancianos la incontinencia fecal varía según el estado físico y mental, pudiendo llegar hasta el 70% en aquellos hogares donde los internados son muy dependientes del personal que los atiende.

Incontinencia urinaria
La prevalencia de la incontinencia urinaria en las mujeres aumenta con la edad, desde un 19% por debajo de los 45 años, hasta un 29% a la edad de 80 y más años. En las mujeres la incontinencia por estrés disminuye con la edad, mientras que aumenta la incontinencia de urgencia.

La epidemiología de la incontinencia urinaria en los hombres está menos estudiada que en las mujeres, pero se calcula que oscila entre el 5% y el 15%, según el aumento de la edad. Predomina la incontinencia de urgencia y la mixta, mientras que la incontinencia urinaria de estrés disminuye después de los 65 años. En los hogares de ancianos, la prevalencia de la incontinencia urinaria puede superar el 70% tanto en las mujeres como en los hombres.

Las cifras previamente presentadas se deben considerar como estimaciones groseras ya que existen muy pocos estudios, se utilizan definiciones diferentes sobre la incontinencia y abarcan poblaciones pequeñas.
2. ¿Cuál es la carga de la enfermedad y el impacto de la incontinencia fecal y urinaria sobre el individuo y la sociedad?

Se utilizará el término “costos” para evaluar la dimensión económica y el término “carga”, para evaluar la dimensión no económica. El costo puede estar distorsionado por la presencia de situaciones comórbidas y los estudios sobre la carga están limitados porque se trata de apreciaciones cualitativas.

Carga sobre las personas que son incontinentes
Las personas con incontinencia tienen una carga emocional caracterizada por vergüenza y un complejo de inferioridad con respecto al resto de las personas. Esta carga emocional varía según la edad, el sexo y el tipo de incontinencia, aspectos que son todos difíciles de mensurar. Todos estos sentimientos y sensaciones desfavorables afectan la productividad laboral, aumentan el estrés, la ansiedad y tienden a producir depresión.

Impacto sobre las personas a cargo
La incontinencia genera un esfuerzo importante formal e informal por parte de las personas a cargo. Las personas a cargo informales son generalmente miembros de la familia o amigos que ofrecen una atención no remunerada.
Las personas a cargo formales son aquellas que reciben un pago o salario por atender al individuo con incontinencia.

En cualquiera de las dos circunstancias, las actividades que deben desempeñar las personas a cargo son múltiples y variadas, pero dentro de ellas, hay una exigencia física y emocional relacionada con la tarea desagradable de lidiar con el aseo de la persona incontinente.

Después de emparejar para edad, enfermedades asociadas y la situación socio-económica, los ancianos con incontinencia urinaria requieren mayor cuidado y atención que quienes son continentes. Además, los hombres con incontinencia reciben más horas de atención que las mujeres de la misma edad con incontinencia.

Costos económicos
Los costos directos caen en la categoría de los costos correspondientes al salario de las personas a cargo, materiales, tratamientos y las erogaciones que surjan por las complicaciones de la incontinencia.
Los costos indirectos corresponden a la pérdida de salario o ingresos de las personas a cargo, cuando se trata de familiares, y de la pérdida de ingresos por parte del propio paciente. De todas maneras los costos varían ampliamente entre un individuo y otro dependiendo de la calidad de la persona a cargo, la necesidad de internación en geriátrico y los medicamentos requeridos inherentes a problemas surgidos por la incontinencia.
3. ¿Cuales son los factores de riesgo para incontinencia fecal y urinaria?

