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Uno de los aspectos más importantes al tratar el tema de la vejez, es
el rubro social, es decir, todas las relaciones que guarda el anciano
con los demás (amigos, familia, etc.) así como ellos guardan las
relaciones con el mismo. Como ya se vió en el tema que trata de las
teorías, en la vejez se deja ver una fuerte influencia por parte de
aspectos sociales en la vida del anciano, lo cual refuerza el hecho de
que la sociedad junto con la cultura limitan y obstaculizan en buena
medida una vida óptima en el anciano.
Así tenemos que se comenzará a hablar sobre la situación de una persona al llegar a una determinada edad: "La persona que envejece sufre muchas transformaciones internas se deben en parte, en cambios en el concepto del yo. El individuo trae a la vejez una seria de experiencias que no pueden cambiarse y que deben integrarse a las circunstancias actuales. Erickson cree que este proceso genera sentimientos o de integridad o de desesperación." (DEMPSEY: 281), conforme a esto se puede decir, que efectivamente es una etapa de cambios violentos, tanto en la forma de vivir, como a las situaciones a las que se enfrentan, por lo tanto la crisis a la que se enfrentan los ancianos, es muy viable tomando en cuenta a lo que van viviendo. Estas crisis se considera que son resultado de su autoimagen y su deterioro fisiológico a la vez que compete a un aspecto social como lo dice la siguiente cita: "Otros psicólogos ven los cambios evolutivos de la vejez centrados ... en las restricciones que se imponen en el presente. 1. Pérdida del papel que desempeñaba. Puesto que el retiro es obligatorio ... se les hace a un lado para dar paso a otros y tienen que renunciar a las satisfacciones que da el trabajo y muy a menudo también pierden seguridad económica. 2. Pérdida del funcionamiento intelectual ... los viejos piensan y actúan más lentamente que las personas jóvenes pero esto puede deberse al hecho que tienen más cautela y, si ya no desempeñan un trabajo intelectual productivo ... 3. Pérdida de afecto e interés por otros. Como vimos por diversas razones los viejos se vuelven ensimismados, se preocupan por sí mismos y cuidan cada vez más sus necesidades personales. Ya no tratan de cambiar su medio sino que adoptan una actitud pasiva hacia él." (ibidem ). En base a lo anterior cabe señalar que en el primer punto sólo dice y afirma un hecho, debido a que nuestra sociedad tiene una tendencia pragmática, cuando deja de funcionar una persona se le jubila o se le margina, es así como el anciano se encuentra aislado y esto es producto de la sociedad misma ya que un anciano puede representar otra fuente de producción en un nivel diferente. En el segundo, se logra hacer que se desmienta uno de los prejuicios, o por lo menos despatologiza, ya que se debe investigar realmente hasta que grado se deterioran las capacidades intelectuales y que tanto es parte de su propia autoconcepto y el tipo de vida que ha llevado el sujeto, sin embargo, esto resulta un problema de tipo fisiológico o de experiencia dependiendo de como se interprete, pero lo que si se toma en cuenta es que no por esto dejan de ser productivos y de valer como seres humanos. Por último, respecto al tercer punto, habría que ver que tanto es responsabilidad de los ancianos y que tanto es responsabilidad de la sociedad, el hecho de que se presente este fenómeno de encerrarse en sí mismos, y de adoptar una actitud pasiva a su entorno, no es en todos los ancianos, pero si lo es en muchos, además esto se considera como un aislamiento y esto si puede ser riesgoso para la productividad y la salud del anciano. El aislamiento que aquí se menciona es un elemento fundamental siendo que se le acusa al anciano de aislarse, de pasar una etapa de desapego, de pasar una muerte social, etc., así se puede agregar que "La muerte social se establece gradualmente. Esto puede resultar cuando nuestras facultades se nublan, la memoria falla y tal vez no se reconoce a los parientes cercanos, pero también puede resultar del aislamiento y del engaño."(ibidem 287), este concepto es bastante interesante: "muerte social", porque es en realidad lo que pasa, la muerte social el producto de un conjunto de prejuicios y obstáculos que se establecen entre el viejo y la sociedad para comunicarse, para expresarse y para ocupar un lugar digno en la sociedad. De igual forma cuando otro autor nos hablas del desapego como característica de los ancianos o de las personas de edad encontramos que " ... el desapego de los ancianos puede ser enfrentado en dos sentidos. Puede significar o bien una adaptación de la participación social, tomando la forma de aligeramiento progresivo de la actividad profesional y de una cierta diversificación de los roles sociales o bien puede significar la jubilación pura y simple de la participación social." (JACQUES, op. cit. 147). las dos explicaciones que manifiesta el autor del desapego vinculan el desapego como algo natural que se da por parte tanto del anciano como de la sociedad, sin embargo, no puede generalizarse este dato, siendo que no todos los ancianos pasan por esto, se tendría que ver qué es lo que motiva a los ancianos desvincularse de la sociedad, ya que puede ser una consecuencia de que la sociedad misma tiene estereotipos y prejuicios que afectan a los ancianos. Por último otro autor nos menciona que " ... el despego no es algo natural ni inevitable, y cuando ocurre es por la falta de oportunidades que la sociedad brinda a los viejos para que puedan seguir ejerciendo sus roles sociales con un grado de compromiso." (SALVAREZZA: 52). Con la opinión de este autor se logra poner en duda la de Jacques ya que si se comienzan a acabar los prejuicios y estereotipos acerca de la vejez no existiría el desapego, por lo tanto, depende de la misma sociedad el que esta característica se retire de nuestros ancianos y de nosotros mismos en un futuro. De la misma forma que el aislamiento, tenemos otro elemento del cual ya se comentó, es importante en la crisis que se pasa en la vejez, este elemento es la autoimagen, la cual se ve afectada con el pasar de los años y ayudada por la propia cultura, así tenemos que "La imagen de la persona de edad avanzada en nuestra sociedad se caracteriza, incluso hoy en día por ciertas afirmaciones relativas a su aislamiento y soledad, dependencia y necesidad de ayuda. Eso aparte se admite como algo natural y lógico el deterioro de la capacidad mental"(LERH: 279), esta imagen es una muestra de cómo ven la vejez, no sólo los jóvenes, sino que también las mismas personas de edad, ya que al sentirse dependientes y desvalidos se autocompadecen y con ello no realizan ningún esfuerzo por salir adelante. acentuando con ello aún más la crisis. La imagen del anciano se ve afectada como se dijo por parte de jóvenes y viejos, sin embargo, "La imagen de los ancianos se acentúa