El envejecimiento corresponde a una etapa de la vida del individuo en la cual se pierde progresivamente la capacidad de adaptación y la aptitud de reaccionar adecuadamente a los cambios.
Este deterioro se debe a la disminución del potencial de reserva que se produce naturalmente en todos los órganos y sistemas del cuerpo con el transcurso de los años.
En el adulto joven, existe una gran capacidad de reserva y adaptación frente a las exigencias. El aparato respiratorio es capaz de trabajar más cuando se asciende una altura; el sistema circulatorio es más eficiente cuando se realiza un esfuerzo físico; el sistema nervioso es capaz de retener más información, por ejemplo, cuando se prepara un examen la noche anterior a un certamen.
El envejecimiento es inevitable.
La calidad del envejecimiento dependerá, en gran medida, de cómo hayamos vivido.
Existen aspectos positivos de la vejez, debemos aprender a aprovecharlos.
Con el envejecimiento la capacidad de reserva y adaptación a la exigencia se va perdiendo. El adulto mayor puede respirar normalmente y caminar sin problemas, es capaz de estudiar con calma, pero al aumentar las exigencias no le es posible rendir como él quisiera.
Aparece disnea (sensación de ahogo) al subir escaleras o si intenta correr; es incapaz de memorizar un tema con tanta facilidad como lo hacía antes.
Existen aspectos negativos y aspectos positivos del envejecer. Los aspectos negativos son muy conocidos: las enfermedades, la autoimagen negativa, la pérdida de relaciones sociales, la disminución de los ingresos, la cercanía de la muerte. En cambio, suele hacerse menos hincapié en los aspectos positivos: la acumulación de experiencia y sabiduría, la conservación de la capacidad funcional a pesar de las enfermedades, el tiempo libre que permite hacer lo que se desea.
La proximidad de la muerte puede ser vivida como algo terrible, angustioso, o como un proceso natural que puede ser asumido con tranquilidad.
Musica
lunes, 16 de marzo de 2009
domingo, 15 de marzo de 2009
AUTOESTIMA EN EL ADULTO MAYOR
Muchos adultos mayores llegan a la edad de la jubilación y se sienten todavía en plenitud para la realización de sus trabajos. Frecuentemente nos encontramos con personas de edad avanzada que están plenamente en forma, totalmente vigentes, lúcidas, llenas de iniciativas y planes de trabajo. Muchos hombres y mujeres científicos, literatos, escritores, investigadores, políticos, hombres de campo, mujeres dueñas de casa, etc., aunque ven disminuidas sus potencialidades físicas al llegar a la vejez, sienten sin embargo que su mente sigue lúcida, y sus ganas de hacer buenas cosas permanecen inalteradas. A pesar de que ellos se ven así de bien, la sociedad les dice por medio de la jubilación o de otras señales, que ya deben dejar el puesto a gente más joven y nueva, y que deben retirarse. En una palabra, es como si se les dijera: señor, señora, prescindimos de Ud.
Una de las primeras necesidades de todo ser humano es la de sentirse aceptado, querido, acogido, perteneciente a algo y a alguien, sentimientos estos en los que se basa la autoestima. La autoestima consiste en saberse capaz, sentirse útil, considerarse digno.
Por lo tanto no puede haber autoestima si el individuo percibe que los demás prescinden de él. Así lo veía ya el viejo Maslow en su famosa pirámide de necesidades, donde describe un proceso que denominó autorrealización y que consiste en el desarrollo integral de las posibilidades personales.
Por lo tanto no puede haber autoestima si el individuo percibe que los demás prescinden de él. Así lo veía ya el viejo Maslow en su famosa pirámide de necesidades, donde describe un proceso que denominó autorrealización y que consiste en el desarrollo integral de las posibilidades personales.
Autoestima consiste en las actitudes del individuo hacia sí mismo. Cuando las actitudes que este mantiene hacia sí mismo son positivas hablamos de buen nivel o alto nivel de autoestima. Al nombrar la palabra actitudes ya hemos incluido el mundo de los afectos y sentimientos y no sólo el de los conocimientos, pues los componentes de la actitud encierran gran variedad de elementos psíquicos. De ahí que para la educación y formación de las personas nos interesa mucho formar en actitudes porque así aseguramos una formación integral y no fraccionaria. Por lo mismo que las actitudes se encuentran integradas por factores cognitivos, afectivo – emotivos y conductuales, es muy difícil cambiarlas, pues radican en lo más profundo de la personalidad. Por eso también, un adecuado nivel de autoestima es garantía de que el sujeto podrá hacer frente con dignidad a importantes contrariedades de la vida; no decaerá su ánimo fácilmente.