Existe mucha más experiencia sobre la investigación de los factores de riesgo que pueden generar incontinencia urinaria que los correspondientes a incontinencia fecal. A pesar de las dificultades para determinar este aspecto se pueden destacar los siguientes factores de riesgo de incontinencia:
  • La asociación de edad avanzada y sexo femenino tanto para la incontinencia fecal como para la urinaria.
  • El aumento de masa corporal y la escasa actividad física.
  • La diabetes y el accidente cerebrovascular.
  • El número de embarazos.
  • Episiotomía.
  • Radiación o cirugía en la zona del periné.
  • Diarrea, síndrome del intestino irritable y síndrome inflamatorio del intestino (colitis ulcerosa, enfermedad de Crohn).
  • Abuso sexual infantil y adulto.
Los autores de este artículo clasificaron los factores de riesgo en las siguientes categorías:
  • Estado físico (edad, sexo, obesidad, actividad física).
  • Factores genéticos (antecedentes familiares).
  • Afecciones neuropsiquiátricas (esclerosis múltiple, lesión medular, demencia, depresión, accidente cerebrovascular, neuropatía diabética).
  • Traumatismos (embarazos múltiples, radiación, prostatectomía).
  • Patologías intestinales (diarrea, colon irritable, síndrome inflamatorio del intestino, tabaquismo, constipación).
Además de la falta de claridad en los estudios de factores de riesgo, se suele hacer una separación entre los diferentes tipos de incontinencia urinaria y de incontinencia fecal. Esta separación puede no ser el enfoque más eficaz ya que varios factores son comunes a ambos trastornos y además comparten varias características como la de depender del elevador de la musculatura y del piso pelviano.
Sobre la base de lo aprendido de los estudios actuales, los autores recomiendan utilizar diseños longitudinales en los futuros estudios y un adecuado número de personas para aumentar la precisión y el ajuste usando modelos multifactoriales de factores de riesgo conocidos o posibles como los previamente mencionados.
4. ¿Qué se puede hacer para prevenir la incontinencia fecal y urinaria?

En escasas circunstancias, la incontinencia fecal y la urinaria tienen una causa bien determinada. Sin embargo, en la mayoría de las circunstancias participan varios factores y en estos casos es insuficiente recomendar medidas preventivas.

Comportamientos y estilo de vida
Dentro de este rubro se incluyen la obesidad, la escasa actividad física, la dieta inadecuada y el tabaquismo. Hasta el presente, sin embargo, existe escasa investigación sobre la eficacia de modificar estos aspectos.
El piso pélvico consiste de músculos y ligamentos que mantienen la continencia fecal y urinaria. El entrenamiento de estos músculos y el biofeedback son eficaces para prevenir y revertir algunas incontinencias relacionadas con el embarazo que ocurren durante el primer año después del parto. Esta medida puede ser eficaz en forma temporaria para revertir la incontinencia urinaria en mujeres de edad avanzada.
La mayoría de las personas con incontinencia fecal y urinaria viven en sus hogares y funcionan en la sociedad. Se necesita más investigación para dar apoyo a esta población y mejorar su calidad de vida.

Tratamiento de las comorbilidades
Un tratamiento eficaz de las siguientes alteraciones y enfermedades pueden reducir la prevalencia de la incontinencia fecal y urinaria: diabetes, el síndrome de intestino irritable, la enfermedad inflamatoria del intestino, alteraciones neurológicas, la depresión, la diarrea, la constipación, la escasa motilidad física y la urgencia fecal y urinaria. Se deberá reconsiderar el uso y abuso rutinario de la episiotomía que se asocia con lesión del esfínter e incontinencia fecal.
5. ¿Cuales son las estrategias para mejorar la identificación de personas en riesgo de incontinencia fecal y urinaria?

Por diversos motivos, particularmente pudor, menos de la mitad de las personas con incontinencia informan de esta alteración durante una visita de control sanitario. Por lo tanto, es importante la detección de la incontinencia mediante un interrogatorio adecuado. Por ejemplo, en lugar de preguntar cuantas veces la persona pierde orina o materia fecal, se puede hacer un mejor abordaje preguntando si usa pañales o alguna prenda especial para controlar la incontinencia.

Es importante comunicar el mensaje a
nivel popular de que la incontinencia fecal y urinaria son frecuentes. Los siguientes son ejemplos de mensajes:
  • Usted no está solo.
  • Algunas alteraciones médicas que producen incontinencia fecal y urinaria se pueden tratar.
  • La incontinencia no necesariamente es parte del envejecimiento.
  • Los cambios de estilo de vida, ciertos ejercicios, el tratamiento médico y la cirugía, pueden ser beneficiosos en muchos casos.
  • Es importante mantener informado al asistente sanitario.
6. ¿Cuales son las prioridades de investigación para reducir el peso de la enfermedad en estas condiciones?