negativamente entre grupos de jóvenes: es aquí donde se muestra una discrepancia más intensa del comportamiento real de los viejos"(ibidem, 280), porque en realidad son los jóvenes o las generaciones de estos los que cargan los estereotipos y prejuicios por lo que es necesario hacer o generar una mayor conciencia de la situación real del anciano. Lograr este cambio de actitud tiene una gran importancia debido a que la imagen del anciano se internaliza desde edades muy tempranas y posteriormente cuando los jóvenes llegan a esta edad se comienzan a autopercibir tal y como percibían a los "viejos" cuando ellos eran jóvenes. En relación con lo anterior tenemos también los prejuicios que se encuentran en la sociedad occidental, que de muchas formas afectan los estilos de vida de las personas de edad, es decir, que al influir estos prejuicios en la autopercepción, autoconcepto y autoimagen las personas de edad modifican todas sus formas de vida al llegar a una determinada edad, de la misma forma la sociedad los comienza a tratar en base a estos prejuicios, logrando con ello que los ancianos se comporten como unos inútiles aún cuando sean capaces de hacer muchas cosas, y de ser autosuficientes. Así tenemos que "La vasta mayoría de la población de todas las culturas tiene un cúmulo de conductas negativas hacia las personas viejas, inconscientes, algunas veces, pero muchas conscientes y activas."(SALVAREZZA: op. cit. 23). De esto surge la necesidad de mencionar un concepto que encierre este fenómeno, el cual es" ... el viejismo define el conjunto de prejuicios, estereotipos y discriminaciones que se aplican a los viejos simplemente en función de su edad. En sus consecuencias son comparables a los prejuicios que se sustentan contra las personas de distinto color, raza o religión, o contra las mujeres en función de su sexo."(ibidem ), es decir, que es un término que se aplica a la marginación que se realiza con las personas de edad, en cambio la "Gerontofobia se refiere a una más rara conducta de temor u odio irracional hacia los viejos, de manera que es menos abarcativa y debe ser incluida dentro del viejismo y no utilizarla como sinónimo". (ibidem ). Lo anterior, es una temática muy interesante, porque la marginación de los jóvenes a los viejos se da en nuestra sociedad y algunas veces se ve como algo común de lo cual nadie se queja, excepto, los mismos viejos, esto se puede ver en la familia, en un hospital, en un asilo, etc., así tenemos que "Nuestros estereotipos colectivos respecto de las personas de edad avanzada se concretan en unas prácticas negativas que, de una manera u otra, no hay, verdaderamente un lugar para los ancianos"(JACQUES, op. cit. 149), sin embargo, surgen dudas como: ¿Por qué existe esa marginación de una generación a otra, si la misma generación que margina posteriormente va a ser marginada?, ¿Quienes van a ser los primeros en dar el cambio a nivel cultural para que el anciano tenga un lugar en la sociedad?. Tal vez con el tiempo se den estos cambios, siendo que a pesar de todo hoy existe más preocupación sobre esta edad y también hay más gente que investiga esta población que durante años estuvo abandonada. Pero con todo esto no acaban los problemas, uno de los mayores problemas a los que se enfrentan las personas de edad es que estos prejuicios están en toda la sociedad y por ende, se encuentran entre los profesionales que los atienden, aunque lo peor de la situación es que entre los mismos psicólogos existen estos prejuicios que limitan la atención hacia las personas de esta edad, por lo que cabe mencionar que "Uno de los prejuicios más comúnmente extendidos, tanto entre legos como entre profesionales, es el de que los viejos son todos enfermos o discapacitados."(SALVAREZZA, op. cit. 30) "El resultado de estos prejuicios es que se establece una fuerte sinonimia: viejo = enfermo, que entraña un enorme riesgo, pues pasa a comportarse como una profecía autopredictiva que termina por internalizarse aún en los destinatarios del prejuicio, es decir, en los propios viejos." (ibidem ). Esto entre los profesionales agrava aún más la situación del anciano, ya que se entre la gente común el trato los desvaloriza, el trato de un profesional con un concepto como este, hace que no labore con calidad ni con real compromiso. Para argumentar aún más esto se expondrán las actitudes negativas de los psiquiatras para tratar a las personas de edad: "1. Los viejos estimulan a los terapeutas temores sobre su propia vejez. 2. Reactualizan en los terapeutas conflictos reprimidos en relación con sus propias figuras paternales. 3. Los terapeutas piensan que no tienen nada que ofrecer ... 4. Los terapeutas creen que no vale la pena hacer el esfuerzo de prestar atención a los psicodinamismos de los viejos porque están muy cerca de la muerte... 5. El paciente puede morir durante el tratamiento. 6. Los terapeutas se sienten disminuidos en su esfuerzo por sus propios colegas." (ibidem , 27). Respecto a lo anterior se puede agregar, que en el primer y segundo punto no debería de existir problemática si los terapeutas como obligación ética se sometieran a psicoterapia antes de darla, sobre todo aquellos que quieran dedicarse a la psicogeriatría. En el cuarto y quinto punto debe considerarse el hecho de que los terapeutas deben ayudar a vivir el aquí y el ahora con la mayor intensidad y de la mejor forma a las personas que atienden. Es por ello que cabe preguntarse ¿Dónde queda la ética del psicólogo en estos casos?. Para terminar este apartado es necesario incluir que "... cada cultura produce su propio tipo de envejecimiento, pero ahora quiero agregar que dentro de cada una de ellas cada viejo es el producto de sus propias series complementarias. Creo que esta formulación tiene la enorme ventaja de proveernos las bases para adecuada prevención primaria tendiente a producir "mejores envejecimientos" (ibidem, 48). Considerando esta postura, aquí puede verse con claridad la función del psicólogo dentro de esta área, es decir, desde la prevención cuando se trabaja con jóvenes y adultos, como en el fomentar un funcional y óptimo envejecimiento, por lo tanto el psicólogo cumpliría una función única dentro de la geriatría y en el cambio de actitudes hacia la vejez. Sin embargo, otra propuesta la establece un autor que dice que " ... la posición de los viejos dentro de la sociedad no puede ser mejorada con meras explicaciones, por bien intencionadas que éstas sean y por ciertos toques a la conciencia de responsabilidad de la gente, sino con el esclarecimiento de la posición que la generación joven ocupa dentro de la sociedad; con ello, podría conseguirse una cierta relajación con el conflicto de generaciones."