sábado, 12 de septiembre de 2009

EJERCICIOS,PARA ESTAR BIEN

Mantener el corazón en forma con ejercicio aeróbico mejoraría también la función cerebral en la edad adulta.

Una revisión de estudios clínicos publicados, realizada por un equipo de investigadores en Holanda demostró que cuando los adultos sanos mayores de 55 años mejoraban su aptitud física con ejercicios aeróbicos también aumentaba su memoria, atención y otras funciones mentales. Estos resultados fueron publicados en Cochrane Library.

El ejercicio aeróbico incluye toda actividad, como caminar enérgicamente, que acelera el ritmo cardíaco y mejora el rendimiento físico. Este tipo de ejercicio demostró ser bueno para el corazón.

Al mismo tiempo, otros estudios relacionaron el ejercicio habitual con una mejor función cognitiva en los adultos mayores, pero se desconoce si esto se debe específicamente a la actividad aeróbica y a la ganancia de aptitud cardiovascular.

Para investigarlo, el equipo dirigido por la doctora Maaike Angevaren, de la Universidad de Ciencias Aplicadas en Utrecht, revisó 11 ensayos clínicos realizados en Estados Unidos, Francia y Suecia, que incluyeron un total de 670 adultos mayores de 55 años.
El equipo halló en ocho estudios que los participantes que hacían ejercicio aeróbico mejoraban su aptitud física, lo que coincidía con aumentos en ciertas mediciones de agudeza mental.

Aun así, los autores advirtieron que no se puede afirmar que esa mejora de la aptitud física sea la causa del beneficio cerebral.

Cuando los investigadores excluyeron a los sedentarios del análisis, no obtuvieron evidencia consistente de que el ejercicio aeróbico fuera más beneficioso que otros tipos de actividad física.

La experta destacó los motivos por los cuales la actividad aeróbica, o la buena aptitud cardiovascular en especial, beneficiarían al cerebro.

"El aumento de la capacidad cognitiva a través de una mejor aptitud cardiovascular podría explicarse mediante el aumento del flujo sanguíneo al cerebro, lo que mejora el metabolismo cerebral que, a su vez, estimula la producción de neurotransmisores y la formación de nuevas sinapsis", explicó Angevaren.

Los neurotransmisores son sustancias químicas que transportan mensajes entre las células nerviosas y las sinapsis son las conexiones que facilitan la comunicación

viernes, 11 de septiembre de 2009

MITOS EN EL COMER DEL ADULTO MAYOR.

1. Deben comer menos. Esto no es verdad, lo que sucede es que a menores requerimientos nutrimentales, se necesita menor ingestión de alimentos, pero de cualquier forma se debe verificar que esté alimentándose de todos los nutrientes que necesita.

2. Son incapaces de cambiar sus hábitos. Si bien es cierto que es difícil que cualquier persona pueda cambiar sus hábitos, eso no significa que sea imposible; desde luego, como en toda actividad se requiere de motivación, la cual puede provenir de grupos de autoayuda que le permitan entender la razón por la cual es necesario cambiar un hábito alimenticio.

3. Siempre tienen mala digestión. En ocasiones algunos adultos sufren de enfermedades gastrointestinales que no les permiten realizar una adecuada digestión, pero no es una generalidad.

4. Necesitan una dieta especial. Todos los seres humanos requieren de una dieta adecuada a su actividad; ya sean niños, adolescentes, adultos, hagan ejercicio, estén en periodo de embarazo o lactancia, sean sedentarios, etc. Los adultos mayores, como todos, requieren de una dieta adaptada a su actividad.

5. Deben tomar menos líquidos para controlar su incontinencia. Por el contrario, su requerimiento de líquidos es mayor, ya que son más susceptibles a una deshidratación y por lo tanto a un

Estos son sólo algunos mitos relacionados con la alimentación, ya que también existenRES y de los cuales debe estar atento.

jueves, 10 de septiembre de 2009

DERRAME CEREBRAL.

El jefe del servicio de Cardiología del Hospital Infanta Cristina de Badajoz, Antonio Merchán Herrera, destacó hoy la importancia de controlar la tensión arterial regularmente para prevenir los derrames cerebrales o trombosis, también conocidos como ictus.