En vista de esto, si a una persona que se siente bien, saludable y con fuerzas, le decimos que ya no nos hace falta, es muy probable que influyamos en el deterioro de su autoestima al hacerle ver que el grupo puede prescindir de ella, que su pertenencia al "nosotros" ya no es tan evidente. Es como decirle que el aprecio que sentíamos por él/ella era sólo en cuanto que su aporte y presencia nos era útil, pero ahora las cosas cambian: tu presencia no nos es necesaria porque ya no nos puedes aportar nada. El adulto mayor saludable se siente desconcertado ante dos experiencias de vector contrario: por un lado él se siente bien y con ganas de trabajar, pero por otro lado la sociedad le dice que ya no lo necesita. Es un duro golpe para su autoestima, pues como decíamos antes, una de las bases importantes para alimentarla se encuentra en el sentimiento de pertenencia. ¿Cómo mantener dicho sentimiento si se me están mandando mensajes de que se puede prescindir de mí?
Pero la autoestima (inserta en el sistema actitudinal de la personalidad) es un todo muy complejo. Todo el valor afectivo – emotivo que ella encierra no se limita sólo a efectos anímicos (lo que ya es bastante importante) sino que proyecta sus múltiples consecuencias también hacia lo físico y somático. Estudios modernos prueban que el enfermo se recupera mejor si además de los cuidados médicos y fármacos cuenta también con toda esa red de arropamiento acogedor que representa la mano tierna y cariñosa dispuesta a brindarle un amor incondicional. No sólo el enfermo se recupera mejor cuando es atendido con amor, sino que a causa del amor, una persona puede permanecer más inmune a la enfermedad que aquella otra carente de esta experiencia amorosa. Está demostrado, por ejemplo, que las personas con más y mejores lazos familiares padecen menos resfriados que las que carecen de ellos.
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Autoestima
sábado, 14 de marzo de 2009
EL ASEO EN EL ADULTO MAYOR
El aseo del adulto mayor
El aseo de tu ser querido es algo elemental pues de ello dependerán la comodidad y el buen estado de ánimo del adulto mayor, indispensables para su bienestar. El aseo requiere, como todas las atenciones y servicios que le proporcionas, de tu paciencia y buena actitud.
Baño.El baño puede realizarse desde cada dos días hasta cada cinco, dependiendo de factores como el peso del adulto mayor (si lo bañas a diario, antes de un mes tendrás hernias por todos la-dos), la frecuencia de sus evacuaciones, la limpieza al dársele sus alimentos, las dificultades que represente su traslado al baño por la distribución de la casa, etc.Debes utilizar jabones neutros, o especiales que no resecan demasiado la piel (de almendra, de cacahuate, etc.), o los que proveen ciertos lubricantes apropiados para la misma. Reemplaza el tradicional estropajo por una toallita facial o por una esponja; en el mercado local hay esponjas con felpa en el lado opuesto que constituyen un excelente auxiliar para el baño.El baño del adulto mayor se lo deberás dar siempre sentado, en una silla de plástico, con piernas abiertas y que cuente con un orificio para poder asear perfectamente las “pompis” (glúteos) y sus más recónditas áreas, para impedir el desarrollo de focos de infección en esas áreas de tan difícil acceso.
Seca cuidadosamente todo el cuerpo, ya que la presencia de humedad favorece extraordinariamente el desarrollo de infecciones causadas especialmente por hongos. El secado debe de ser mucho más escrupuloso en el paciente diabético.El mismo cuidado en el secado debes aplicar especialmente a los pies puesto que las infecciones que mencionábamos determinan una cantidad extraordinaria de complicaciones. Éstas van desde la simple comezón o pies ardorosos hasta graves problemas circulatorios que conducen irremediablemente a la amputación de dedos o hasta del mismo pie, hecho frecuente en el paciente diabético.El aseo de los genitales del adulto mayor exige de todo tu tiento, respeto y minuciosidad, no olvides que estás tocando lo más delicado en lo referente al pudor del individuo, pero por otro lado, lo que peores olores produce y en donde más bacterias y bichos se esconden. Mencionado esto, utiliza una toallita de felpa o de algodón (toalla facial) impregnada de espuma de jabón y cuidadosamente asea a fin de prevenir cualquier irritación o infección que se pueda producir a consecuencia de una limpieza mal proporcionada.