(LERH, op. cit 291), como una propuesta más se toma en cuenta, pero habría que llevar a la práctica éstas y confrontarlo en la realidad, aunque esto se llevara varias generaciones, de otra forma sólo aquellos que hagan conciencia de la situación real de la vejez tendrá la oportunidad de vivir una mejor vejez, en la medida que la sociedad le permita. Debido a la poca información real, los mitos y falsas creencias que se tienen en torno a la vida en general de la Tercera Edad, este apartado tratará sobre la problemática a la que se enfrentan nuestros viejos cotidianamente. "Se habla mucho en gerontología, de la soledad de las personas de edad; se llega considerar incluso, la soledad como uno de los principales problemas de la vejez ... Como problemática específica, la soledad de los ancianos es un empobrecimiento de la calidad de sus relaciones sociales ocasionado por la reducción de la comunidad de experiencias vitales con los suyos" (JACQUES, op. cit. 167). "En nuestro mundo la vejez es causa de conflictos, la pérdida de la actividad profesional y de la convivencia con los hijos que se casan y a veces se alejan, sitúa al anciano en el desamparo y les hace sentirse sin objetivo en la vida. Sin embargo, si una persona consigue interesarse en algo, por nuevas tareas o aficiones encontrará la vida enriquecida y llena de sentido otra vez." (LIDMAN: Psic. 8). "El grado de los sentimientos de soledad es en función de la expectativas de las relaciones entre los padres y los hijos y de los otros contactos sociales, más que los contactos afectivos." "Un estancamiento enfocado a la apertura de nuevos centros de interés podría contrarrestar eficazmente las soledad ... el aburrimiento aparece como una consecuencia del ritmo en las operaciones del día, de la semana y del año. (LERH, op. cit 276). Como podemos percatarnos una de las principales problemáticas a las que se enfrenta el anciano es la soledad, sin embargo, la reducción de las relaciones sociales se dan por un lado por la sociedad y por otro por el mismo anciano, porque muchas veces por cultura este se mantiene casi sin actividad, además la "pérdida" de los hijos y el retiro del trabajo, por la misma estructura social y económica proseguirá como hasta ahora, y no se podrá cambiar de manera inmediata, sin embargo, si la sociedad le permitiera al anciano un rol diferente al actual y si se combatieran los prejuicios existentes respecto a la edad, se lograría que aún con todo y cambios el anciano viviera más feliz y satisfecho con su edad, ya que como muchos autores lo manejan y en lo que se está de acuerdo, la teoría de la actividad según la cual se cree necesario que el individuo se mantenga ocupado, (y no precisamente en tareas superficiales) es un hecho que las personas que tienen menos cosas que realizar tiendan a deprimirse o sentirse solos, en cambio los que tienen una gama de ocupaciones y actividades se sienten mejor, además muchas actividades producen satisfactores de logro que resultan estimulantes, esto no sólo es exclusivo de determinada edad sino de la vida en general. Erickson menciona que en esta edad la principal problemática " se plantea entre generatividad y estancamiento. La primera debemos entenderla ... como la preocupación por afirmar y guiar a la generación siguiente ... Este concepto incluye otros más estrechos de productividad y creatividad. Pero cuando este enriquecimiento falla hay una regresión a una necesidad obsesiva de seudointimidad acompañada por un sentimiento de estancamiento, aburrimiento y empobrecimiento interpersonal."(SALVAREZZA, op. cit. 46). Quizás sea por esto que "la crisis de edad en la mujer sucede a menudo cuando los hijos ya son mayores y dejan el hogar. en ese momento puede ser de gran importancia para la mujer encontrar un nuevo campo de actividad fuera de la familia" (LIDMAN, op. cit. Psic. 8). Lo anteriores otra perspectiva a través de la cual se analiza la situación del por qué el anciano se encuentra aislado y resulta muy viable, pero sólo toma en cuenta el aspecto interior del anciano, las motivaciones que tiene para llegar a ese aislamiento, sin embargo, no es una responsabilidad exclusiva del anciano, también lo es de la sociedad misma que los orilla a esto. Como hemos visto "El anciano a menudo se siente sólo e inseguro. Es una importante misión de la generación joven dar a los ancianos un lugar en la sociedad."(ibidem, Psic. 4). Aunque en nuestra sociedad las relaciones entre los ancianos y sus hijos sean complejas, infortunadamente para los primeros (que tienen reservas de experiencia y conocimiento) y para los segundos (que tienen mucho que aprender), en nuestra sociedad casi no se recurre a los ancianos para solicitar consejo, especialmente si son los padres, así sucede en nuestra cultura, los hijos poco recurren a sus padres a pesar de que estos últimos tengan mayor experiencia, en otras culturas, sobre todo en oriente, al anciano se le pide consejo y tiene un lugar importante en la sociedad, también esto pasa en algunas tribus y comunidades a las cuales se tiene poco acceso o que se consideran "menos civilizadas" como en África. Es por esto que se debe luchar por una reeducación sobre la Tercera Edad aunque se esté consciente de que no es sencillo, creemos que es tiempo de empezar a trabajar en ello, para las generaciones que vienen, quizás no se pueda arreglar del todo el presente debido a todo lo que ya se tiene interiorizado, pero a través de todo esto se lograran los cambios para el futuro ¿O qué? Nosotros, generaciones jóvenes ¿tendremos que comenzar a resignarnos por lo que nos esperará y permitir que continúe esto?. |
Musica
sábado, 4 de mayo de 2013
PROBLEMAS DEL ADULTO MAYOR
viernes, 3 de mayo de 2013
PARA EL ADULTO MAYOR
Pacientes de Parkinson mejoran salud y equilibrio con tai chi
Practicar
tai chi durante seis meses, permitió que enfermos de Parkinson,
mostraran un mejor equilibrio, a comparación de otros que realizaron
otro tipo de ejercicios.
- El tai chi implica una práctica regular de respiración profunda y técnicas de relajación, combinadas
El Parkinson es una efermedad progresiva del sistema motor que generalmente afecta a las personas mayores de 50 años, aunque puede manifestarse antes. Suele presentar síntomas severos, incluyendo temblores en el cuerpo, rigidez y pérdida de equilibrio.
Los movimientos suaves del tai chi
y su trabajo de respiración y relajación, mejoran la salud de las
personas que padecen parkinson; un estudio realizado en los Estados
Unidos demostró que los enfermos que practican tai chi por seis meses, pueden obtener mejor equilibrio y a controlar sus movimientos involuntarios.
El estudio se realizó con 195 personas de cuatro ciudades diferentes en el estado de Oregon (noroeste), a quienes se les asignaron dos sesiones semanales de 60 minutos cada una, tanto de tai chi, como de entrenamiento de resistencia o de estiramiento.
Los resultados publicados en la revista “New England Journal of Medicine”,
arrojó que los que hicieron tai chi superaron en equilibrio a otros que
realizaron otro tipo de ejercicios, además de sufrir menos caidas.