Merchán Herrera participó hoy junto con la neuróloga Rosa Querol Pascual en una campaña informativa de la Fundación Española del Corazón, que se celebró en el Hospital Infanta Cristina de Badajoz en la que se tomaba la tensión a los ciudadanos y se les informaba sobre el ictus, los factores que favorecen su aparición y la forma de evitarlo.

Según indicó, en la actualidad, la hipertensión arterial es la primera causa productora de ictus ya que está presente en la mitad de los casos de ataque cerebral que se producen como consecuencia de la obstrucción o rotura de un vaso sanguíneo, a causa de un infarto o una hemorragia cerebral.

El origen de esta campaña, que se presenta bajo el lema "Tómate en serio la tensión", es que únicamente el 30 por ciento de las personas hipertensas están controladas, ya que el resto conoce que tiene alta la tensión arterial pero o no sigue las medidas dietéticas adecuadas, o no se toma los fármacos, explicó el doctor Merchán, que recomendó a los ciudadanos tomarse la tensión, en circunstancias normales, al menos cada dos años, ya que su alteración no provoca en la mayoría de los casos unos síntomas característicos.

Explicó que la tensión arterial debe estar por debajo de las cifras de 140 sistólica y 90 diastólica porque"así podemos tener casi un seguro de vida en cuanto a que las enfermedades cardiovasculares y cerebrovasculares se controlan y no producen la alta tasa de mortalidad que se produce actualmente".

Los hipertensos tienen entre 4 y 6 veces más probabilidades de sufrir un ictus que, según explicó la neuróloga Rosa Querol, representa desde el año 1980la primera causa de muerte entre las mujeres, y desde1989 es la segunda causa de muerte entre los hombres.

Querol explicó que, además de la hipertensión, hay otros factores de riesgo como son el colesterol, el sedentarismo, la obesidad, el tabaco o la diabetes, "que podemos y debemos controlar para intentar disminuir la incidencia de esta enfermedad tan devastadora", explicó.


INCIDENCIA ANUAL

En Extremadura cada año se producen anualmente entre3.500 y 4.000 nuevos casos de ictus, mientras que en España, la cifra está entre los 80.000 y 100.000 casos anuales. De cada tres personas que lo padecen, una fallece en los seis primeros meses, otra queda con una incapacidad grave que le hace depender enteramente de alguien, y otra queda con secuelas.

A pesar de que en los últimos años la mortalidad por ictus ha disminuido, explicó la neuróloga, la comunidad extremeña sigue siendo, junto con Alicante,la zona con mayor tasa de mortalidad por esta enfermedad.

En este sentido, la doctora Querol aseguró que para la persona afectada "el ictus supone una tragedia personal en el sentido de que produce un alto grado de discapacidad", y destacó que la mayor parte de las veces se da en edad avanzada, aunque también hay casos de ictus en personas de edad media.

Los síntomas de un ictus son la dificultad para hablar o para entender lo que se dice, torpeza o debilidad de las extremidades de un parte del cuerpo, alteración sensitiva, ceguera o dificultad de visión en un ojo o dolor de cabeza intenso y repentino. En este caso, Rosa Querol recomendó acudir cuanto antes a un hospital, porque la atención precoz puede disminuir hasta un 25 por ciento las secuelas.

INFECCIONES RESPIRATORIAS.

Las infecciones respiratorias son una de las principales causas de mortalidad y hospitalización en personas ingresadas en residencias de ancianos. Como resultado de ello hay un creciente interés en su epidemiología aunque todavía diversos aspectos no han sido evaluados de manera sistemática debido a la falta de ensayos clínicos. Pocos estudios han comparado diferentes estrategias terapéuticas antibióticas y resultados. Los ancianos institucionalizados que presentan neumonía son habitualmente hospitalizados y estos ingresos están asociados con los múltiples riesgos inherentes a la propia hospitalización, así como con importantes costes económicos. Se han desarrollado diferentes modelos predictivos para identificar a los residentes con bajo y alto riesgo de mortalidad. El siguiente trabajo revisa la literatura e intenta ayudar en las decisiones diarias en una residencia.

TERAPIA DECELULAS MADRE EFECTIVAS EN ALZHEIMER.

La investigación y el espectro de patologías susceptibles de ser tratadas con terapias de células madre medulares ha evolucionado en pocos meses. Además de tratar y mejorar el mal de Parkinson, la diabetes y algunos tipos de artritis, en el último año ha demostrado su efectividad en el tratamiento de pacientes con enfermedades neurodegenerativas como el mal de Alzheimer.


