sábado, 4 de febrero de 2012

CORTES DE PELO PARA SEÑORA

corte de pelo para señoras
Corte de pelo para señoras 2012, ¿quién dijo que una mujer no puede lucir maravillosa a cualquiera edad? quien haya aventurado tal opinión, debería quizá ver la imagen siempre deslumbrante de la estrella del cine Raquel Welch que en cada etapa de su vida, ha sabido sacarle el máximo provecho a su imagen. Ya de bomba sexy de Hollywood de los años ‘60 a conservadora dama en un nuevo siglo, Welch siempre ha sabido lucir bien.
Aunque ésta no sea una imagen reciente de la gran diva de origen latinoamericano, ciertamente que los cortes de pelo para mujer varían poco y el largo lacio sigue siendo una tendencia favorecedora. Así que muchas damas encontrarán en este estilismo de Raquel Welch el corte inspirador que les imprima un toque de juvenil coquetería y al mismo tiempo resulta totalmente elegante. ¿No están de acuerdo?

viernes, 3 de febrero de 2012

TABUES DE LA SEXUALIDAD EN LA TERCERA EDAD

No se limitan a cogerse de la mano. Los mayores también lo hacen. Con quien quieren y pueden. Como quieren y como pueden. el sexo en la vejez aún es tabú. Es hora de derribarlo.
Bonica, ¿me vas a operar tú?
-Sí, esté tranquila, va a ir todo muy bien.
-No, si lo digo para que me dejes bien por ahí abajo, que tengo un amiguico en la residencia y no quiero perder el gusto.
Primero, Silvia se quedó parada. No entendía lo que quería decirle la señora del quirófano. Luego le entró, sucesivamente, la risa, el cargo de conciencia y la complicidad. Todo, en los tres segundos que tardó en contestarle con una sonrisa de oreja a oreja:
-No se preocupe, María, que la vamos a dejar estupenda y con sus cosas en su sitio.
Silvia Montoya, una ginecóloga de 35 años, se disponía a operar de un prolapso a una mujer de 80 años en el hospital del Vinalopó de Elche. Se trataba de extirparle el útero, descolgado por la edad y los cuatro partos previos. Los médicos suelen, además, recortar la vagina para corregir al máximo el bulto. Si se trata de una paciente joven, el corte es conservador, para que la afectada pueda tener relaciones con penetración. Pero si es mayor suelen ser más drásticos, aun a costa de dejar la vagina reducida al mínimo o incluso clausurarla.
Muchos, "por no decir todos", reconoce Montoya, dan por sentado que la vida sexual de las ancianas es historia. "Me dio una lección", dice la doctora. "Llevaba décadas con el útero fuera y había decidido operarse porque después de años viuda volvía a tener relaciones. Me dio tanta ternura, que me esmeré a tope".
Silvia, como muchos jóvenes, ni se imagina a sus padres haciéndolo. Mucho menos a sus abuelos. Pero lo hacen. Los padres. Y los abuelos. Parejas recientes y matrimonios que han cumplido las bodas de oro. Solteros y solteras. Viudas y viudos. Separados y separadas. Lo hacen cuando quieren y pueden, con quien pueden y quieren, y como quieren y pueden. Unos, mucho; otros, menos, y algunos, nada en absoluto. Como sus hijos. Y sus nietos. Como todo el mundo.
Sucede, sin embargo, que mientras que la sexualidad de los jóvenes y los adultos de mediana edad, con sus altibajos, sus etapas, sus gozos y sus sombras, se da por supuesta, la de los mayores se da por extinta. Se tiende a pensar que en un determinado momento entre los 60 y los 70 años se acabó lo que se daba.
Los abuelos, lo sean o no, pasan a considerarse seres asexuados. Como si, cumplida su fase productiva y reproductiva, sufrieran una regresión a la infancia de cintura para abajo. Pueden ser cariñosos. Tiernos, galantes, atrevidos incluso. Pero sin malicia. Todo lo más se les ve con agrado cogidos de la mano o bailando un pasodoble en una verbena. Lo otro: los besos húmedos, las caricias íntimas, los gemidos, la pasión, los orgasmos, son palabras mayores que muchos prefieren ignorar. O lo dan por imposible, o no les cabe en la cabeza, o les parece de mal gusto pensarlo siquiera. Cosa de viejos verdes. El sexo en la vejez es, quizá, uno de los últimos tabúes que permanecen intactos después de todas las revoluciones sexuales del siglo XX y bien entrado el XXI.
Cristina Molina y Amadeo González quieren derribarlo. Por eso están aquí. Dispuestos a dejarse retratar juntos. Desnudos. Tocándose, besándose, acariciándose. Con sus arrugas, sus carnes maduras, sus motas de la edad. Piel con piel. Algo tensos primero. Más relajados después. Explorándose. Conociéndose. Cómplices. Vivos. Ningún modelo de ninguna agencia del país quiso aceptar un trabajo que requería ponerse en esa situación. Tampoco ninguno de la docena de veteranos actores y actrices a los que se invitó. Ni ningún socio del puñado de clubes naturistas consultados. Ni solos, ni con su pareja, ni con nadie. Cristina y Amadeo dijeron que sí a la primera. Donde fuera. Con quien fuera. Sin condiciones. Sin vergüenza.
¿Por qué? "¿Por qué no?", contestó cada uno por su lado. "Porque el sexo es arte, y es vida, y no es tabú. Y porque puede que cambie con la edad, pero no termina", dijo él. "Porque soy libre. Soy mayor, pero soy una mujer, y estoy viva, y tengo derecho a ser feliz. Porque he tenido que cambiar mi mente para lograr gozar de mi cuerpo. Y si yo he podido, pueden otras", añadió ella.
Así fue como Amadeo González, de 64 años, naturópata y comercial sanitario, tres veces separado, con tres hijas y una nieta, residente en Mallorca, y Cristina Molina, "de edad indefinida, la que tú creas", enfermera jubilada, viuda desde hace 20 años, con siete hijos y ocho nietos, residente en Madrid, aceptaron conocerse y posar para este reportaje. El resultado de ocho horas de charla, risas, confidencias y caricias son las fotografías que ilustran estas páginas.
En España hay casi ocho millones de mayores de 65 años. El 28% son ancianos de más de 80. Más de la mitad viven con su cónyuge, pero el 38% son mujeres viudas, dado que la esperanza de vida es mayor para ellas (84,1 años) que para ellos (77,7). Las cifras proceden de la Encuesta de personas mayores 2010 del Instituto de Mayores y Servicios Sociales (Imserso). Un informe que, por cierto, no dedica una línea a la sexualidad. La Encuesta de salud sexual 2009, último estudio nacional, no presta atención específica a los de "65 y +", como los denomina. Ni demógrafos ni políticos parecen tener tampoco especial interés en el asunto.
