miércoles, 9 de febrero de 2011

ADULTOS MAYORES MALTRATADOS

Rescatan a una abuela de 84 años que vivía encerrada en un gallinero
13 de Diciembre de 2010 •
SANTIAGO.- Contenta, tranquila y recuperándose en el Hospital de Bulnes se encontraba una mujer de 84 años que fue rescatada por personal de la Bicrim Cabrero en terribles condiciones de abandono. La anciana vivía encerrada en el gallinero de una casa del sector de Liucura, en la localidad de Quillón, Región del Bío Bío.
Los efectivos de la unidad policial pudieron rescatar a la mujer gracias a que un trabajador que realizaba trabajos eléctricos en ese sector rural de difícil acceso, escuchó quejidos cuando pasó cerca de la vivienda. Al acercarse a mirar se dio cuenta que los ruidos provenían de un rancho ubicado atrás de la casa y que eran de una señora de avanzada edad, que estaba tendida en un lamentable estado sobre el piso de tierra. El hombre decidió grabar un video con su teléfono celular para después mostrarlo como prueba al hacer la denuncia.
Detectives de la Brigada de Investigación Criminal (Bicrim) de Cabrero llegaron al lugar encontrándose con un impactante caso de abandono. La abuela vivía en ese gallinero en condiciones infrahumanas, tanto que se arrastraba para sacar agua con la mano de un balde sucio, y de donde también bebían animales encerrados en el lugar.
“Fue demasiado impactante ver cómo una señora de tan avanzada edad se encontraba en esas condiciones. Estaba sucia, apenas cubierta con ropa y tan delgada que sólo tenía hueso y piel. Se tapaba con sacos y para el frío (sus familiares) le habían colocado una especie de brasero. Sin embargo, al lugar entraba mucho viento y frío porque no estaba cerrado, no tenía ninguna protección”, relató a TERRA.cl el subcomisario de la Bicrim Cabrero, Edgardo Masías.
La mujer fue identificada como Guadalupe Carrasco Ávila, “estaba totalmente consciente y feliz cuando se dio cuenta de que habían llegado a brindarle ayuda", dijo el detective.
Lo increíble del caso es que era su hijo quien vivía en la casa – que aunque modesta, estaba en buenas condiciones- ubicada en la parte delantera de la propiedad. Al ser interrogado por qué tenía a su madre viviendo de esa manera, sólo levantó los hombros y se excusó diciendo que “eran gente pobre”.
Sin embargo, el sujeto cobraba la pensión de su madre, por un monto de 70 mil pesos, y recibe dinero desempeñándose como trabajador agrícola.
El subcomisario dijo que si el trabajador eléctrico no hubiera visto a la mujer o no hubiera hecho la denuncia, ella probablemente habría muerto en cuestión de meses o menos, porque “estaba muy mal”.
La anciana tenía heridas cutáneas y escaras, algunas por la posición en que se encontraba y por pasar gran parte del tiempo recostada sobre el piso de tierra.
El Servicio Médico Legal (SML) la examinó para determinar si sufrió algún tipo de maltrato físicoPor el momento, su hijo sólo está siendo procesado por abandono.
La abuela “Lupe” fue trasladada al Hospital de Bulnes, lugar donde la han visitado los funcionarios de la PDI que la rescataron.
“Está contenta, más gordita, recuperada, bien de salud y feliz porque sabe que la están cuidando y que no va a volver al lugar donde estaba. Después la van a trasladar a un Hogar de Ancianos a la ciudad Los Ángeles”, dijo el subcomisario.
El policía hizo un llamado a la comunidad para denunciar casos como éste. “Si no es por el trabajador que vio las condiciones en que vivía la señora Guadalupe, ella todavía estaría en ese lugar, por eso hacemos un llamado a la comunidad a denunciar hechos como estos para poder ayudar a las personas que lo necesitan”, dijo.

martes, 8 de febrero de 2011

CUESTION DE ACTITUD

Sí, es cierto. La felicidad es una cuestión de actitud, que depende de la disposición personal más que del estado de salud de las personas, aún cuando no podamos estar completamente sanos físicamente.