El aseo de tu ser querido es algo elemental pues de ello dependerán la comodidad y el buen estado de ánimo del adulto mayor, indispensables para su bienestar. El aseo requiere, como todas las atenciones y servicios que le proporcionas, de tu paciencia y buena actitud.
Baño.El baño puede realizarse desde cada dos días hasta cada cinco, dependiendo de factores como el peso del adulto mayor (si lo bañas a diario, antes de un mes tendrás hernias por todos la-dos), la frecuencia de sus evacuaciones, la limpieza al dársele sus alimentos, las dificultades que represente su traslado al baño por la distribución de la casa, etc.Debes utilizar jabones neutros, o especiales que no resecan demasiado la piel (de almendra, de cacahuate, etc.), o los que proveen ciertos lubricantes apropiados para la misma. Reemplaza el tradicional estropajo por una toallita facial o por una esponja; en el mercado local hay esponjas con felpa en el lado opuesto que constituyen un excelente auxiliar para el baño.El baño del adulto mayor se lo deberás dar siempre sentado, en una silla de plástico, con piernas abiertas y que cuente con un orificio para poder asear perfectamente las “pompis” (glúteos) y sus más recónditas áreas, para impedir el desarrollo de focos de infección en esas áreas de tan difícil acceso.
Seca cuidadosamente todo el cuerpo, ya que la presencia de humedad favorece extraordinariamente el desarrollo de infecciones causadas especialmente por hongos. El secado debe de ser mucho más escrupuloso en el paciente diabético.El mismo cuidado en el secado debes aplicar especialmente a los pies puesto que las infecciones que mencionábamos determinan una cantidad extraordinaria de complicaciones. Éstas van desde la simple comezón o pies ardorosos hasta graves problemas circulatorios que conducen irremediablemente a la amputación de dedos o hasta del mismo pie, hecho frecuente en el paciente diabético.El aseo de los genitales del adulto mayor exige de todo tu tiento, respeto y minuciosidad, no olvides que estás tocando lo más delicado en lo referente al pudor del individuo, pero por otro lado, lo que peores olores produce y en donde más bacterias y bichos se esconden. Mencionado esto, utiliza una toallita de felpa o de algodón (toalla facial) impregnada de espuma de jabón y cuidadosamente asea a fin de prevenir cualquier irritación o infección que se pueda producir a consecuencia de una limpieza mal proporcionada.
LOS INTERROGANTES MÁS FRECUENTEMENTE PLANTEADOS, TENDIENTES A SABER CUÁNDO AYUDARLOS Y CÓMO HACERLO SON LOS SIGUIENTES:
• ¿Cómo me doy cuenta de cuando es tiempo de ofrecer ayuda a mis mayores?
• ¿Cómo les ofrezco ayuda sin ofenderlos?
• ¿Hay riesgo de que tenga un accidente en el hogar?
• ¿Cuándo las fallas de memoria pueden transformarse en una causa de accidentes?
• ¿Presenta problemas motrices que dificultan la deambulación?
• ¿Puede bañarse solo o necesita ayuda?
• ¿Necesita ayuda para vestirse?
• ¿Puede mantener una higiene personal adecuada?
• ¿Qué puedo hacer para asegurarme de que está ingiriendo una dieta balanceada, completa y variada?
• ¿Qué puedo hacer para ayudarlo en la preparación de la comida?
• ¿Tiene dificultades para efectuar la ingesta alimentaria sin ayuda?
• ¿Su apetito está conservado?
• ¿El estado de ánimo depresivo es una característica del envejecimiento?
• ¿Puede mantener la higiene del hogar?
• ¿Realiza compras cotidianas en forma adecuada?
• ¿Necesita ser acompañado en la realización de trámites o para visitar a su médico?
• ¿Cuánto tiempo estaré capacitado para cuidarlo antes de buscar a alguien que me ayude?