El 60% de los mayores de 65 años dice tener una vida sexual placentera, con una frecuencia media de cuatro contactos al mes, según un estudio de la Sociedad de Medicina de Familia. El 40% restante confiesa problemas para obtener satisfacción plena o haber renunciado al sexo: bien por esos problemas o, sobre todo las viudas, por falta de pareja. Hay, por tanto, más mujeres que hombres sexualmente inactivas en la vejez. Los datos coinciden con una encuesta publicada en el prestigioso New England Journal of Medicine en 2008. El 73% de los estadounidenses entre 57 y 64 años practican sexo. La cifra baja al 53% entre los 65 y los 75 años y cae hasta el 26% a los 85. "Aun así", concluye el estudio, "hay un importante número de personas que tienen relaciones vaginales, sexo oral o se masturban incluso a los 90".
Que la vida sexual se transforma con la edad es una evidencia. Hay factores fisiológicos objetivos. El desplome de los estrógenos tras la menopausia provoca en algunas mujeres sequedad vaginal y un descenso del flujo de sangre en los genitales que puede influir en una bajada del deseo, explica el ginecólogo Santiago Palacios, director del Grupo Europeo para el Estudio de la Menopausia.
En los hombres, los factores hormonales no son tan determinantes, aunque la testosterona baja. El deterioro físico general y las enfermedades cardiovasculares como la hipertensión o la diabetes suelen provocar, además, un descenso de la capacidad y potencia de la erección, y cierta bajada de la libido, apunta Eduard Ruiz-Castañer, director del servicio de andrología de la Fundación Puigvert. En ambos sexos, el estado de salud, la calidad de la vida sexual previa, la comunicación con la pareja y la disponibilidad de intimidad influyen más que la edad en la satisfacción de los mayores. La sexualidad, coinciden Palacios y Ruiz-Castañer, evoluciona, pero no se extingue hasta la muerte.
Fina y Joan hacen el amor todos los sábados "de reglamento" y alguna vez entre semana "si se tercia". A sus 79 y 85 años, relativamente sanos más allá de la diabetes y la hipertensión de él y la artrosis de ella, parecen dos ancianitos de anuncio. Da gusto mirarlos: lustrosos, pelo blanquísimo, cutis de bebé. Llevan 57 años casados. Se desvirgaron mutuamente en su noche de bodas y tuvieron tres hijos sin más anticonceptivo que "la marcha atrás".
"Cuando le venía el placer, él controlaba y se retiraba", ilustra Fina. Hace diez años, "por no dar guerra a los chicos", vendieron su casa de Barcelona y se retiraron a una de las docenas de residencias privadas que se arraciman en la costa levantina. No son los únicos. Cada vez son más los mayores que prefieren sacrificar el grueso de su pensión en pagar una residencia o cuidados profesionales en su domicilio, que tener que volver a vivir con los hijos a la vejez para estar atendidos. Por no darles guerra, como dice Fina, pero también por gozar de independencia e intimidad.
Así que Fina y Joan reciben en su casa-habitación. Comen y alternan en las instalaciones comunes, pero estos 20 metros son su hogar. Un dormitorio-estar limpio como un jaspe y un balcón restallante de geranios soleado todo el año. Invitan a un café de la máquina que tienen camuflada en el cuarto -no se permite cocinar a los residentes por seguridad- y a unas pastas sin azúcar.
La cama de matrimonio, cubierta con una primorosa colcha de ganchillo, se come tres cuartas partes de la pieza. "Hemos disfrutado mucho en ella, y seguimos disfrutando. Hay algunas compañeras de aquí que dicen que qué asco, pero a mí nunca me ha dado asco ni vergüenza de mi marido", rompe el hielo Fina. "No lo hacemos como se debe, sino como se puede, pero el placer no se pierde", prosigue Joan. "¿Viagra? No, hija, dónde voy yo ya. No soy el que era, ya ni me acuerdo de lo que es un coito completo, pero me va bien así", añade. "Para algo Dios nos ha dado las manitas, y los labios, y la lengua", tercia Fina. "Nunca sabes cómo empiezas ni cómo acabas: a veces con unas cosquillas viene todo lo demás, y otras con besarnos y acariciarnos tenemos bastante".
Joan y Fina, sin más educación sexual que la propia experiencia -"antes no se hablaba de esto, hasta te asustabas cuando te venía la regla. Luego vas aprendiendo. Anda que no hemos aprendido cosas de la tele, y de alguna película verde que alquilábamos"-, han gozado y gozan de sus cuerpos en todas las fases de su vida. "Yo disfruto más ahora, hija, las cosas como son", confiesa ella. "Antes, él se ponía como un toro, pero acababa muy rápido y yo necesitaba más tiempo. Ahora no es tan fuerte, pero es más lento y a mí me viene el gusto muy bien. De todas formas, como no he tenido otro hombre, no tengo punto de comparación", confiesa, mirando pícara a Joan. Y se ríen los dos, como chiquillos.
En espíritu lo son. De hecho, se siguen llamando nena y nen. Mientras la población general sitúa en los 70 años el umbral de la vejez, los mayores piensan que ser "mayor" no depende de la edad, según el Imserso. Las generaciones de la guerra y la posguerra crecieron en años duros. Las dificultades económicas y de acceso a la educación, y la represión de la dictadura y la moral católica dominaban la sociedad.
El sexo fuera del matrimonio era pecado o clandestino. Dentro, se justificaba por la reproducción. Los roles estaban claros. El del hombre, penetrar para fecundar. El de la mujer, satisfacer el débito conyugal. El placer no era el medio ni mucho menos el fin. Muchos mayores llegaron tarde a muchos trenes. El de los anticonceptivos.
El de la liberación de la mujer. El de la educación sexual. El de la tolerancia. Pero siguen estando en el mundo, y no se quieren perder el último: el disfrute de su sexualidad. Viven más años y quieren vivirlos mejor.
"Las mujeres ya no se resignan. La que ha tenido buen sexo, quiere seguir teniéndolo, y si hay problema, pide ayuda", dice el ginecólogo Santiago Palacios. "Mientras que se investiga sobre cómo mejorar el flujo sanguíneo, ya hay cremas y comprimidos vaginales absolutamente inocuos que proporcionan microdosis locales de estrógenos, combaten la sequedad y facilitan las relaciones. Deberían usarlas todas las menopáusicas. Yo les digo a mis pacientes que piensen que es como la hidratante que se ponen en la cara mañana y noche, pero en la vagina, dos veces por semana y para toda la vida".
Respecto a los hombres, el andrólogo Ruiz-Castañer admite que hay un antes y un después de la comercialización en España del sildenafilo -el principio activo de Viagra, Cialis y Levitra- hace una década.