ImagenSegún un estudio hecho en Estados Unidos, una actitud positiva ante la vida aporta mayor felicidad en la vejez que los niveles de salud que una persona tenga. Este nuevo descubrimiento puede ser trascendental para las personas afectadas por enfermedades crónicas, que hasta ahora creían que para envejecer bien tenían que tener una buena salud.

La investigación, que llevó a cabo el Sam and Rose Stain Institute for Research on Aging (SIRA), perteneciente a la Universidad de California en San Diego, consideró varios factores subjetivos para medir el estado del envejecimiento de las personas. Se centró en 500 adultos mayores, de entre 60 y 95 años, que vivían de manera independiente y que durante los últimos años habían sido víctimas de enfermedades como cáncer, diabetes y cardiopatías. De ellos, los que resultaron sentir más felicidad eran justamente aquellos que gozaban de menor salud, pero que según las distintas métricas utilizadas para analizarlos, resultaron ser los más optimistas y alegres.

Cuestión de mentalidadSegún el doctor Dilip Jeste, profesor de psiquiatría y neurociencia, y jefe de la investigación, para conseguir un envejecimiento exitoso la clave está en hacer frente a los problemas de salud con una buena disposición. Es decir, que de muy poco vale gozar de buena salud si la actitud frente a la vejez es negativa, o si los adultos mayores deciden vivir apenados por las etapas de la vida que han dejado atrás. El estudio deja de manifiesto que, a pesar de vivir con algunas enfermedades a cuestas, estar feliz es una decisión más que una consecuencia del bienestar físico.

En los resultados, también quedó en evidencia que los adultos mayores que cotidianamente se relacionan con otros de su misma edad, leen y participan de actividades extraprogramáticas, experimentan mayor satisfacción que aquellos que durante el día están más solos y no practican ningún hobby en forma permanente.

De acuerdo a los investigadores, este trabajo del SIRA también deja como conclusión que en la edad adulta la preocupación más importante de las personas no sólo debe ser mantener un buen estado de salud, sino que dedicar tiempo a actividades que le reporten bienestar y que las hagan mejorar sus niveles de optimismo. De esta manera, una persona puede considerar que está bien, a pesar de padecer alguna enfermedad, abriendo el horizonte de su bienestar personal más allá de las limitaciones de su cuerpo.

Envejecimiento exitosoJunto a otros especialistas del SIRA, Dilip Jeste ha definido varios mecanismos que favorecen un envejecimiento exitoso. Entre ellos, el realizar actividad física permanente lidera el ranking de recomendaciones para mejorar el bienestar corporal y mental. Otro punto se centra en el desarrollo del pensamiento, porque según estudios preliminares, varios tipos de neurona pueden regenerarse a pesar de la edad, especialmente si las personas hacen trabajar su mente de manera recurrente, sacando cuentas mentales, haciendo puzzles, resolviendo problemas de ingenio y profundizando en temas como la historia o la política, porque eso los motiva a leer constantemente y a mantenerse informados.

Claves como éstas permitirían demostrar por qué hay personas que aún estando en edad avanzada, se ven muy activas y alegres, incluso estando enfermas.

La juventud va por dentroLa llave de la eterna juventud existe y cada uno de nosotros puede acceder a ella. El espíritu es el yo verdadero de cada persona y esa esencia no envejece con el paso del tiempo, al contrario, puede fortalecerse a través de la experiencia de los años y volverse aún más puro y juvenil. Definitivamente, es posible vivir bien, más alegres y contentos, si nos proponemos buscar el equilibrio afectivo y la serenidad emocional.

CUESTION DE ACTITUD

Con actitud positiva, así hay que llegar a la vejez, la misma que debe formarse desde pequeños. "Se dice que el pediatra debería ser el mejor geriatra. Envejecer es un proceso de educación, hay saber que se va a vivir mucho tiempo y es necesario prepararse recordando que es un proceso que no se puede evitar ni atajar", Contrario a lo que algunos piensan la vejez no debe suponerse como algo dramático, al contrario, todo cambio que venga por cuenta de ese proceso de envejecimiento debe ser dinámico y reconocido como el proceso de involución normal que tiene el organismo.