El médico Orlando Sánchez Golding, quien ha desarrollado la terapia de células madre medulares en Venezuela y director de Unimed, asegura que 90% de pacientes afectados con Alzheimer, que se someten a la terapia de células madre de origen medular, logran revertir algunos efectos de esta enfermedad, como la desmemoria y la pérdida de la noción de tiempo, espacio y personas.

“De ellos, 50% logran una recuperación tan avanzada que es necesario recomendar psicoterapia paralela a familiares y pacientes, porque despiertan a una realidad que no es la que dejaron. En ocasiones, pueden tener cinco años enfermos y al recuperarse, encuentran que tienen, por ejemplo, nuevos nietos, que algún hijo ya no vive en la casa o que se mudaron”, asegura Sánchez Golding.

Los 10% de los pacientes que logran escasos avances se deben, según los análisis de Sánchez Golding, a que “incumplen con las recomendaciones posterapéuticas, que consiste en mantener hábitos de vida saludables y una nutrición con alimentos que ayuden a las células madre a cumplir su función”. Estas recomendaciones, dice el especialista, son válidas para todas las patologías que mejoran con el tratamiento celular.

“Esta terapia mejora sustancialmente a enfermos con diabetes, mal de Parkinson, hipertensión, trastornos metabólicos, psoriasis, secuelas de ACV, artritis, artrosis, algunos tipos de úlceras y osteoporosis. En esclerosis múltiple, detiene la progresión violenta y modula la respuesta inmunológica. Hasta los momentos no debe aplicarse para enfermedades oncológicas, porque aún no se ha probado su efectividad, pero es posible que en algún tiempo sí pueda utilizarse para algunos tipos de cáncer”, comenta Sánchez Golding.

80 millones, 5 litros, 3 horas Las células madre que se utilizan en esta terapia son autólogas, es decir, provienen del mismo paciente, específicamente, de su médula. Hasta hace algunos meses, la extracción se realizaba a través de una punción en el exterior, pero una nueva máquina permite realizar este proceso por vía endovenosa. En tres horas de estar conectada al brazo del paciente, la máquina es capaz de procesar ochenta millones de células madre, obtenidas de aproximadamente cinco litros de sangre que son procesados y reinsertados al cuerpo.

Sánchez Golding asegura que “no existen efectos secundarios porque las células madre provienen del mismo paciente”. Añade, además, que los efectos de la nueva terapia celular duran entre uno y dos años, pero que “sólo en ocasiones” es necesario aplicarse de nuevo el tratamiento celular.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

SALUD MENTAL DEL ADULTO MAYOR.

Presentación

La presente guía tiene como fin dar a conocer a los adultos mayores y a las personas que conviven día a día con ellos, cuál es el potencial con el que cuenta una persona en esta etapa de su vida, y exhortarlos a que busquen los mecanismos necesarios para alcanzar su autorrealización.

A los adultos mayores se les invita a que realicen un análisis interno para descubrir sus propias habilidades y capacidades, con el objetivo de interesarlos en seguir construyendo su plan de vida y sentirse satisfechos de haberse preocupado por disfrutar cada acción que realizaron, dejando de lado cualquier pensamiento negativo que les impida distinguirse como personas que enfrentan la vida siempre con optimismo.

Al resto de la sociedad, que seguramente tiene algún lazo afectivo con algún adulto mayor, se le presentan situaciones que explican como actúa la psicología de una persona de edad avanzada o de alguien que presenta algún tipo de demencia, y así al ser más empáticos con ellos, proveerles un entorno favorable que les permita expresar sus inquietudes, sentirse queridos y tomados en cuenta para que conserven su salud emocional hasta edades muy avanzadas.

“La sociedad tiene para con las personas mayores, el deber y la responsabilidad moral de retribuirles medios de vida, bienestar, agradecimiento y respeto, reconociendo que lo que hoy tenemos es fruto de su esfuerzo v dedicación”.

Capítulo I: Salud Mental

Casi todas las personas adultas mayores son emocionalmente saludables, aunque en el plano psicológico se pueden presentar ciertos cambios en la memoria, el aprendizaje, la atención, la orientación y la agilidad mental. No obstante, la educación, la cultura y la experiencia adquirida durante la vida constituyen una buena base para reentrenar o reaprender las habilidades que van disminuyendo.