El vasodilatador ha dado alas a muchos mayores con problemas de erección. Pero el coito no lo es todo. Ruiz-Castañer recurre a un símil deportivo. "Hay que desgenitalizar el sexo. Cuanto más variada haya sido la sexualidad durante la vida, mejor y más plena será en la vejez. Hay quien ve el orgasmo y la eyaculación como tocar el Everest. Pero también se puede disfrutar del senderismo, incluso pasear en plano y gozar de la excursión sin tener que hacer cumbre. El sexo siempre vale la pena".
-Ganas tengo, doctor, pero eso de ahí abajo no me responde.
José Antonio García, mecánico jubilado, de 73 años, está en el centro de mayores Pedro Laín Entralgo de Zaragoza. Mientras otros socios juegan al tute, hacen yoga o se toman un cafelito en la cantina, él ha venido a la consulta de Santiago Frago, sexólogo, médico de familia y fundador del Instituto Amaltea, que gestiona la Asesoría Sexológica para Mayores del Ayuntamiento maño. José lleva casado casi medio siglo con Eufemia Hernández, de 82 años.
"Una compañera extraordinaria que nunca me puso un pero a nada". Los primeros 15 o 20 años lo hacían cada día. Después, dos veces por semana, "miércoles y sábado, para medir fuerzas". Pero hace un año, José Antonio empezó a "flojear". La hipertensión, el ácido úrico y el colesterol pasaron factura y "dejaron el asunto". "Soy yo quien ya ni la molesto, me parece una falta de respeto calentarla para luego nada". Frago le sondea:
-¿Y no podéis hacer otras cosas: besaros, tocaros, acariciaros...?
-Nosotros somos del sistema antiguo, lo otro no lo hemos probado, y ya no estamos para novedades. Yo nunca le he faltado a ella, eh, ni que hubiera venido Rita Hayworth. O la Beyoncé esa, que está tremenda.
-Bueno, José Antonio, aunque viniera, si no tomas nada, tampoco se te levantaría.
Así que el clásico José Antonio sale con una receta de Cialis. Frago le aconseja tomar cuatro pastillas de cinco miligramos dos horas antes del posible encuentro sexual, y que le servirán para poder durante tres días. "Ya me contarás", le despide. "Claro que hay que desgenitalizar el sexo", explica ya a solas, "pero hay personas que te vienen con una sexualidad determinada y no se puede cambiar de repente. Para ellos, el sildenafilo es estupendo. Debería financiarlo la Seguridad Social". Frago, que lleva lustros escuchándoles, cree que los mayores están cambiando.
"Hoy se ve a los sexualmente activos como viejos verdes, pero los que ahora tienen en torno a 60 van a ser viejos sexies, porque tienen buena salud, han tenido deseo, van a seguir teniéndolo y no van a esconderlo. Muchos han estado muy reprimidos. Los que llegan ahora, no". Hay datos elocuentes. En 2008 se separaron 13.000 españoles al filo de los 70 años, 3.000 más que en 2005. Los mayores aspiran a vivir tranquilos sus últimos años. Lo de nunca es tarde si la dicha es buena cobra una nueva dimensión.
Encarna perdió su virginidad el año pasado, a los 66 recién cumplidos. Fue con Pedro, un viudo de 78 años al que conoció en la residencia valenciana a la que se mudó al jubilarse después de toda una vida como portera en Madrid. "Quería empezar de cero junto al mar".
Pedro, ex legionario y ex viajante, acababa de ingresar. Ninguna de las "dos o tres novias" que tuvo tras enviudar hacía seis años había cuajado. Se sentía solo. Enseguida reparó en Encarna. Él la veía a ella "tan alegre"; ella a él, "tan triste" que acabaron "hablando". Y "congeniando". Hasta hoy. "Fue muy natural, como conocer a un amigo hasta que pasa a ser algo más", dice ella, que "nunca antes" había sentido tanto por alguien "como para hacerlo". Para tal ocasión reservaron un hotel. Se pusieron sus mejores galas, cenaron, subieron a la habitación. Y ocurrió. Él, que tenía miedo a "no dar la talla" a su edad, quedó satisfecho. Ella, "ni fu ni fa, hija, pero después ha estado mejor".
-¿Nunca había tenido un orgasmo?
-No, pero ya sí, porque digo yo que será esto. Tampoco es para tanto, me importa más el amor , el respeto y la compañía.
Pedro asiente solícito a Encarna. Le coge la mano. Le echa el azucarillo al descafeinado. Se la come con los ojos. Por ahora viven cada uno en su habitación y quedan para salir. Y para "acostarse" una vez por semana. Él querría más: "Me da coraje dormir solo. A lo mejor mi hermanillo se pone en condiciones, y no puede ser". Hasta le ha "ofrecido" casarse para que le quede su pensión de viudedad, pero Encarna no quiere "meterse en líos a esas alturas". "Estamos mejor así", le dice a su enamorado. Y se van del bracete, como novios de los de antes.
"Hay personas que mejoran o incluso descubren su sexualidad mayores. Viudas que se quedan solas y se atreven a explorarse o encuentran otros hombres que las satisfacen. Pero también hay otras que viven la muerte del compañero o el fin de su vida sexual como una liberación, porque el sexo nunca les fue satisfactorio". Ni unas ni otras son bichos raros por hacerlo mucho o por no hacerlo. Ambas son perfectamente normales y sanas, explica la sexóloga María Pérez Conchillo, del Instituto Espill de Valencia. "El sexo es elección, no obligación".
Entre foto y foto, Cristina y Amadeo se cuentan su vida. Él siempre fue muy activo sexualmente. "Para mí lo ideal es hacerlo una o dos veces al día. El sexo te da fuerza para emprender muchas batallas. No necesito Viagra, sino una mujer que me excite. Verlas disfrutar es mi mayor fuente de ego", dice. El ejercicio -es entrenador de baloncesto- y las píldoras Macatonic, "una planta peruana que se cultiva a 4.500 metros" y que él mismo vende, son sus únicos secretos. Fue una de sus hijas la que el pasado otoño, tras su última separación, le apuntó al casting de Hombres, mujeres y viceversa oro, de Telecinco, un programa donde mayores de ambos sexos buscaban pareja. La emisión no duró. Pero Amadeo salió del plató con varios números de candidatas en el móvil.
Cristina ha apagado el suyo. No quiere que alguno de sus siete hijos "le corte el rollo" con su cariñoso control: "este es mi día y este es mi espacio". Cristina, casada a los 20, tuvo "una sexualidad reproductiva" con su marido. "No me entregaba, no sentía". A los 40 años se masturbó por primera vez y descubrió "el poder" de su cuerpo: "todo está en ti, tú eres la llave". Después, al enviudar, decidió recuperar el tiempo perdido "sin tabúes ni resentimiento". Internet, las clases de danza, el teatro, la calle, le ofrece oportunidades. Y aprovecha las que quiere. "La vida ha velado por mí: lo vas a pasar bien, aunque sea a destiempo. Mis hijos dicen que estoy salida, creen que ya no me hace falta eso. Pero soy mujer. Necesito caricias, intimidad, abandono, entrega, sentirme deseada. Les he dado mi vida, ahora me toca a mí".