¿Ya para qué?
En una vejez bien vivida esa expresión no tiene espacio. "¿Ya para qué uso este vestido? ¿Ya para qué me maquillo? ¿Ya para qué voy a esa fiesta?"

Expresiones como esas, suelen ser comunes en algunas ocasiones. Pero bastará decir que pronunciarlas resultan nocivas para una vejez feliz.

Llegar a viejo no es una enfermedad y mucho menos una discapacidad que limite el normal desarrollo de la persona. No obstante, entre las familias, incluso entre los adultos mayores, existen temores cuando se tiene algún diagnóstico especial: diabetes o hipertensión, que suelen ser los más comunes. Pero padecerlos tampoco los limita. Lo que se recomienda en esos casos, es acudir a los mecanismos de ayuda que existen hoy.

Con los adultos mayores la cuestión es proveerlos de los medios y aplicar la tecnología. "Están las alarmas del celular, hay dispensadores de pastillas que se pueden programar con la hora, hay relojes con alarma. Hay que usar los recursos que ya existen",
Enfrentar la vejez depende en buena medida de la sociedad de la que cada uno hace parte. "La nuestra vive tanto de la imagen que no acepta el envejecimiento porque lo ve como un deterioro. Uno no deja de ser por llegar a viejo, al contrario, es cuando está más especializado en lo que es. Hay que ser conscientes de los cambios que se presentan, hay que socializar, llevar una buena alimentación, sin excesos y hacer ejercicios que vitalicen. El agua y el baile son los mejores para cualquier persona mayor",
Cambiar el chip
Esa es una de las recomendaciones  retomar esa idea que se tenía antes de los adultos mayores donde se les apreciaba más la experiencia y la imagen que se tenía de ellos era positiva y valiosa.

"En este momento los niños están en contacto con una imagen muy deteriorada porque el proteccionismo, la falta de actividad, la falta de estímulo, el sentimiento de soledad, hace que ellos no tengan una imagen adecuada de envejecimiento",
Así pues, a la vejez hay que llegar sin miedos, pero conscientes de los cambios naturales por los que pasa el organismo. Viva bien desde pequeño, ese será su seguro para la mejor vejez.

lunes, 7 de febrero de 2011

LA MEMORIA

Mi memoria y yo
¿Tienen un significado los olvidos?

Se nos olvida justo lo que no se nos tenía que olvidar. ¿Es significativo o no que no hayamos recordado esa cita a la que íbamos a acudir sin ganas pero sin otro remedio? ¿Se recuerdan mejor las cosas agradables?

Gracias a la difusión de los trabajos de Sigmund Freud y de otros teóricos del psicoanálisis, se incorporaron al lenguaje cotidiano términos como inconsciente, acto fallido o represión y se empezó a buscar el significado de los olvidos, descuidos y otros fallos . Aunque la teoría no sea del todo convincente, se sabe que los olvidos no responden al azar y que suelen tener un sentido. ¿Cuál? Simplificando, se podría decir que tienen el sentido que nosotros les queramos dar, en función de nuestra propia historia... Y que, en determinados casos, para ser honestos con nosotros mismos, ¡los olvidos hasta «nos convienen»! Por ejemplo, ¿por qué hay hombres que todas las mañanas les piden ayuda a sus esposas porque no encuentran las llaves del coche, cuando sería más fácil que cada noche las dejaran en el mismo sitio?

Una mujer contó en un grupo de trabajo sobre la memoria lo siguiente: su marido, hospitalizado por una peritonitis, le exigía que cada día le llevara el periódico exactamente a las dos de la tarde. El primer día se perdió y llegó al hospital a las dos y media. El segundo día, llegó a la hora, pero... ¡ni se acordó del periódico! ¿Cuál puede ser la explicación de su doble olvido? ¿El cansancio? Quizás. Pero tal vez esa fuera la fórmula que la mujer encontraba para, inconscientemente, rebelarse frente a un marido muy autoritario... Una explicación difícil de reconocer, incluso ante uno mismo.