“Estos
resultados son clínicamente significativos porque sugieren que el tai
chi, un ejercicio de impacto bajo a moderado, puede utilizarse como
complemento a las actuales terapias físicas para enfrentar algunos de
los principales problemas clínicos de la enfermedad de Parkinson”, dijo el autor principal del estudio, Fuzhong Li, del Instituto de Investigación de Oregon.
El tai chi implica una práctica regular de respiración profunda y técnicas de relajación, combinadas con movimientos lentos y suaves.
Está basada en los principios de la filosofía confuciana y budista que
habla de las dos fuerzas opuestas de la vida: el yin y el yang que
gobiernan la salud.Según estas creencias, una mala salud se debe a un
desequilibrio en estas fuerzas, pero puede ser corregida por el tai chi.
COMO ENFRENTAR LA ULTIMA ETAPA DE LA VIDA
La soledad, las enfermedades y la disminución de los ingresos son
algunos fantasmas que suelen rondar a la gente pasados los 60 años en
los países vías de desarrollo y desde los 65 años en aquellos países
desarrollados. Es aquí donde aparece la temida vejez, definida como el
último período de la vida. La psicóloga de la Sociedad de Geriatría y
Gerontología comenta: «Algunas personas
sitúan a la vejez después de los 70 años. Es curioso que en estudios
cualitativos las mismas personas mayores le dicen "viejo" al que está
aislado y ha dejado de participar socialmente, y lo ponen en una
categoría distinta a un "adulto mayor" o "tercera edad".
Hay características psicológicas claras para este período de vida.
Según la especialista, “Desde el punto de vista del ciclo vital las
personas se ven enfrentadas al conflicto propuesto por Erick Erikson de
la integridad versus la desesperación, es decir, las personas hacen una
revisión de sus vidas y cómo la han vivido. Existen algunos que sienten
que ya no les queda tiempo, ni energía y pasan por lo que se llama la
percepción del ocaso, en otras palabras que ya vivieron y no hay nada
más que hacer. Mientras que para otros la vejez es una oportunidad de
tener tiempo para el ocio, las relaciones sociales, la abuelidad y
nuevas oportunidades de aventuras”, señala.
La forma de enfrentar la vejez tiene que ver mucho con el sentido
del humor y la capacidad de resolver los problemas. Muchos ancianos
proyectan y transmiten paz y son un consuelo para los niños, jóvenes y
adultos que viven en situaciones de estrés constante sin saber cómo
manejarlas, porque la vida les ha enseñado cuáles son realmente las
cosas importantes y cómo salir de los problemas a pesar de las
situaciones a las que todos tenemos que enfrentarnos.
¿Puede entonces considerarse la jubilación como el punto de partida de la vejez?
La experta de la Sociedad de Geriatría y Gerontología de Chile María
José Gálvez indica que “En algunos casos la jubilación es el punto de
partida, sobre todo para los hombres. En algunas mujeres este período
comienza con los cambios demográficos y la tardía maternidad, la partida
de los hijos y el nido vacío. Pero lo que tienen en común estos eventos
de la vida es pasar desde tener varios roles sociales a disminuir la
cantidad de responsabilidades en pro del tiempo libre y desde una
concepción más pasiva, el descanso.
Cuando la persona este próxima a jubilar o cercana a los 60 años se
debe empezar a planificar la vejez, afirma la psicóloga. Preguntarse
¿cuáles son mis proyectos? ¿qué me falta por lograr? ¿Cómo quiero ser
como abuela o abuelo? ¿Qué quiero hacer con mi tiempo libre? ¿Qué
actividades de autocuidado tendré? ¿Cómo puedo darle significado a mi
vejez?
También es importante que sepan que la mayoría de las teorías
psicológicas dicen que las personas mayores salen muy bien adelante de
la mayoría de los conflictos existenciales, pues ya han aprendido a lo
largo de sus vidas que el curso vital tiene altos y bajos y se ha
recuperado de crisis importantes. Lo otro señala la especialista, es que
aprovechen de participar como ciudadanos, pues existen varias
alternativas gratuitas en pro de un envejecimiento positivo y saludable.
Que no se aíslen ni se crean el cuento de "hay que descansar", pues en
la medida que hagan más actividades, aunque las primeras requieran de
esfuerzo, sus vidas serán más significativas.
Para una vida adulta saludable
La Sociedad de Geriatría y Gerontología de Chile recomienda:
1.- Mantenga un control médico regular: Vigile su presión arterial, controle su diabetes, cuide su estado físico general
2.- Duerma regularmente y descanse: En caso que no pueda lograrlo, consulte con su médico.
3.- Realice actividad física: Lo ideal es 3 veces
por semana unos 30 minutos. Si es principiante, inicie la actividad
física gradualmente según su tolerancia. Dentro de la variedad de
alternativas está: caminar, andar en bicicleta, bailar, practicar yoga o
tai chi, bailar, gimnasia grupal.
4.- Mantenga su actividad intelectual: El lema es
que mientras más use su mente mejor. Realice actividades que le
interesen y desafíen su mente como: leer, escribir, participar en juegos
de mesa o de estrategia, anímese y aprenda cosas nuevas.
5.- Aliméntese bien: consuma diariamente frutas,
verduras; disminuya el consumo de sal y evite las grasas de origen
animal; aumente el consumo de legumbres, paltas, cereales, aceite de
oliva y prefiera pescados y carnes blancas.
6.- No fume y beba alcohol con moderación
7.- Mantenga y amplie sus redes sociales: reúnase con amigos y familiares y mientras esté bien físicamente asista a actividades grupales…converse no se aisle.
PARA EL ADULTO MAYOR
El Trabajo en la Tercera Edad: Una Herramienta para Mantenerse Activo
* Tener una actividad laboral aumenta la autoestima. Quienes trabajan aún despues de jubilar se sienten mas capaces, integrados y útiles.
* Permite mejorar la calidad de vida. El trabajo mantiene activo a quien lo realiza y aumenta sus ingresos económicos, otorgándoles mayor autonomía.
* Tiene múltiples ventajas a nivel congnitivo, ya que trabajar requiere estar al día en distintas materias y ejercitar la capacidad de análisis y memoria.
* Favorece las relaciones interpersonales y la integración social.
* Disminuye en forma considerable el riesgo de depresión. en otros países de la región los adultos mayores que no trabajan tienen un 12% de riesgo de sufrir este cuadro, mientras que quienes sí lo hacen sólo están expuestos en un 1 % a sufrir de depresión.