EL VALOR DE ATREVERSE Y VENCER LA SOLEDAD


Personas que se casan pasando la tercera edad,  personas protagonistas de esa historia de amor y sus familias, tienen todo mi respeto. Dos personas que se quieren, contraerán matrimonio. Eso es todo. Es lo que cuenta, y lo realmente necesario. ¿La más rica de España? ¡Qué importa! ¿Es más rico quien más tiene o quien menos necesita?

Me interesa el hecho, no el morbo. ¿Qué sabe nadie de la necesidad de amar y ser amado que tiene una persona? ¿Qué sabe nadie de la edad del corazón que ama? ¿A qué edad está bien visto que uno se enamore? ¿A qué edad termina el amor y la necesidad de las caricias? ¿Termina el amor? ¿Hay que someterse a lo que piensen o digan los demás? ¿Quién se ha parado a medir la vitalidad del rebelde que ama y sueña? ¿Vence uno mientras lucha o se muere cuando deja de luchar? ¿El ser humano, no está aquí para amar y ser amado? ¿No crece mientras respira el oxígeno maravilloso de la ternura? Los valientes luchan por la capacidad de elegir y decidir sus actos.

Tenemos, en general, muchos prejuicios y moldes estrechos. Lo que se sale de la norma no suele ser aceptado, a no ser que nos convenga. Somos capaces de imponer la soledad porque nos asusta la libertad. ¿No sabemos que, en general, la soledad que no engrandece, la impuesta, es el comienzo de la muerte? Eso nada tiene que ver con la edad. Parece que la voluntad de la Duquesa ha terminado por imponerse. ¡Ojalá se encontrara esa vitalidad en mucha personas! En su libro “Los lenguajes del deseo” el psiquiatra Enrique Rojas asegura que hoy en Occidente las mujeres tienen más cultura afectiva, y menos miedo a la libertad que los hombres. Si su estado de ánimo no acepta la derrota, lucharán contra la soledad.

Ciertamente puede haber soledad desde la infancia. Los niños necesitan diariamente el sol de una sonrisa y de un mimo. A veces queremos que estudien, sin percatarnos de que los fracasos escolares, pueden ser, como la fiebre, gritos de atención de que algo falla. No es suficiente darles “todo” si les falta lo esencial.

Los expertos han acuñado el término “inteligencia emocional”, referida a la capacidad humana de sentir, entender, controlar y modificar estados emocionales en uno mismo y en los demás. No es ahogar emociones y sentimientos. A veces la rebeldía juvenil es debida al desconcierto interior para entenderse y situarse en el entorno. Olvidamos que cuando sienten la tentación de escapar de casa, es porque ya no encuentran ni los ojos ni el diálogo, ni los brazos que les daban calor y abrigo. ¿Intentan huir de la soledad y el vacío con “ruido”, alcohol y drogas? La madurez es dar otro paso y descubrir la ”inteligencia interpersonal”, es decir "el conocimiento de los aspectos internos de una persona: el acceso a la propia vida emocional, a la propia gama de sentimientos, la capacidad de efectuar discriminaciones entre las emociones y finalmente ponerles un nombre y recurrir a ellas como un medio de interpretar y orientar la propia conducta...". El valor de atreverse y la voluntad de arriesgar.

Por unas razones o por otras, hay personas de la tercera edad solas (en el tramo de vida de 60 en adelante). Mientras, “la revolución científica ha desatado el cambio más importante de toda la historia de la evolución: la prolongación de la esperanza de vida… los últimos experimentos en laboratorios apuntan a una esperanza de vida de hasta cuatrocientos años” (E. Punset, El viaje a la felicidad). No están cerrados los caminos del corazón.