¿Se recuerdan mejor las cosas agradables?
Todos conocemos a personas que no parecen tener más que recuerdos agradables y a otras que repiten machaconamente sus desgracias día tras día y que, cuando se les pregunta, confiesan que no pueden dejar de pensar en ellas. Tras 60 ó 70 años de existencia, todos tenemos nuestro propio bagaje de alegrías y penas, minúsculas o inmensas, ¿por qué, entonces, las percepciones varían tanto? Pues porque el equilibrio de cada persona se construye de forma diferente, en función de quiénes eran sus padres y sus abuelos, de lo que le han transmitido, del lugar en el que vive, de la época que le ha tocado, etc. La capacidad para afrontar las crisis de la existencia, para adaptarnos, para considerar la vida de forma positiva o negativa, optimista o pesimista, puede ser mayor o menor. Y, de una forma u otra, afecta a nuestra forma de recordar.

PARA EL ADULTO MAYOR

Dignidad y libertad
Amor, cuando el corazón late de nuevo

La necesidad de amor es un sentimiento universal y no pertenece a una franja de edad.

El personal de los centros para la tercera edad a menudo es testigos de esos impulsos del corazón que se desencadenan entre residentes. Todos sabemos que la necesidad de amor, afecto y ternura es un sentimiento universal y que no es privativo de una franja de edad.

Las personas mayores lo sienten también como un alivio frente al peso abrumador de la soledad. Ante esta realidad, sin embargo, muchos se encuentran desorientados e incómodos. Los expertos nos recuerdan algo, tal vez olvidado por obvio: vivir un nuevo amor a una edad avanzada revela una vitalidad formidable que debería maravillarnos y tranquilizarnos, pues nos demuestra que es posible vivir hasta el final una vida plenamente humana. Pero nos incomoda.

¿Por qué? Por una parte, algunos creen que la esposa o el esposo difuntos han caído rápidamente en el olvido, como si el nuevo lazo afectivo implicara un rechazo del pasado. Y no es así. Una relación profunda deja huellas que ninguna otra puede borrar.

Por otra parte, las parejas tardías suscitan en muchos, a qué negarlo, un cierto escándalo íntimo: les gusta considerar a las personas mayores como gente serena, que se va desprendiendo progresivamente de la vida para prepararse a morir. Y la pasión que se despierta en ellas echa por tierra esta idea.

Además, a los hijos les cuesta asimilar que sus padresmayores, tienen una vida sexual, dificultad a la que se suma un sentimiento cercano a los celos, porque esa relación es la prueba de que los padres no se centran sólo en sus hijos.

Y no olvidemos el dinero... Dejar clara la transmisión de los mayores facilitará la acogida de la recién o el recién llegado.

Los nietos no tienen las mismas inhibiciones: son muy sensibles a las manifestaciones de ternura entre las personas mayores, es algo que les da confianza en el futuro; ven en ellas la prueba de que el tiempo no destruye forzosamente las relaciones

domingo, 6 de febrero de 2011

GANAS DE VOLVER A EMPESAR

Contento de su sonrisa, de la vida que lleva, de los sueños que persigue, de los límites que no conoce, libre. Libre de todo eso que no le interesa e incluso más aún. Y entonces me alejo así, viéndolo asombrado, mientras sonríe. Y soy feliz, como hace mucho que no lo era...
Y ahora ya no tengo dudas. No tengo remordimientos, ya no tengo sombras, no tengo pecado, no tengo pasado. Sólo tengo unas enormes ganas de volver a empezar, y de ser feliz, contigo, estoy segura.

CUIDEMOS A NUESTROS ADULTOS MAYORES



A los jovenes modernos no nos gusta mucho la idea de tener que cuidar a un anciano, pues decimos que son demasiado viejos y como ya se van a morir, es por demás darles cuidados y atenciones especiales.