Las razones que motivan a los adultos mayores a continuar trabajando son múltiples, entre ellas:
- el uso productivo de su tiempo libre,
- la conservación de los roles sociales que tenían hasta antes de jubilar y
- la falta de recursos económicos.
persona con experiencia sabe cómo reaccionar frente a la crisis. La práctica y la costumbre les permiten diferenciar lo relevante de lo irrelevante, tienen un nivel de redes de contacto que cualquier persona joven quisiera y logran un mejor manejo de las relaciones interpersonales. "En estudios pilotos de satisfacción del ususario en empresas en donde trabajan adultos mayores, los usuarios opinaron que las personas mayores fueron mas cordiales, mas pacientes y menos conflictivas en su trato".
No cabe duda que el trabajo en la tercera edad tiene beneficios para empleadores y empleados. Definitivamente quienes los contratan ganan al incorporar en sus filas a personas con experiencia. Por su parte los trabajadores de la tercera edad pueden sacar partido a sus conocimientos por muchos años más.
jueves, 2 de mayo de 2013
TIEMPO DE CALIDAD PARA EL ADULTO MAYOR
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Tiempo libre. La vejez marca el ingreso al mundo del
tiempo libre como ruptura de las obligaciones.
El tema se puede abordar desde una perspectiva múltiple: por el lado de las posibilidades y dificultades.
Posibilidades, en cuanto uno piensa que la persona está en condiciones de hacer aquéllas actividades que deseó toda su vida pero que no tuvo oportunidades de concretar y Dificultades en tanto todo toma valor a partir de lo que uno produce económicamente.
Si antes faltó tiempo, ahora sobra. Si antes sobró actividad, ahora falta.
Detrás de cada conducta siempre hay una necesidad. Las necesidades mueven las conductas y son los aspectos din{amicos de la personalidad.
Una vida con calidad significa para el adulto mayor, un encuentro entre el reconocimiento de sus necesidades y la búsqueda eficaz de su satisfacción.
Las necesidades humanas son tanto las materiales básicas como el conjunto de necesidades no materiales tales como las de participación, creación, reflexión... y todas constituyen un sistema de modo que la satisfacción de unas y otras están mutuamente condicionadas.
Todas estas necesidades se consideran necesidades objetivas; las necesidades subjetivas son el estado de carencia sentido por las personas. Esta diferencia entre necesidades objetivas y subjetivas permite decir que puede haber un estado de carencia o de necesidad no satisfecho, aún cuando las personas afectadas no sientan esta carencia.
Comenzar a escuchar lo que quiero y necesito y no sólo lo que debo, lo que viene de adentro mío y lo que viene del contexto, produce modificaciones en la persona.
La calidad de vida se expresa a través de las conductas que (el adulto mayor) tiene para sí mismo y para con la comunidad.
El tiempo libre como calidad de vida, es fundamentalmente el resultado de una actitud. Y estas actitudes, como los conocimientos, los hábitos o las habilidades, se aprenden.
Aprendizaje: Es común creer que con la vejez decrecen todas las capacidades de aprendizaje y se deterioran las funciones intelectuales. Sin embargo, investigaciones posteriores demostraron que en el área intelectual, si el estado de salud es bueno, no hay declinación.
El tema se puede abordar desde una perspectiva múltiple: por el lado de las posibilidades y dificultades.
Posibilidades, en cuanto uno piensa que la persona está en condiciones de hacer aquéllas actividades que deseó toda su vida pero que no tuvo oportunidades de concretar y Dificultades en tanto todo toma valor a partir de lo que uno produce económicamente.
Si antes faltó tiempo, ahora sobra. Si antes sobró actividad, ahora falta.
Detrás de cada conducta siempre hay una necesidad. Las necesidades mueven las conductas y son los aspectos din{amicos de la personalidad.
Una vida con calidad significa para el adulto mayor, un encuentro entre el reconocimiento de sus necesidades y la búsqueda eficaz de su satisfacción.
Las necesidades humanas son tanto las materiales básicas como el conjunto de necesidades no materiales tales como las de participación, creación, reflexión... y todas constituyen un sistema de modo que la satisfacción de unas y otras están mutuamente condicionadas.
Todas estas necesidades se consideran necesidades objetivas; las necesidades subjetivas son el estado de carencia sentido por las personas. Esta diferencia entre necesidades objetivas y subjetivas permite decir que puede haber un estado de carencia o de necesidad no satisfecho, aún cuando las personas afectadas no sientan esta carencia.
Comenzar a escuchar lo que quiero y necesito y no sólo lo que debo, lo que viene de adentro mío y lo que viene del contexto, produce modificaciones en la persona.
La calidad de vida se expresa a través de las conductas que (el adulto mayor) tiene para sí mismo y para con la comunidad.
El tiempo libre como calidad de vida, es fundamentalmente el resultado de una actitud. Y estas actitudes, como los conocimientos, los hábitos o las habilidades, se aprenden.
Aprendizaje: Es común creer que con la vejez decrecen todas las capacidades de aprendizaje y se deterioran las funciones intelectuales. Sin embargo, investigaciones posteriores demostraron que en el área intelectual, si el estado de salud es bueno, no hay declinación.
Actividad física y salud.
Concepto de salud. · Un estado completo de
bienestar físico, mental y social.
La salud no es simplemente ausencia de enfermedad, significa el estado de equilibrio de la persona o del conjunto de la sociedad, en donde los aspectos psicológicos son tenidos cada vez más en cuenta.
La salud depende del cuidado que se dé el individuo a sí mismo y de la prevención y tratamiento de los problemas que pueden afectarla. Pero la salud depende de sistemas sociales de apoyo positivo y cambio o adaptación del medio que nos rodea.
Para ser saludable, una actividad física debe pasar por distintos controles y ser referenciada directamente con la salud.
En la adolescencia el hombre busca la salud para tener éxito en el deporte, en la adultez y entre los adulto mayores el hombre busca el deporte para triunfar en la salud.
La salud mental es:
· El conjunto de conocimientos que nos permiten vivir mejor.
· Que nos permiten sacar más provecho de la vida.
· Que nos permiten vivir de acuerdo a nosotros mismos.
· Que nos permiten ser más fructíferos.
La salud mental es el estado resultante de un adecuado uso del tiempo libre en forma ociosa, llevada la idea de “ocio” a su expresión positiva.
Por lo general el adulto mayor dispone de mucho tiempo libre, el cual puede ser ocupado por un “ocio creativo”, generador de crecimiento y equilibrio personal.
La inmensa mayoría de las personas que han cumplido entre 65 y 70 años han dejado de lado el trabajo profesional para ocuparse de actividades que antes eran “complementarias” y ahora pasan a ser casi “fundamentales “ en su vida.