En general, han aprendido en los libros supremos de la adversidad y la experiencia. A veces pueden caer en el peligro de la rutina. “El aburrimiento es el hastío del vacío y de no tener nada con que llenar lo inmediato”. Sin sueños, ni afecto, con rutina y aburrimiento, están en la antesala de la depresión principio de muchas enfermedades. La dispersión geográfica de los hijos, la familia de éstos y sus trabajos, les impiden atender a los “abuelos”. Ante ciertos problemas de salud, ante el problema de la distancia y la soledad, deciden lo que creen mejor: tenerlos por temporadas, o meterlos en una residencia-asilo, donde saben que van a ser cuidados por profesionales, y “no les va a faltar de nada” ( la misma falacia). Se las ingenian para que “acepten” que “es” lo mejor y es por “su” bien.

La sociedad suele respetar las “locuras” de jóvenes y no tan jóvenes, pero tiene reparos “interesados”(a veces herencias) para respetar la libertad de los “mayores”. Es como si no tuvieran derecho a la “ilusión de vivir”, como si los sentimientos y la felicidad no pudieran seguir siendo su proyecto. Muchas enfermedades crónicas son rendiciones por negarse a soñar. ¿Qué sabe nadie de la necesidad del alma y el corazón de los abuelos? Algunos sucumben por cobardía, sin arriesgarse a encontrar un camino diferente. A veces el pacto que firman con sus hijos es su muerte (eso sí, bien atendidos). Se mueren en las solanas, porque a su edad, carecen de una razón para vivir y necesitan una esperanza, una sonrisa, un abrazo, mil besos, para seguir luchando. Todo ello, puede tener nombre y apellidos. ¿Qué diría la gente? Pienso que estaría encantada de que usted pudiera volver a sonreír, porque le importa a alguien.

jueves, 2 de febrero de 2012

CUESTIÓN DE ACTITUD ANTE LA VIDA


| Una de las mejores maneras de elevar las oportunidades de éxito en todas las áreas de la vida es desarrollar una buena actitud mental.

Tomar una actitud positiva frente al mundo, te hará más feliz y hará que los demás sean felices contigo. A pesar de que casi todo el tiempo las personas somos negativas por naturaleza, nos encanta rodearnos de gente positiva. Incluso existe evidencia científica de que tener una actitud mental positiva puede reducir los niveles de estrés y mejorar la salud significativamente.

Existen 7 estrategias indispensables al momento de querer adquirir una mentalidad positiva hacia el mundo, y preservarla con el objetivo de lograr las metas de la mejor manera.

1. Enfócate en el presente
En mi vida he pasado a través de cosas terribles, algunas de las cuales sí sucedieron
-Mark Twain
Con esto se refería al hecho de que usualmente hacemos que los problemas parezcan más grandes de lo que realmente son, todo esto simplemente dentro de nuestra mente inconsciente.
¿Cuántas veces te das cuenta que aquello que te preocupa no termina ocurriendo en absoluto? y en el peor de los casos, ¿termina no siendo un problema tan grave como pensabas?
Pero enfocándote en el presente, minimizas tus preocupaciones y miedos sobre lo que podría fallar, que usualmente conlleva a tener emociones y pensamientos negativos.

2. Usa un lenguaje positivo
Muchas personas se quejan del clima, de su trabajo, de su pareja, de sus vecinos… y de muchas otras cosas. Con frecuencia nos estamos quejando de todo.
Sin embargo es bueno recordarnos a nosotros mismos, que nuestras palabras se encuentran conformadas por nuestros pensamientos, y mientras más busquemos cosas positivas para decir, más se impregnarán nuestros pensamientos de dicho positivismo.
Cuando empieces a reemplazar tus pensamientos negativos por positivos, empezarás a ver resultados positivos.
-Willie Nelson
Has tu esfuerzo para comprometerte con el pensamiento positivo, de forma tal que cada día cuando te levantes, ten una conversación contigo mismo. ¿Qué quieres lograr? ¿Cómo reaccionarás cuando llegues a tu destino? ¿Cómo evitarías los pensamientos negativos?
Recuerda, pensar positivo es un hábito, lo que significa que es posible aprender a hacerlo con práctica.

3. Acepta el hecho de que no todo es perfecto
Ser positivos no significa pensar que todo en el mundo es perfecto, que las situaciones son ideales y que no habrán obstáculos, por el contrario significa aceptar el hecho de que todo en esta vida necesita un equilibrio.
Puede que en principio sea difícil dejar ir la necesidad de perfección y control en tu vida, pero muchas veces es liberador simplemente aceptar que las cosas no siempre ocurrirán como lo esperas y eso estará bien.
A veces algunas situaciones se encuentran fuera de nuestro control, y en vez de gastar energía en emociones negativas por ese hecho, mejor acepta que las cosas no salieron como querías y analiza qué podrías hacer mejor la próxima vez.
Por si fuera poco, no hemos dicho aún que la mayoría de las cosas pasan con el tiempo.

4. Mézclate con gente positiva
Es un hecho de la naturaleza humana que tendemos a parecernos a la gente que nos rodea. Piensa en los jóvenes, quienes usualmente tienden a conformarse con el código social de sus amigos, lo mismo ocurre para los adultos, los niños y los ancianos.
Entonces, mientras más tiempo pases con gente que tenga una actitud mental positiva, empezarás más y más a pensar/actuar de forma similar.
Nunca subestimes el poder de la risa, que por cierto es una maravillosa manera de reducir el estrés, conectarte con aquellos que te rodean, y usualmente sentirte bien y hacer sentir bien a los demás.
La siguiente frase lo explica muy bien:
No reímos porque estamos felices, estamos felices porque reímos.
-William James

5. Contribuye de manera significativa
Una de las mejores maneras de sentirte más positivo, es contribuir con tu comunidad de alguna manera. Puede llegar a ser verdaderamente edificante ayudar a otros, ya sea a través del uso de tu tiempo, habilidades e incluso contribuciones financieras.
Así como aquellos buenos sentimientos que vienen con marcar la diferencia en la vida de alguien, contribuir con tu tiempo y esfuerzo a una causa te permite escapar por instantes de tus problemas actuales y quizás incluso puedas ver dichos problemas de manera diferente.