Así también, la vejez puede ser una época de realización, de agradable productividad y de la consolidación de habilidades y conocimientos. Sin embargo, los recursos emocionales de esta etapa con frecuencia disminuyen debido a muchas crisis y tensiones acumuladas, a las que las personas deben enfrentarse y que pueden ser el detonador de algún problema de salud mental.

Algunos de estos retos pueden ser:

- Vivir con una enfermedad crónico-degenerativa que obliga a modificar su independencia y formas de vida activa.

- La pérdida de la pareja, de algún amigo o de algún miembro de la familia.

- Aislamiento y soledad.

- Un escaso ingreso económico.

- Modificación del lugar que ocupaba en la familia como pareja, líder o proveedor.

- Las enfermedades mentales o emocionales pueden manifestarse de muchas maneras, por lo que en ocasiones es difícil reconocerlas. Se confunden con dolencias o enfermedades físicas.

También pueden ser negadas por la familia y los amigos, o mal interpretadas como una parte normal del envejecimiento. A continuación veremos las manifestaciones de los diferentes problemas de salud mental que se pueden presentar en la persona adulta mayor.

El adulto mayor enfrenta la realidad del envejecimiento en medio de una sociedad que practica la marginación social de los adultos mayores, sintiéndose así mismo como alguien que ya no cuenta mucho para los demás, aún en la familia, ya no se diga en la sociedad. Por lo tanto sufren la experiencia de vivir su autoestima en decadencia, que los lleva inclusive a la depresión.

En ocasiones, el adulto mayor se encuentra sin las herramientas que le permiten su adaptación, tales como la motivación o refuerzos sociales. Al carecer de estas herramientas es difícil que se adapte a nuevos hábitos y circunstancias de vida, además de que siente que la sociedad no lo valora en la forma en que el adulto mayor considera que sería lo justo.

Por otra parte, encontramos que existen adultos mayores que son más intelectuales o permanecen mentalmente activos, los cuales son capaces de enfrentar su vejez con mayor serenidad que aquellos cuya vida carece de sentido. Es de ellos de quien se debe aprender.

Principio Gerontológico.

En la medida de lo posible el adulto mayor debe permanecer en el medio físico, familiar y social en el que ha desarrollado su vida; debe respetarse su forma personal de relación con los lugares, objetos y personas que han configurado su existencia, todo ello favorece su salud mental.

Crisis de identidad en el adulto mayor.

Esta situación se presenta por varios motivos que causan un conflicto interno en la persona.

Algunos de ellos se mencionan a continuación:

- Vive en la incertidumbre del futuro y tiende a replegarse a sí mismo.

- Vive una transformación rápida de sus capacidades físicas e intelectuales y de su modode vida.

- Surge una crisis de identidad: deja de saber quién es y para qué sirve.

- Le asaltan dos temores, por un lado el temor a perder el control de su vida. Este temor va de la mano del género: ¿qué teme perder el hombre? ¿qué teme perder la mujer? Y por otro lado la incertidumbre nacida de un sentimiento de inutilidad. Gran parte de su identidad y del sentido de su vida desaparecen, dejándolo desamparado.

- La llegada a una situación de dependencia debido a la edad avanzada provoca un fuerte deseo de independencia que actualiza conflictos antiguos y por otra parte hace resurgir conflictos con la familia de origen, pero ahora llevados a otras personas.

Es evidente que la ausencia de un apoyo familiar firme es un factor de riesgo de institucionalización nada deseable, ya que el objetivo principal de la geriatría es que el adulto mayor esté en su medio habitual, rodeado de su familia, de sus cosas; que sea tratado como un ser humano rico en sabiduría, experiencias y vivencias.

Un aspecto relacionado con la salud mental es la plena capacidad de dormir y descansar apropiadamente, por lo que el insomnio, que consiste en el desorden de iniciación y sostenimiento del sueño, puede ser un problema que genere irritación, agotamiento, somnolencia durante el día, etc. Este problema presenta una serie de elementos que deben ser analizados adecuadamente para establecer una atención correcta.