Los objetivos de las futuras investigaciones sobre la incontinencia fecal y urinaria son la prevención adecuada, la reducción del sufrimiento y la carga socioeconómica sobre el paciente, sus familiares y la sociedad.
Para lograr estos objetivos es necesario detectar los mecanismos subyacentes generadores de la incontinencia, trazar un sistema de clasificación, desarrollar procedimientos enfocados hacia grupos de población específicos, determinar los efectos de estas intervenciones y establecer políticas de salud pública.
Conclusiones

En un país desarrollado, la incontinencia fecal y la incontinencia urinaria afectarán a una cuarta parte de la población adulta a lo largo de la vida. Se desconoce la historia natural de la incontinencia fecal y no está bien descrita la correspondiente a la incontinencia urinaria. Ambas producen efectos graves en la calidad de vida de muchos individuos quienes además ven afectada su relación laboral y familiar. Los costos financieros de la incontinencia fecal y urinaria son altos y probablemente existe un subregistro por escasa comunicación del problema a los encargados sanitarios.

La episiotomía de rutina es la más frecuente y prevenible dentro de los factores de riesgo. Otros factores de riesgo que pueden ser corregidos son la obesidad, la diabetes, la depresión y la escasa actividad física.

El entrenamiento de los músculos de la pelvis y el biofeedback son eficaces para prevenir y revertir la incontinencia fecal y urinaria en mujeres durante el primer año después del parto y este enfoque permite prevenir o reducir la incontinencia urinaria en mujeres de mayor edad y en hombres sometidos a prostatectomía.
Para reducir el sufrimiento y la carga de la incontinencia fecal y urinaria es necesario realizar investigaciones para establecer los mecanismos subyacentes, establecer un sistema de clasificación y la historia natural de la afección y clasificar a las personas de acuerdo al riesgo futuro de adquirir incontinencia fecal y urinaria. Hay que desarrollar intervenciones enfocadas hacia grupos específicos de población y establecer políticas públicas de salud.

viernes, 2 de julio de 2010

EXAMENES IMPORTANTES PARA EL ADULTO MAYOR

Los exámenes complementarios realizados (Hemograma, Urea, Creatinina, Ácido Úrico, Colesterol, Glicemia, Orina, Electrocardiograma y Ultrasonido Renal) alcanzan el 45,3% a pesar que se tuvo en cuenta los de mayor importancia para el diagnóstico, seguimiento y detección de complicaciones de la Hipertensión Arterial.

Es significativa la baja realización de electrocardiogramas, pues aún con las limitaciones de recurso actuales, es un proceder que, si se tiene en cuenta la red de servicios existentes y el extenso período en la realización de uno a otro (un año), se puede realizar.

El diagnóstico y la clasificación de los ancianos hipertensos en cuanto a su enfermedad alcanzan el 68,0%, cifra por debajo del estándar establecido, esto es importante, pues permite determinar el estado del paciente hipertenso y su pronóstico.

En el 66,0% de las historias clínicas se registró la indicación de un tratamiento antihipertensivo adecuado, esto es de gran importancia, si se tiene en cuenta que se debe prescribir y controlar no solo los medicamentos, sino también orientaciones que permitan modificar estilos de vida para prevenir complicaciones. Las principales dificultades encontradas fueron que se omitía la indicación de tratamiento no farmacológico como el estilo de vida, la dieta, el reposo y uso del tiempo libre, se encontraron historias clínicas que no tenían reflejado el tratamiento farmacológico indicado.

En el seguimiento se estableció como criterio 3 controles al año incluyendo una visita de terreno como mínimo, solo el 13,3% de los pacientes presentaron un seguimiento aceptable, que queda muy por debajo del estándar establecido, a pesar de conocerse que la continuidad es una de las características definitorias de la atención primaria de salud y como probabilidad, la dimensión de calidad más compleja de conceptuar y medir. La conceptualización prevalente parece ser la que propuso Shortell, que plantea que hay calidad en la medida que la atención necesaria se provee de una forma ininterrumpida y coordinada (14).

De las historias clínicas evaluadas solo el 13.0% clasifican como aceptables, esto debe poner en alerta a los directivos del área de salud sobre la necesidad de mejorar el desempeño de los profesionales, sobre todo si se tiene en cuenta que la mayoría de los criterios válidos para la evaluación de las Historias Clínicas no necesitan de recursos materiales para realizarlos, pero si de un esmerado desempeño profesional 9. En algunos estudios realizados se han obtenido resultados similares a los encontrados en esta investigación. (11,15)

En la auditoria a las Historias Clínicas evaluadas, se consideró la evaluación de procederes habituales en la práctica diaria del médico y enfermera de la familia.