6. Sigue aprendiendo
Desarrolla una curiosidad por el mundo que te rodea y la gente que hay en él. Sin importar cuál es la situación en la que te encuentres actualmente, siempre puedes aprender de ella.
Tomar un interés real en la vida te da energía, ayuda a crear nuevas ideas en tu mente, y te brinda una manera diferente de pensar respecto a las cosas. Todo esto llega a tener un impacto positivo en tu vida, no sólo por los resultados inmediatos que obtienes, sino por el hecho de que estás cultivando una mejor mentalidad.

7. Sé agradecido
Invierte un poco de tiempo al día en pensar en aquellas cosas por las que estás realmente agradecido en tu vida. Recordar todas aquellas razones por las cuales te sientes agradecido, te ayuda a mantener el enfoque positivo en cada situación.
Ser agradecido usualmente convertirá la ira y la frustración en sentimientos más positivos. Recuerda, todos tenemos debilidades, pero enfocarnos en nuestras fortalezas previene que estas nos afecten realmente.
Una buena práctica para lograr lo anterior, es llevar una libreta de apuntes en la cual tengas la lista de las cosas que agradeces. En esta lista escribes al menos 5 cosas por las cuales te encuentras feliz o agradecido cada día. Esa es una de las mejores maneras de cultivar el hábito de la gratitud.

Finalmente, ten presente que es tu decisión ver la vida de la manera que quieras. Nadie te está forzando a tener una actitud negativa, así que toma el control y cambia tu visión negativa por una vida mucho más entusiasta, energética y llena de felicidad.

REPUBLICA DE LAS MUJERES

En Uni3, capa cidades a pleno hasta el último aliento

Desde 1983 Uruguay cuenta con Uni3, un espacio de educación no formal para adultos mayores que lo llevó a ser pionero en la región, imitando un diseño europeo que nacía en la década del 70. La licenciada en Filosofía Alondra Bayley fue la impulsora de este exitoso proyecto uruguayo y hoy, a sus 90 años, sigue orgullosamente al frente de la institución sólidamente arraigada no solo en Montevideo sino también en muchas ciudades del interior del país. A su vez, esta experiencia ha sido tomada por muchos países latinoamericanos que han creado sus Uni3 a partir del modelo uruguayo.





 KARINA THOVE
Es una fría tarde de invierno. Antes de iniciar la entrevista, recorremos la casa que es enorme y antigua, difícil de calefaccionar con esos techos tan altos y con signos de humedad en algunas de sus paredes pero impecable en su limpieza y orden, algo que contrasta con cualquier imagen que queramos evocar de la universidad pública o de cualquier otra institución educativa estatal. En algunos de sus salones encontramos clases de pirograbado, repujado en aluminio y tallado en madera, con una abrumadora presencia femenina. En la biblioteca hay personas leyendo. Una potente frase de José Saramago preside el patio interior: “Frecuentemente me preguntan que cuántos años tengo. ¡Qué importa eso! Tengo la edad que quiero y siento. La edad en que puedo gritar sin miedo lo que pienso. Hacer lo que deseo, sin miedo al fracaso, o lo desconocido. Tengo la experiencia de los años vividos y la fuerza de la convicción de mis deseos. ¡Qué importa cuántos años tengo!”.
Bailey nos explica que allí se apunta a fortalecer la autoestima y la alegría de vivir, a estar “siempre positivos”, una actitud ante la vida que, por cierto, no debería ser solamente fomentada en las y los adultos mayores.
 
Fiel a su espíritu de educadora, Bayley inicia nuestro encuentro apoyándose en los avances científicos que abordan la adultez mayor como una etapa más de la vida. “A través de la neurociencia se afirma que la capacidad de aprender, crear, sentir, pensar, inventar, imaginar, descubrir empieza en la vida intrauterina y termina con la muerte. Los avances sobre psicología de la personalidad demuestran absolutamente la vigencia del pensamiento adulto mayor. La historia también lo documenta, músicos, literatos, estadistas, que antes se  juzgaba como que eran excepciones, no lo son. Asistimos a un momento histórico en que sabemos que el adulto mayor tiene las mismas capacidades a los 20 que a los 90 años. Tenemos alumnos de más de 100 años, de manera que eso queda demostrado”, argumenta con fervor. Sin embargo, como sociedad, todos sabemos que aún quedan muchos prejuicios que vencer respecto a esa última etapa de la vida en que se sigue dando el mensaje de que “ya no son útiles” y por ende no sirven para nada. 

Los inicios de esta historia
En 1972 el profesor Pierre Vellas, de la Universidad de Toulouse, tuvo la inquietud de abrir las puertas de sus cursos a todas las personas que quisieran hacerlos sin exigirles estudios curriculares previos. Y así es como surgió Uni3 en Francia donde muy pronto “se llenaron las aulas de cabezas blancas”. Bayley conoció esta experiencia así como la que se estaba implementando en Ginebra, Suiza, que fue la que más le interesó para traer a nuestro país, por encontrarle más posibilidades de adaptación.
 
Todo empezó a gestarse los domingos de mañana en la cocina de mi casa”, rememora. Eran un grupo de 7 profesoras y profesores que se tomaron muy en serio sacar adelante una Uni3 en nuestro país. “Yo enseñaba Filosofía en el Instituto de Estudios Superiores. Hablé con el director, el periodista Leonardo Tuso, quien muy generosamente nos dio todo y nos dijo: `Hagan la experiencia acá´. No teníamos prensa, no teníamos recursos, nada, apenas una idea”, aclara. Aún así, se encontraron con 56 personas en la conferencia inaugural
que fue sobre Ortega y Gasset. “Y ese fue el nacimiento de Uni3, un 22 de abril de 1983”, cuenta con orgullo.  

En pocos años la casa quedó chica, al punto que el edificio vibró y se derrumbaron las claraboyas, afortunadamente sin que nadie saliera herido. El peregrinar buscando un lugar incluyó la colaboración de la Asociación Cristiana y el Automóvil Club del Ur u g u a y, pero en todas partes les terminaban diciendo que “eran muchos”.La doctora Adela Reta, al frente del Ministerio de Educación y Cultura en aquel entonces, “entendió la idea enseguida, la personería jurídica está firmada por ella. Nos dieron la sala Vaz Ferreira que tiene 400 butacas, pero nosotros ya éramos más”, asegura. Pronto tuvieron que volver a peregrinar porque tampoco podían quedarse en un lugar que no los contenía. “Dimos clases hasta en la vereda”, recuerda Bayley.
 