Cuando se trata de insomnio transitorio, para combatirlo se recomienda llevar a la persona a la cama a una hora determinada diariamente; despertarle siempre a la misma hora; hacerlo dormir en una habitación fresca, limpia, tranquila y oscura; y por último ayudarle a hacer ejercicio a diario, pero ni muy intensamente, ni muy tarde. No se aconseja que la persona tome siestas durante el día (hasta donde sea posible); tome café, té o bebidas con

cafeína, en especial cerca de la noche al igual que las bebidas con alcohol (le obligarán a levantarse al baño para orinar), ó llevarle demasiado temprano a la cama.

En lo que respecta al insomnio crónico (cuando el problema lleva más de un mes de suceder), lo aconsejable es consultar al médico.

También es un factor de desestabilización emocional el que la persona adulta mayor sea víctima de maltrato o violencia, la cual se puede dar por diferentes factores: problemas familiares, escasos recursos económicos, agotamiento por parte del cuidador o familiar, pero sobre todo por una intolerancia debida al desconocimiento de las necesidades de las personas adultas mayores.

Por otro lado, la demencia es uno de los problemas de salud mental más graves que aquejan a las personas adultas mayores, ya que se debe a un desorden progresivo de las funciones intelectuales superiores, tales como la memoria, el lenguaje, la concentración y la motricidad (movimiento de los brazos y piernas), afectando las actividades de la vida diaria.

Consejos para compartir.

A pesar de que la depresión es una enfermedad grave y evasiva, se puede tratar adecuadamente.

En general, el tratamiento consiste en una combinación de medicamentos y psicoterapia.

Los medicamentos antidepresivos constituyen un importante adelanto científico, ya que existe una gran variedad de ellos que permiten fortalecer las substancias disminuidas en el cerebro y así tratar el padecimiento.

Para cada caso, el medicamento debe ser escogido por el médico, tomando en cuenta aspectos como problemas para dormir, ansiedad, además de enfermedades que padece y los otros medicamentos que la persona toma. Los nuevos medicamentos no causan adicción por lo que se pueden tomar durante meses o años.

Conjuntamente se debe dar a la persona la oportunidad de que hable de sus problemas y sentimientos y de replantear sus actitudes hacia los retos de la vida diaria, todo esto mejorará su calidad de vida.

Estar enfermo no es una vergüenza, pero el no atender esos síntomas es una irresponsabilidad.

Lo que NO se debe hacer:

- Aceptar vivir con tristeza, de mal humor o insatisfecho.

- Pensar que la depresión no tiene remedio.

- Negarse a recibir ayuda médica o psicológica por los prejuicios que hay sobre el tema.

- Padecer insomnio durante meses o años.

- Ser víctima de violencia por parte de un familiar o cuidador, y callarlo.

Para saber más

En el transcurso de la vejez, las personas experimentarán cambios que pueden desafiar su bienestar emocional. Algunos de estos cambios pueden causar una enfermedad mental. El padecimiento mental más frecuente entre los adultos mayores es la depresión, entre 15% y 20%

de ellos la sufren.

Si se está experimentando alguno de estos problemas, es necesario buscar ayuda como lo haría en caso de tener un problema de salud física. Buscar ayuda es el primer gran paso hacia el regreso de la vida saludable y feliz.

La tarea para envejecer exitosamente nos compromete a entender los cambios que hay que enfrentar y tratar de prepararse para ellos.

Es importante considerar las siguientes preguntas:

- ¿Qué arreglos de subsistencia y de estilos de vida son buenos para mí?

- ¿Qué tipo de comodidad o bienestar, independencia y compañía espero?

- ¿Cuál va a ser mi pensión?

- ¿Qué puedo hacer para estar mental y físicamente apto o apta?

- ¿Qué servicios de salud mental y física existen?

Por otra parte es importante el no acostumbrarse a los estados de ánimo negativos o desagradables, no hay que rendirse.

Consulte a su médico para que él sugiera a quién acudir.

La terapia puede beneficiar a las personas adultas mayores, sobre todo la grupal, ya que ofrece la oportunidad de compartir preocupaciones, intercambiar experiencias y estrategias, además de ayudar a superar la soledad.

Guía sencilla de evaluación de la salud mental en el adulto mayor.

Es muy común que olvide las cosas o las actividades que tiene que realizar. Por lo general se debe a que no ejercita su memoria, o a que está muy preocupado por algo, aunque si esto sucede con mucha frecuencia no está de más que se le apliquen las siguientes preguntas:

- ¿Qué fecha es hoy?