El criterio que alcanzó una calidad aceptable fue la vacunación toxoide tetánico, con un 98.30% de cumplimiento. El alto nivel de cumplimiento en la administración de la vacuna, a consideración del autor está dado por un adecuado sistema de vigilancia y control llevado a cabo por los equipos básicos de salud en especial por el personal de enfermería, además de la disponibilidad de la vacuna durante todo el año.

Las actividades encaminadas al pesquisaje activo de los diferentes tipos de cáncer, se comportan con indicadores negativos, a pesar de que las mismas deben estar encaminadas al diagnóstico precoz del cáncer de próstata, mamas y bucal, siendo los tumores malignos la segunda causa de muerte en el área de salud. Es bueno recordar que la adecuada atención médica y de enfermería en el primer nivel de atención enfatiza la prevención (16).

La evaluación geriátrica necesaria para la clasificación de los ancianos, su dispensarización y conducta a seguir, quedó muy por debajo del estándar establecido, por lo que resulta necesario mejorar este indicador, de forma tal, que los pasos establecidos se cumplan adecuadamente y el paciente sea orientado sin dificultades, con vista a lograr mayor calidad de la asistencia.

Es importante recordar que un servicio de calidad requiere otra profundidad y alcance, ya que se deben investigar los resultados y, en el caso de encontrar defectos, detectar sus causas y eliminarlas para garantizar la calidad y satisfacer los requisitos propuestos. (17)

3. Evaluación de los criterios de resultado para la atención en salud del adulto mayor.

Con relación a los resultados obtenidos en la atención al adulto mayor en términos de salud puede señalarse que la mortalidad tiene un incremento en todas las tasas de las enfermedades crónicas no transmisibles en el año 2006 con relación al año 2005, lo que se refleja en el cuadro 5.

TABLA 5. Tasas de morbilidad y mortalidad por causa en adultos mayores. Policlínico “5 de Septiembre”. Año 2005 - 2006.

salud_adulto_mayor/causas_mortalidad_morbilidad

Fuente: Registro de fallecidos y hojas de cargo.
Tasa* por cada 10.000 habitantes.
Tasa* por 10.000 habitantes.

Las tasas que más se incrementaron fueron las enfermedades del corazón seguidas de las enfermedades de arterias y arteriolas, los tumores malignos, los accidentes cerebros vasculares, la influenza y neumonía que ocuparon lugares en el orden mencionado.

Se ha podido observar que todas las tasas han aumentado comparadas con el año anterior, hecho este que puede estar en relación con una deficiente promoción de salud, seguimiento inadecuado de la Hipertensión Arterial y dificultades en el diagnóstico precoz de los cánceres prevenibles.

Las enfermedades del corazón que ocupan la primera causa de muerte en el área tienen como principal factor de riesgo la Hipertensión Arterial, por lo que se hace indispensable mantener en cada consultorio un esfigmomanómetro adecuado para su medición, ya que esto ayuda en el diagnóstico y la dispensarización.

En relación con el cáncer, la poca realización de procederes que permiten el diagnóstico precóz de esta enfermedad y que se pusieron en evidencia en esta investigación con la no realización del examen bucal, examen de mamas y tacto rectal, resulta un factor que puede incidir en que lejos de observar una mejoría en los indicadores de mortalidad, estos se incrementan

jueves, 1 de julio de 2010

HERMOZA NATURALEZA



La naturaleza favorece el bienestar físico y psíquico del ser 
humano
La revista obcerver, de la Association for Psychological Science aps de Estados Unidos, ha publicado recientemente un artículo en el que se revisan aquellos estudios científicos que han demostrado la importancia de la naturaleza para la salud humana, tanto física como mental.

Según Observer, en las últimas décadas, la conciencia de nuestra relación con el medioambiente se ha ido incrementando, así como las constataciones sobre los efectos del entorno natural en nuestra propia naturaleza.

Fomenta la atención

En los años ochenta del siglo XX, el psicólogo y sus colaboradores de la Universidad de Michigan, en Estados Unidos, fueron de los primeros investigadores que aportaron pruebas científicas sobre dichos efectos.