Parece, por lo tanto, importante un programa dirigido con propuestas en el ámbito de la actividad física y deportiva recreativa, adaptadas a todas las condiciones de su edad, como práctica y hábitos saludables desde el punto de vista psíquico y corporal, tanto como lo social, favoreciendo la integración de muchas personas, aumentando su nivel de autoestima y valoración personal y generando nuevos estímulos para cubrir las últimas y a veces largas etapas de la vida con una amplia referencia de calidad de vida. En el fondo, estos programas que combinan lo físico, lo psíquico y lo social, se enmarcan plenamente en la definición actual de “salud”.
La salud no es simplemente ausencia de enfermedad, significa el estado de equilibrio de la persona o del conjunto de la sociedad, en donde los aspectos psicológicos son tenidos cada vez más en cuenta.
La salud depende del cuidado que se dé el individuo a sí mismo y de la prevención y tratamiento de los problemas que pueden afectarla. Pero la salud depende de sistemas sociales de apoyo positivo y cambio o adaptación del medio que nos rodea.
Para ser saludable, una actividad física debe pasar por distintos controles y ser referenciada directamente con la salud.
En la adolescencia el hombre busca la salud para tener éxito en el deporte, en la adultez y entre los adulto mayores el hombre busca el deporte para triunfar en la salud.
La salud mental es:
· El conjunto de conocimientos que nos permiten vivir mejor.
· Que nos permiten sacar más provecho de la vida.
· Que nos permiten vivir de acuerdo a nosotros mismos.
· Que nos permiten ser más fructíferos.
La salud mental es el estado resultante de un adecuado uso del tiempo libre en forma ociosa, llevada la idea de “ocio” a su expresión positiva.
Por lo general el adulto mayor dispone de mucho tiempo libre, el cual puede ser ocupado por un “ocio creativo”, generador de crecimiento y equilibrio personal.
La inmensa mayoría de las personas que han cumplido entre 65 y 70 años han dejado de lado el trabajo profesional para ocuparse de actividades que antes eran “complementarias” y ahora pasan a ser casi “fundamentales “ en su vida.
Parece, por lo tanto, importante un programa dirigido con propuestas en el ámbito de la actividad física y deportiva recreativa, adaptadas a todas las condiciones de su edad, como práctica y hábitos saludables desde el punto de vista psíquico y corporal, tanto como lo social, favoreciendo la integración de muchas personas, aumentando su nivel de autoestima y valoración personal y generando nuevos estímulos para cubrir las últimas y a veces largas etapas de la vida con una amplia referencia de calidad de vida. En el fondo, estos programas que combinan lo físico, lo psíquico y lo social, se enmarcan plenamente en la definición actual de “salud”.
Aptitudes y actitudes, definición conceptual.
* Aptitudes: son las habilidades significativas de las personas.
* Actitudes: pertenecen al ámbito del sentimiento. La actitud como disposición a actuar.
La adquisición de actitudes es tan importante como la ejercitación de las habilidades.
La posibilidad de suscitar intencionalmente cambios de actitudes en el adulto mayor se encuentra en el territorio del juego.
Existen actitudes que son perjudiciales para el desarrollo creativo: la rigidez; la crítica precoz; el conformismo; el aferrarse a normas, dogmas, procedimientos fijos; la desvalorización de lo desconocido o mal conocido; el sometimiento a la autoridad; el temor al cambio.
La posibilidad de suscitar intencionalmente cambio de actitudes en los adultos mayores se encuentra en el territorio del juego, que permite suscitar la actitud lúdica y precisar sus puntos de arraigo en la existencia colectiva.
El juego libera lo oculto y reorganiza la vida con formas infinitas.
El juego es lo espontáneo, es la presencia de la creación frente a la sociedad estructurada.
El juego es el ámbito de la libertad, la ruptura con nuestras propias cárceles, la posibilidad permanente de superar las mediocridades y frustraciones.
Revalorizando nuestro tiempo, liberando la energía interior en actitudes compartidas y convertidas en juego desde la comunicación en la magia del encuentro: jugar, acompañarse.
El juego ofrece la posibilidad de entrar en relación real o imaginaria con el prójimo; significa enfrentamiento y colaboración. Es por esto que en el juego no existe la noción de derrota que existe en el deporte, donde la finalidad se encuentra fuera del mismo juego
El juego también me plantea obstáculos, me pone frente a mis posibilidades y limitaciones.
El juego es una actitud existencial, una manera concreta de abordar la vida que se puede aplicar a todo, sin corresponder específicamente a nada.
* Aptitudes: son las habilidades significativas de las personas.
* Actitudes: pertenecen al ámbito del sentimiento. La actitud como disposición a actuar.
La adquisición de actitudes es tan importante como la ejercitación de las habilidades.
La posibilidad de suscitar intencionalmente cambios de actitudes en el adulto mayor se encuentra en el territorio del juego.
Existen actitudes que son perjudiciales para el desarrollo creativo: la rigidez; la crítica precoz; el conformismo; el aferrarse a normas, dogmas, procedimientos fijos; la desvalorización de lo desconocido o mal conocido; el sometimiento a la autoridad; el temor al cambio.
La posibilidad de suscitar intencionalmente cambio de actitudes en los adultos mayores se encuentra en el territorio del juego, que permite suscitar la actitud lúdica y precisar sus puntos de arraigo en la existencia colectiva.
El juego libera lo oculto y reorganiza la vida con formas infinitas.
El juego es lo espontáneo, es la presencia de la creación frente a la sociedad estructurada.
El juego es el ámbito de la libertad, la ruptura con nuestras propias cárceles, la posibilidad permanente de superar las mediocridades y frustraciones.
Revalorizando nuestro tiempo, liberando la energía interior en actitudes compartidas y convertidas en juego desde la comunicación en la magia del encuentro: jugar, acompañarse.
El juego ofrece la posibilidad de entrar en relación real o imaginaria con el prójimo; significa enfrentamiento y colaboración. Es por esto que en el juego no existe la noción de derrota que existe en el deporte, donde la finalidad se encuentra fuera del mismo juego
El juego también me plantea obstáculos, me pone frente a mis posibilidades y limitaciones.
El juego es una actitud existencial, una manera concreta de abordar la vida que se puede aplicar a todo, sin corresponder específicamente a nada.
El juego y el adulto mayor.
El juego es una actitud frente a la vida que nos permite ser creativos.
Esta actitud, es la que interesa preservar, acrecentar y/o rescatar en el adulto mayor. Será una actitud vital ante su tiempo, ante su vida, contribuyendo a mejorar la calidad de ésta.
El juego, rebasa la breve época de la niñez, en que se lo ha confinado, constituyendo experiencia de aprendizaje actitudinal.
Lo que establece la pauta acerca del contenido lúdico de una actividad es la actitud de la persona que la está ejerciendo.