• Si la ayuda no la brinda un cuidador capacitado, ¿no estaré poniendo en riesgo a la persona que quiero cuidar?
• ¿Cómo puedo prevenir mi agotamiento y el de mi familia?
Si usted, en algún momento, se ha planteado este tipo de interrogantes no dude en buscar la mejor manera de ayudarlo y ayudar a su familia a transitar el desafío del envejecimiento.
• ¿Cómo me doy cuenta de cuando es tiempo de ofrecer ayuda a mis mayores?
• ¿Cómo les ofrezco ayuda sin ofenderlos?
• ¿Hay riesgo de que tenga un accidente en el hogar?
• ¿Cuándo las fallas de memoria pueden transformarse en una causa de accidentes?
• ¿Presenta problemas motrices que dificultan la deambulación?
• ¿Puede bañarse solo o necesita ayuda?
• ¿Necesita ayuda para vestirse?
• ¿Puede mantener una higiene personal adecuada?
• ¿Qué puedo hacer para asegurarme de que está ingiriendo una dieta balanceada, completa y variada?
• ¿Qué puedo hacer para ayudarlo en la preparación de la comida?
• ¿Tiene dificultades para efectuar la ingesta alimentaria sin ayuda?
• ¿Su apetito está conservado?
• ¿El estado de ánimo depresivo es una característica del envejecimiento?
• ¿Puede mantener la higiene del hogar?
• ¿Realiza compras cotidianas en forma adecuada?
• ¿Necesita ser acompañado en la realización de trámites o para visitar a su médico?
• ¿Cuánto tiempo estaré capacitado para cuidarlo antes de buscar a alguien que me ayude?
• Si la ayuda no la brinda un cuidador capacitado, ¿no estaré poniendo en riesgo a la persona que quiero cuidar?
• ¿Cómo puedo prevenir mi agotamiento y el de mi familia?
Si usted, en algún momento, se ha planteado este tipo de interrogantes no dude en buscar la mejor manera de ayudarlo y ayudar a su familia a transitar el desafío del envejecimiento.
Alegria de vivir
Las personas mayores debemos tener alegría de vivir apesar de nuestras circunstancias, pues tenemos vida y debemos vivirla lo mejor posible tratando de ser ejemplo para muchos seres humanos.
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lunes, 2 de junio de 2008
Noticias
Una proteína que se encuentra en las células sanguíneas puede ayudar a tratar o prevenir dos de las causas más corrientes de ceguera, según un estudio publicado en la revista Nature Medicine . Científicos de la Universidad de Utah (EE.UU.) simularon en ratones la enfermedad conocida como degeneración macular relacionada con la edad (siglas en inglés AMD) y la retinopatía diabética. Con la proteína Robo4 se consiguió frenar las nuevas formaciones anormales de los vasos sanguíneosEstimulando con determinados fármacos una proteína llamada Robo4, los científicos lograron frenar las nuevas formaciones anormales de los vasos sanguíneos y estabilizar las ya existentes, según explican el profesor Dean Li y sus colegas de esa universidad de Salt Lake City. Esas formaciones anormales de los vasos sanguíneos y el goteo o permeabilidad capilar son las causas principales de la AMD y la retinopatía diabética. "Muchas enfermedades se deben a lesiones e inflamaciones que desestabilizan los vasos sanguíneos y provocan un goteo que afecta a los tejidos adyacentes", señala Li. Según el científico de la universidad de Utah, se ha encontrado "una vía natural, la que proporciona la proteína Robo4, para contraatacar estabilizando los vasos sanguíneos".El descubrimiento podría tener implicaciones también para otras enfermedades como el síndrome respiratorio agudo, que consiste también en la desestabilización de los vasos sanguíneos y el consiguiente goteo de sangre, que llega a los pulmones.Fuente : www.motor-online.org
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Nuestra salud
También tenemos que tener presente que nuestra salud es muy pero muy importante los únicos mas interesados somos nosotros mismos,si tenemos ya un tratamiento no dejar de llevarlo,para tener calidad de vida, nuestra alimentacion lo mas sana posible,comer verduras,frutas, cereales, frutas secas, no podemos comer demasiado. Hacer todos lo días un poco de ejercicio o caminatas por lo menos de 30 minutos nos hará muy bien.
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