A raíz de una serie de estudios sobre el fenómeno de la atención, estos científicos descubrieron que la exposición a escenarios naturales tenía un profundo efecto restaurador en la capacidad del cerebro de concentrarse.

Estudios posteriores realizados al respecto han confirmado este primer hallazgo. Así, por ejemplo, en 2008, la revista Psychological Science publicaba un artículo acerca de una investigación realizada por el propio Kaplan, en colaboración con Marc Berman y John Jonides, consistente en que 38 estudiantes voluntarios realizaran tareas que requerían un alto nivel de concentración.

El grupo de voluntarios fue dividido en dos partes: los componentes de una de ellas dieron un paseo por la ciudad, mientras que los miembros de la otra pasearon d por un arboreto. Este segundo grupo puntuó más alto que el primero en las pruebas realizadas.

Kaplan cree que esta diferencia se debe a que nuestros ancestros evolucionaron en contacto continuo con los entornos naturales. Gracias a ello, en dichos entornos nosotros nos sentimos más cómodos, más relajados, como si estuviéramos en casa. Este estado de bienestar nos hace estar menos distraídos.

En enero de 2010, Kaplan y Berman resumieron 13 de los estudios más influyentes sobre la restauración de la atención en contacto con la naturaleza,

Los descubrimienos de Stephen Kaplan y sus colaboradores llevaron a los investigadores, en Estados Unidos, a analizar la relación entre la ausencia de un entorno natural y la irritabilidad, que se sabe está relacionada con la atención fatigada. A su vez, la irritabilidad está asociada a la agresividad.

Kuo y Sullivan estudiaron a 145 mujeres residentes en un complejo residencial urbano, en Chicago. Algunas de ellas, vivían en edificios con vistas a zonas verdes, mientras que desde los edificios de otras sólo se veía triste hormigón. Los resultados de este estudio demostraron niveles significativamente más bajos de agresividad y de violencia entre las residentes con apartamentos cercanos a la naturaleza, que entre las otras.

La agresividad ha sido relacionada con la impulsividad, por lo que no resulta sorprendente que, en un estudio más actual, Kuo y Sullivan, junto con otro colaborador de la Universidad de Illinois llamado Andrea Taylor, hayan constatado que también existe una relación entre la exposición a la naturaleza y el autocontrol.

En otro estudio realizado con 169 niñas que vivían en el mismo vecindario, los investigadores descubrieron que aquéllas que disfrutaban de vistas más verdes tenían un mayor rendimiento en tareas relacionadas con la disciplina que las niñas que no podían disfrutar de dichas vistas. Las chicas del primer grupo puntuaron asimismo más alto en pruebas de concentración, de inhibición de la impulsividad y de capacidad de retrasar la gratificación.

Favorece la recuperación

Además de los evidentes beneficios para la salud psíquica que proporciona la naturaleza, también se ha demostrado que los entornos naturales ayudan al bienestar y la recuperación física.

Por esta razón, los investigadores británicos Richard Mitchell, de la Universidad de Glasgow, y Frank Popham, de la Universidad St. Andrews, publicaron en 2008 un articulo en el que se señalaba que, ante el persistente crecimiento de las desigualdades socioeconómicas en lo que a salud se refiere, una mayor exposición a entornos verdes podría ayudar a reducir la tendencia a padecer ciertas enfermedades.

Por otra parte, en 1984, la revista Science publicaba un articuloo del investigador Roger Ulrich en el que se explicaba cómo la ubicación de un hospital de Oregón, en Estados Unidos, en un entorno natural, había conseguido reducir el tiempo de recuperación de los postoperatorios y había ayudado a que los pacientes necesitaran menos medicamentos para el tratamiento del dolor, entre otras ventajas.

Asimismo, en 2009, una investigacion dirigida por PITER KAHAN, de la Universidad de Washington, y realizada con trabajadores de una oficina moderna, demostró que aquellas personas que en su lugar de trabajo estaban sentadas cerca de una ventana con vistas a escenarios naturales se recuperaban antes que otras sentadas frente a una pantalla de plasma que mostraba imágenes de la naturaleza u otras que no disfrutaban de vista alguna, del estrés producido por situaciones externas