“Queremos capacitarnos más para darle más a la comunidad”
Con esta frase lograron en 1992 que el Ministerio de Educación y Cultura con el doctor García Costa al frente, les diera la casa en la que se encuentran actualmente. También cuentan con otro local porque imparten más de 70 cursos a los que llaman “aulas-taller”. Las temáticas van desde la antropología y el ajedrez hasta el yoga, pasando por el conocimiento de disciplinas como psicología, filosofía, historia de la cultura, astronomía, arte, idiomas o la práctica de danzas circulares, pintura, taichi y canto.  

“El programa se va haciendo a través de las apetencias de los alumnos y el saber del animador sociocultural (docente). Nadie puede enseñar a una persona si no la conoce”, explica Bayley. La horizontalidad -“el trato de igual a igual”- es uno de los principios básicos en los que se sostiene el proyecto de Uni3. Otro principio muy importante es “la valoración de la vida como fuente de experiencia y conocimiento”. Nuestra interlocutora recalca: “Toda persona que viene trae para nosotros un conjunto de saberes, experiencias, emociones, de vocación manifiesta que quizás nunca pudo cultivar”.
 
Los cursos se estructuran en dos cuatrimestres que se corresponden con el otoño (marzo-junio) y la primavera (agosto-noviembre), aunque tomen parte de las otras estaciones. Los intensos fríos del mes de julio son un impasse necesario, aunque Bayley asegura que “por más frío que haga todos vienen, siempre quieren venir”.

Nosotros le preguntamos a la persona cuál es la materia pendiente que le quedó, ya sea historia,  literatura...lo que sea.Queremos respetar el deseo de la persona para que sea un clima de gente motivada y a su vez alentada a avizorar la existencia de ciencias, artes, música, juegos”, explica la mentora uruguaya. 

Todos los animadores socioculturales son honorarios. Solventan los gastos de manutención de los locales con el cobro de 200 pesos por inscripción. La persona tiene derecho a acceder a cuatro talleres por ese monto mensual, lo que explica que haya tanta demanda. “Tenemos más de 3.000 participantes y siempre hay listas de espera”, asegura Bayley. Además, el público de Uni3 no declina en su motivación: “Tenemos participantes que vienen desde hace más de 20 años y no faltan nunca”.
 
El valor de dar y recibir
“El propósito de esta instituciónes rescatar el valor enorme, humano, cultural que representa el adulto mayor”, afirma Bayley y cita al ideal estético de Platón: “Educar es dar al cuerpo y al alma la máxima belleza de que son susceptibles”.

“Nosotros acá queremos que la gente dé lo mejor de sí por amor al dar, por la alegría de expresarse. En el acto de dar hay un recibir, hay amor infinito, entonces nosotros logramos vencer algunos enemigos de la vida, como la tristeza ya que hay muchas personas mayores que están tristes porque perdieron a un ser querido, o tienen problemas con los hijos difíciles de solucionar, situaciones económicas que afectan a la vida de su familia”, enumera. A través de la participación, el fomento de la motivación, cambian los estados de ánimo y aparece “la apertura a un mundo de esperanza”.
 
Bayley evoca a Rodó en “Motivos de Proteo”: “Hay gente que llega al borde de la tumba sin haber nunca conocido los tesoros que guardaba su corazón”, a lo que habría que agregar el cultivo de su mente y todas sus capacidades que es lo que, desde una visión integral, propone Uni3. Además de la oferta de nuevos conocimientos y actividades recreativas, el intercambio cultural también se apoya en visitas guiadas como las que este año han hecho al Teatro Solís, al Museo Histórico Nacional, al de Zorrilla de San Martín o a los monumentos del Parque Rodó. “Es la acción cultural sin compromiso para dar examen o para tener una nota”, destaca.

Una vez al año organizan “la fiesta de la colmena”, donde todas y todos exponen sus trabajos: está la mesa de las tejedoras, de la pintura, etc., y venden esa producción lo que también aporta dinero a la institución a la vez que promueve el cooperativismo, una experiencia históricamente arraigada en la sociedad uruguaya.

miércoles, 1 de febrero de 2012

CUIDADOS DEL ADULTO MAYOR

 
CON MUCHO AMOR Y PACIENCIA.
He aquí algunos ejercicios activos que debemos tener en cuenta para nuestros queridos viejitos quienes con el paso del tiempo han perdido su vigor viéndonos crecer, alimentándonos y preocupándose porque tengamos un futuro mejor. Ahora es el momento de compensarles con mucho cariño por sus sacrificios y para ello debemos preocuparnos por su salud y bienestar general.


Desde el punto de vista físico, el adulto mayor debería levantarse a diario; si no es capaz de caminar, debe levantarse a una silla y sólo en última instancia permanecer en cama día y noche. Si se levanta (de pie o en silla), la misma persona debe colaborar en su cuidado personal (aseo, alimentación, vestuario); y realizar ejercicios. El ejercicio es útil para los músculos y las articulaciones, para la atención y concentración, y por la sensación de bienestar que puede proporcionar.

Puede realizar flexiones y extensiones de las extremidades y del tronco, y evitar la tendencia a encorvarse. Para mover los brazos con amplitud puede tomar un bastón con las manos y moverlos con los brazos extendidos hacia arriba y abajo, de derecha a izquierda; también podría jugar a recibir y arrojar una pelota. Si está de pie, es conveniente para las piernas realizar flexiones apoyándose en un mueble firme; si está sentado, extenderlas y levantarlas, y llevarlas de derecha a izquierda, tal vez con un peso en el pie.

Cuando esté sentado
Cuando el adulto mayor está sentado, el asiento debe ser cómodo, pero es deseable que sostenga el tronco de un modo activo y no se deje caer en los brazos de un sillón. Puede ser necesario usar elementos de ayuda: cabestrillos (para sostener un brazo paralizado), soporte torácico (como cincha para sujetar al paciente a la silla si no sostiene el tronco), respaldo alto.