- ¿En qué año estamos?

- ¿En qué mes estamos?

- ¿Qué día del mes es hoy?

- ¿Qué hora es, aproximadamente?

- ¿En qué lugar estamos?

- ¿En qué país?

- ¿En qué estado?

- ¿En qué ciudad o poblado?

-

* Si no pudo responder algunas se recomienda comentarlo a su doctor.

Se debe tener cuidado especial cuando la persona adulta mayor tiene dificultad para concentrarse, para seguir el hilo de una conversación y se le olvidan las actividades cotidianas.

Además de consultar al médico, se recomienda estimularlo mucho, que continúe reaprendiendo; proporcionarle lecturas sencillas y atractivas, y luego pedirle que las relate a los demás.

lunes, 7 de septiembre de 2009

MALTRATO AL ADULTO MAYOR.

Más del 10 por ciento de la población actual del mundo supera los 60 años y pertenece al grupo poblacional del adulto mayor. Aunque a muchos de ellos les cuesta trabajo reconocerlo, son sometidos a diversas formas de maltrato de manera aislada o reiterada en el hogar, la calle, los centros de salud y otros lugares. Esta parece ser todavía una forma de violencia desconocida e imperceptible en las sociedades de hoy.

Por lo sensible de la cuestión y para contribuir al consenso político y social de que la violencia contra los ancianos puede ser un acto evitado y prevenible, se celebra el 15 de junio como Día Mundial de la Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez con la realización de numerosas iniciativas que contribuyan con ese noble esfuerzo.

En una edad en la que se es dependiente del otro, las maneras de agredirlos pueden ser desde las más sutiles como una frase cortante por sus limitaciones hasta la agresión física, sexual, financiera, el chantaje filial, la poca atención o los descuidos en ella, causándoles consecuencias físicas (alteraciones orgánicas, del sistema nervioso, trastornos del sueño), psicológicas (baja autoestima, aislamiento, temor, depresión) y sociales (pérdida de roles, prejuicios sociales, inactividad, dependencia).

El abusador es por lo general la persona que "lo cuida" o vive a su lado, y puede ser un miembro de la familia, un vecino, amigo o el responsable de una institución. Para el adulto mayor lo más doloroso es que las agresiones provengan de sus hijos o nietos, a quienes ha contribuido a formar y en quienes ha depositado toda su esperanza de tener una vejez grata y equilibrada.

En estos casos las razones económicas son determinantes, ya sea porque ambicionan los bienes o herencia del anciano o porque estos significan una carga financiera demasiado grande para sostener.

Investigaciones recientes indican que el cuidador, en relación con el estado de salud y dependencia del anciano, se expone a distintos factores de riesgo que lo llevan a la desesperación o a la violencia, entre ellos, el trabajo agotador sin descanso, la falta de tiempo y espacio personal, sentimiento de aislamiento psicosocial o de ser explotado por otros o de pérdida de "la persona que fue", falta de apoyo de otros familiares, conflicto marital y relaciones adversas de otros familiares hacia el adulto mayor.

A ello se adiciona que el cuidador pueda ser una persona con enfermedades mentales, conducta social desviada o adicciones al alcohol y otras drogas, lo que lo convierte en víctima de su incapacidad para comprender las circunstancias y responsabilizarse con los cuidados y el apoyo requeridos por el adulto mayor.

Ante la diversidad de situaciones relacionadas con el abuso del anciano, se hace necesario que los gobiernos sancionen jurídicamente esas actitudes y se esfuercen en garantizar un pago económico al jubilado que sea suficiente para cubrir sus necesidades básicas. En países como España y Nicaragua se ha recogido este asunto en sus propias Constituciones.

En , donde hay un envejecimiento poblacional notable, los derechos a ese grupo están amparados por el Código de Familia y la Ley de Seguridad Social. También se brinda atención multidisciplinaria a los ancianos que denuncian las agresiones familiares o de otro tipo, aunque muchos, como es tendencia en el mundo, prefieren callar para evitarse conflictos con sus familias o para que no se haga público su lamentable problema.

Todos aspiramos a llegar a la tercera edad, integrados a la familia, con decisiones propias, responsabilidades, condiciones de vida y participación social. El respeto que hoy tributemos a esos derechos será nuestra garantía en el mañana.