Pero... La Biblia es enfática cuando dice: "TODO lo que el hombre sembrare, eso también segará". ¿Qué pasará cuando lleguemos a la ancianidad y nadie esté a nuestro lada para alcanzarnos un vaso de agua o ayudarnos a ir al baño? ¿Te gustaría que tus propios hijos te rechazaran y te metieran en un hogar para ancianos para que te pudras ahí hasta que mueras? ¿NO te agradaría que tu familia se preocupara por ti en esos momentos en los cuales los necesitarás?

Yo me he hecho estas preguntas, y si queremos que alguien algún día nos cuide cuando ya no podamos, cuando estamos jovenes es cuando debemos de sembrar. Sí, sembrar para que cuando lleguemos a ancianos, Dios se acuerde de nosotros y mande siempre Su amparo, misericordia y amor para que alguien se haga cargo de nosotros con un corazón dadivoso que esté también dispuesto a sembrar para su propio futuro.

Cuidaras de quienes te dieron la vida, de aquellos que te cuidaron y protegieron cuando eras frágil e indefenso. Es una ley de la vida que a veces se ve dolorosamente alterada y que sin embargo también lo es si se cumple. Aquellos que fueron nuestra guía y ejemplo, nuestros padres, envejecen a medida que nosotros crecemos y nos fortalecemos.

Estas dos líneas de vida, la de padres e hijos, se igualan en un momento y luego se invierten. En la vejez, y a medida que esta avanza, debemos cuidar de los ancianos casi tanto como se cuida a un bebé. Retirarse de la vida es un proceso lento y gradual, como lo es integrarse a la misma.

Hay una serie de cosas que puedes hacer para lograr que tus padres ancianos transiten de la manera menos dolorosa posible esta parte de la vida. En el mismo acto será para ti mismo un alivio poder ayudarlos y mejorar sus posibilidades de vida. -lentamente los ancianos van perdiendo la firmeza en sus andar, un simple tropezón es caída. Es ya sabido que los golpes o caídas a edades avanzadas suelen ser el punto de partida para un desmejoramiento continuo.

Los huesos están mucho más frágiles y se rompen rápidamente. La recuperación es lenta y siempre deja secuelas, los huesos rotos no sueldan bien, generan luego dolores y como consecuencia de estos y de la inseguridad incrementada por la caída, la movilidad se reduce drásticamente. Puedes colocar pasamanos o superficies de agarre en los baños, habitaciones y lugares mas transitados por el anciano. Procura que ante cualquier inestabilidad exista un punto de agarre seguro que evite la caída. -En la misma línea anterior, coloca superficies antideslizantes en la ducha.

Si el baño tiene tina, ha llegado el momento de cambiarla por una ducha práctica y de fácil acceso. Coloca pasamanos dentro de la ducha y junto al inodoro - acondiciona la funcionalidad de la cocina. Coloca mecanismos automáticos que bloqueen la salida de gas si no se registra una llama. Actualmente todas las cocinas vienen diseñadas con este mecanismo. Quizás sea el momento de regalar una nueva cocina a tus padres.

- Haz los arreglos necesarios para que una persona de su confianza limpie la casa, haga las compras y las actividades necesarias. Pero ten cuidado de no quitarles su actividad rutinaria. Por ejemplo si ellos mismos preparan su comida no es necesario que otra persona realice esta tarea. Solo procura que alguien los visite diariamente cuando tu no puedes y se ocupe de lo que tu harías

Procura ponerte en su lugar para comprender las dificultades y pon el cuidado necesario para no herirlos ni hacerlos sentir inútiles. Explícate y diles que todo es para que vivan cómodamente, esto responde a la verdad y facilita su vida.

Piensa... algún día llegaras a ser viejo, y entonces lamentarás no haber sembrado en la flor de tu vida. Si tienes abuelos o parientes ancianos, no cierres tu corazón. Tiéndeles las dos manos para ayudarles y así estarás sembrando para tu propia vejez. Dios te bendiga muchisimo.