Tanto Piaget, como Chateau, muestran cómo la actividad lúdica contribuye a la educación y proporciona fuerzas y actitudes que permiten hacerse a sí mismo en la sociedad. Prepara la entrada en la vida y el surgimiento de la personalidad, por eso la necesidad del mismo en todas las etapas, dentro del modo propio de cada una de ellas.
Es juego todo aquéllo que enmarquemos voluntariamente como tal.
Para introducir el juego en una organización recreativa, hace falta ciertas actitudes individuales tales como, creer en el valor del juego, no tenerle miedo, reconocer las oportunidades y comprender la importancia de generar esa actitud en el otro. No hay forma de imponer el juego a la fuerza.
La creatividad contiene la realidad vital y vivencial del sujeto. Toda actividad lúdica no sólo da al niño la posibilidad de expresarse y descubrirse, esto también es válido para el adulto y el adulto mayor, que el juego le permita redescubrirse. Ciertas características que existen en la estructura de la personalidad del adulto se ven favorecidas por la creatividad y el juego, realzan la autonomía, el no conformismo para pensar y actuar, estar abierto a nuevas experiencias, conservar la capacidad de asombro, saber controlarse interiormente, resistir a los estereotipos con posibilidad de expresar sus emociones, fantasías, pensamientos.
Para los adultos mayores, la configuración de un ámbito de empatía y reconocimiento, es esencial para la recuperación de un equilibrio narcisístico, la superación de duelos y las relibidinizaciones.
El espacio lúdico permite jugar con las diversas precariedades objetivas o fantaseadas que acosan al adulto mayor. Es éste un momento privilegiado de la vida para jugar con las faltas y falencias en un espacio compartido.
Respecto a la actividad creativa y sublimaciones, es conveniente establecer algunas discriminaciones:
* Darle sentido a ese tiempo.
* Estimular procesos de relibidinización objetal.
* Levantar barreras en términos de represión y conciencia moral.
* Canalización y recuperación de erotizaciones.
* Facilitación al investimento de lo nuevo, en cuanto vivencias e identificaciones.
* La apertura y sostén del espacio del reconocimiento por otro.
El juego es una actitud frente a la vida que nos permite ser creativos.
Esta actitud, es la que interesa preservar, acrecentar y/o rescatar en el adulto mayor. Será una actitud vital ante su tiempo, ante su vida, contribuyendo a mejorar la calidad de ésta.
El juego, rebasa la breve época de la niñez, en que se lo ha confinado, constituyendo experiencia de aprendizaje actitudinal.
Lo que establece la pauta acerca del contenido lúdico de una actividad es la actitud de la persona que la está ejerciendo.
Tanto Piaget, como Chateau, muestran cómo la actividad lúdica contribuye a la educación y proporciona fuerzas y actitudes que permiten hacerse a sí mismo en la sociedad. Prepara la entrada en la vida y el surgimiento de la personalidad, por eso la necesidad del mismo en todas las etapas, dentro del modo propio de cada una de ellas.
Es juego todo aquéllo que enmarquemos voluntariamente como tal.
Para introducir el juego en una organización recreativa, hace falta ciertas actitudes individuales tales como, creer en el valor del juego, no tenerle miedo, reconocer las oportunidades y comprender la importancia de generar esa actitud en el otro. No hay forma de imponer el juego a la fuerza.
La creatividad contiene la realidad vital y vivencial del sujeto. Toda actividad lúdica no sólo da al niño la posibilidad de expresarse y descubrirse, esto también es válido para el adulto y el adulto mayor, que el juego le permita redescubrirse. Ciertas características que existen en la estructura de la personalidad del adulto se ven favorecidas por la creatividad y el juego, realzan la autonomía, el no conformismo para pensar y actuar, estar abierto a nuevas experiencias, conservar la capacidad de asombro, saber controlarse interiormente, resistir a los estereotipos con posibilidad de expresar sus emociones, fantasías, pensamientos.
Para los adultos mayores, la configuración de un ámbito de empatía y reconocimiento, es esencial para la recuperación de un equilibrio narcisístico, la superación de duelos y las relibidinizaciones.
El espacio lúdico permite jugar con las diversas precariedades objetivas o fantaseadas que acosan al adulto mayor. Es éste un momento privilegiado de la vida para jugar con las faltas y falencias en un espacio compartido.
Respecto a la actividad creativa y sublimaciones, es conveniente establecer algunas discriminaciones:
* Darle sentido a ese tiempo.
* Estimular procesos de relibidinización objetal.
* Levantar barreras en términos de represión y conciencia moral.
* Canalización y recuperación de erotizaciones.
* Facilitación al investimento de lo nuevo, en cuanto vivencias e identificaciones.
* La apertura y sostén del espacio del reconocimiento por otro.
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PARA EL ADULTO MAYOR
¿Cuándo es mejor comer frutas?
*** Una alimentación balanceada es la clave para mantener la salud y
mejorar o mantener nuestro peso corporal a raya, y se reconoce que las
frutas son uno de los grupos de alimentos que debes incluir en tu
alimentación diaria para lograr estos propósitos.
Sin embargo, hay un momento adecuado en el día en
el que puedes consumir estos alimentos, para que así puedas aprovechar
todos sus beneficios. Sigue leyendo si deseas conocer cuándo es mejor
comer frutas.
¿Horario para comer frutas?
Sabemos que las frutas son saludables, pero a pesar de eso, debemos
tomar conciencia de cuáles son los elementos que aporta al organismo y
qué es lo que debemos hacer para aprovechar al máximo sus nutrientes.
Esto se logra consumiendo las frutas adecuadas a ciertas horas del día,
además de seguir ciertas reglas simples.
Cuándo comer frutas
Con el estómago vacío
Muchos especialistas están proponiendo que se debe consumir frutas
cuando el estómago esté vacio, y evitar en la medida de los posible
combinarlas con otros alimentos o utilizarlos como postre. Existen
varias razones que avalan esta propuesta, una de ellas implica que el
organismo aprovecha mejor los componentes de las frutas cuando es el
primer alimento que recibe. Otras dos razones señalan que las frutas nos
ayudan a obtener energía cuando las consumimos en ayunas y que el
cuerpo logra una mayor desintoxicación.
Antes de tu rutina ejercicio
Un momento del día ideal para consumir frutas es justo unos minutos
antes de comenzar tu rutina de ejercicios. Las frutas te ayudarán a
obtener la energía que necesitas y a la vez el ejercicio mejora la
capacidad de digestión y la secreción de insulina para manejar el nivel
de azúcar que proporciona la fruta. De igual modo, hay frutas que
ofrecen hidratación al organismo, requisito indispensable para el
entrenamiento.
Jugos de frutas
Los jugos de frutas son otra opción para las que deseen incluir
frutas en su dieta. Si eliges este modo debes tener en cuenta consumir
lentamente el jugo a pequeños sorbos, pues éste debe mezclarse con tu
saliva para obtener sus beneficios. Procura consumir jugos frescos y
evitar los jugos empacados.
Otras recomendaciones
Los nutricionistas están de acuerdo en que incluir frutas en la
alimentación proporciona múltiples beneficios a la salud. Además de eso,
también añaden otras recomendaciones que mejorarán tu forma de comer.
Entre éstas contamos:
Procura que la mayor parte de tu alimentación diaria incluya frutas y vegetales.
Consume frutas con el estómago vacío o por lo menos 2 horas después de las comidas.
No mezcles proteínas, azúcar y carbohidratos en una misma comida.
Evita la grasas (sobre todo las saturadas).
Evita la grasas (sobre todo las saturadas).
Como podrás darte cuenta incluir frutas en tu alimentación va a
mejorar tu rendimiento físico al máximo, y mucho mejor si las consumes
de la forma adecuada, para que así tu cuerpo pueda disfrutar de todos
los beneficios que las diversas frutas tienen para ofrecer.
Con actitud positiva, así hay que llegar a la vejez, la misma que debe
formarse desde pequeños. "Se dice que el pediatra debería ser el mejor
geriatra. Envejecer es un proceso de educación, hay saber que se va a
vivir mucho tiempo y es necesario prepararse recordando que es un
proceso que no se puede evitar ni atajar", apuntó María Francisca
Echeverri, presidenta de la Asociación Colombiana de Gerontología y
Geriatría.
Contrario a lo que algunos piensan la vejez no debe suponerse como algo dramático, al contrario, todo cambio que venga por cuenta de ese proceso de envejecimiento debe ser dinámico y reconocido como el proceso de involución normal que tiene el organismo.
¿Ya para qué?
En una vejez bien vivida esa expresión no tiene espacio. "¿Ya para qué uso este vestido? ¿Ya para qué me maquillo? ¿Ya para qué voy a esa fiesta?"
Expresiones como esas, suelen ser comunes en algunas ocasiones. Pero bastará decir que pronunciarlas resultan nocivas para una vejez feliz.
Llegar a viejo no es una enfermedad y mucho menos una discapacidad que limite el normal desarrollo de la persona. No obstante, entre las familias, incluso entre los adultos mayores, existen temores cuando se tiene algún diagnóstico especial: diabetes o hipertensión, que suelen ser los más comunes. Pero padecerlos tampoco los limita. Lo que se recomienda en esos casos, es acudir a los mecanismos de ayuda que existen hoy.
Con los adultos mayores la cuestión es proveerlos de los medios y aplicar la tecnología. "Están las alarmas del celular, hay dispensadores de pastillas que se pueden programar con la hora, hay relojes con alarma. Hay que usar los recursos que ya existen", recomendó María Francisca.
Enfrentar la vejez depende en buena medida de la sociedad de la que cada uno hace parte. "La nuestra vive tanto de la imagen que no acepta el envejecimiento porque lo ve como un deterioro. Uno no deja de ser por llegar a viejo, al contrario, es cuando está más especializado en lo que es. Hay que ser conscientes de los cambios que se presentan, hay que socializar, llevar una buena alimentación, sin excesos y hacer ejercicios que vitalicen. El agua y el baile son los mejores para cualquier persona mayor", indicó Echeverri.
Cambiar el chip
Esa es una de las recomendaciones de María Francisca, a la vez que sugiere retomar esa idea que se tenía antes de los adultos mayores donde se les apreciaba más la experiencia y la imagen que se tenía de ellos era positiva y valiosa.
"En este momento los niños están en contacto con una imagen muy deteriorada porque el proteccionismo, la falta de actividad, la falta de estímulo, el sentimiento de soledad, hace que ellos no tengan una imagen adecuada de envejecimiento", señaló la especialista.
Así pues, a la vejez hay que llegar sin miedos, pero conscientes de los cambios naturales por los que pasa el organismo. Viva bien desde pequeño, ese será su seguro para la mejor vejez.
Contrario a lo que algunos piensan la vejez no debe suponerse como algo dramático, al contrario, todo cambio que venga por cuenta de ese proceso de envejecimiento debe ser dinámico y reconocido como el proceso de involución normal que tiene el organismo.
¿Ya para qué?
En una vejez bien vivida esa expresión no tiene espacio. "¿Ya para qué uso este vestido? ¿Ya para qué me maquillo? ¿Ya para qué voy a esa fiesta?"
Expresiones como esas, suelen ser comunes en algunas ocasiones. Pero bastará decir que pronunciarlas resultan nocivas para una vejez feliz.
Llegar a viejo no es una enfermedad y mucho menos una discapacidad que limite el normal desarrollo de la persona. No obstante, entre las familias, incluso entre los adultos mayores, existen temores cuando se tiene algún diagnóstico especial: diabetes o hipertensión, que suelen ser los más comunes. Pero padecerlos tampoco los limita. Lo que se recomienda en esos casos, es acudir a los mecanismos de ayuda que existen hoy.
Con los adultos mayores la cuestión es proveerlos de los medios y aplicar la tecnología. "Están las alarmas del celular, hay dispensadores de pastillas que se pueden programar con la hora, hay relojes con alarma. Hay que usar los recursos que ya existen", recomendó María Francisca.
Enfrentar la vejez depende en buena medida de la sociedad de la que cada uno hace parte. "La nuestra vive tanto de la imagen que no acepta el envejecimiento porque lo ve como un deterioro. Uno no deja de ser por llegar a viejo, al contrario, es cuando está más especializado en lo que es. Hay que ser conscientes de los cambios que se presentan, hay que socializar, llevar una buena alimentación, sin excesos y hacer ejercicios que vitalicen. El agua y el baile son los mejores para cualquier persona mayor", indicó Echeverri.
Cambiar el chip
Esa es una de las recomendaciones de María Francisca, a la vez que sugiere retomar esa idea que se tenía antes de los adultos mayores donde se les apreciaba más la experiencia y la imagen que se tenía de ellos era positiva y valiosa.
"En este momento los niños están en contacto con una imagen muy deteriorada porque el proteccionismo, la falta de actividad, la falta de estímulo, el sentimiento de soledad, hace que ellos no tengan una imagen adecuada de envejecimiento", señaló la especialista.
Así pues, a la vejez hay que llegar sin miedos, pero conscientes de los cambios naturales por los que pasa el organismo. Viva bien desde pequeño, ese será su seguro para la mejor vejez.
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