Estando en silla puede apoyarse en las manos para levantar los glúteos del asiento, extender el tronco, levantar y mover las piernas, girar la cabeza en diversos sentidos. Finalmente son útiles los ejercicios respiratorios, especialmente hacer intentos por expulsar todo el aire de los pulmones.

Si permanece en cama se recomienda realizar cambios de postura cada dos horas, para evitar
la formación de escaras.

ADULTO MAYOR POSTRADO


Es frecuente que los adultos mayores (AM) presenten enfermedades, transitorias o permanentes, que los obligan a permanecer en cama. La causa puede ser una afección neurológica (destacando las demencias y los accidentes vasculares cerebrales), cardiopulmonar, traumática, y otras.

Los cuidados dependerán por una parte del enfermo, su estado general y mental, y por otra, de los recursos de la familia. En general se intenta mantener su capacidad funcional, evitar complicaciones y lograr una buena calidad de vida, con comodidad y afecto.

LAS CONDICIONES AMBIENTALES son importantes. La habitación debe ser tranquila, iluminada, aireada, con temperatura agradable. Debe contar con estímulos, especialmente compañía y cariño de su familia y sus cuidadores. La música o la televisión, si no es capaz de atender a ellas, son más una distracción para el cuidador que para el paciente.

Con respecto a los cuidados específicos del AM postrado, revisaremos 3 aspectos fundamentales la actividad y capacidad funcional, el cuidado de la piel, y la alimentación y evacuaciones. Además haremos algunas recomendaciones para la persona que lo cuida.

I. ACTIVIDAD y CAPACIDAD FUNCIONAL.

LA ACTIVIDAD es indispensable para mantener 0 aumentar la capacidad de cualquier órgano o sistema, ya sea el cerebro, los músculos o el sistema circulatorio. La inactividad psíquica puede llevar a deterioro intelectual y depresión; la inmovilidad física puede causar atrofia muscular, dolor y deformación de las articulaciones, trombosis venosas en las piernas, osteoporosis y otras complicaciones.

Para evitar esas complicaciones se recomienda que el paciente sea lo más activo posible.
En primer lugar nos referiremos a actividades físicas y luego a actividades mentales.

ACTIVIDADES FÍSICAS.

Desde el punto de vista físico, el paciente debería levantarse a diario; si no es capaz de caminar, debe levantarse a una silla; y sólo en última instancia permanecer en cama día y noche. Si se levanta (de pie o en silla), debe colaborar en su cuidado personal (aseo, alimentación, vestuario); y realizar ejercicios. El ejercicio es útil para los músculos y las articulaciones, para la atención y concentración, y por la sensación de bienestar que puede proporcionar. Puede realizar flexiones y extensiones de las extremidades y del tronco, y evitar la tendencia a encorvarse. Para mover los brazos con amplitud puede tomar un bastón con las manos y moverlo con los brazos extendidos hacia arriba y abajo, de derecha a izquierda; también podría jugar a recibir y arrojar una pelota. Para las piernas, además de caminar , si está de pie es útil realizar flexiones apoyándose en un mueble firme; si está sentado, extenderlas y levantarlas y llevarlas de derecha a izquierda, tal vez con un peso en el pie.

CUANDO EL AM ESTA SENTADO, el asiento debe ser cómodo, pero es deseable que sostenga el tronco de un modo activo y no se deje caer en los brazos de un sillón. Puede ser necesario usar elementos de ayuda: cabestrillos (para sostener un brazo paralizado), soporte torácico (como cincha para sujetar al paciente a la silla si no sostiene el tronco), respaldo alto

Estando en silla, puede apoyarse en las manos para levantar las nalgas del asiento; extender e1 tronco; levantar y mover las piernas; girar la cabeza en diversos sentidos. Finalmente, son útiles los ejercicios respiratorios, especialmente hacer intentos por expulsar todo el aire de los pulmones.

SI PERMANECE EN CAMA se recomienda realizar cambios de postura cada dos horas, para evitar la formación de escaras (ver cuidado de la piel). Debe realizar ejercicios activos: imitación de caminata o trote, extender o flectar el tronco, levantar la cabeza o apoyarla con fuerza en la almohada para elevar el tronco, mover los brazos con o sin un peso. También puede hacer ejercicios isométricos (apretar y soltar los músculos de las extremidades y del tronco sin moverlos). Muchas de estas actividades pueden presentarse en forma de juego, para que despierten el interés del paciente y permitan una interacción con el acompañante. Además se sugiere utilizar medias o vendas elásticas en las piernas, para evitar las trombosis venosas. Las vendas se colocan desde el pie a la pantorrilla, sin apretar demasiado, y se sueltan 30 minutos cada 6 horas. Si tiene una mano paralizada, se evita la deformación en garra (empujada) colocando en la palma un rollo de papel confort. Si tiene un brazo paralizado debe levantarlo con el sano varias veces al día; esto impedirá, la rigidez y dolor del hombro inmóvil y servirá como ejercicio para el brazo sano. También se debe evita el pie equino (caído) usando un apoyo que lo mantenga en 90°.

CUANDO EL PACIENTE ESTA COMENZANDO A LEVANTARSE después de permanecer en cama varios días es necesario hacerlo de un modo paulatino. Puede presentar debilidad muscular que le impida sostenerse o bajas de la presión arterial con tendencia al desmayo. Para evitar la baja de presión se comienza por sentarlo al borde de la cama con los pies apoyados en el suelo o una silla. Debe extender los brazos hacia atrás apoyando las palmas de la mano en la cama incluso el brazo Paralizado si tiene una hemiplejia para sostener mejor el tronco. Inicialmente este ejercicio dura sólo uno o dos minutos pero debe repetirse 10 o 15 veces al día. Paulatinamente, en varios días, debería ser capaz de sostener el tronco sin mareos ni agotamiento. Solo cuando tolere esa posición valdrá la pena trasladarlo a una silla o intentar ponerlo en pie.

ACTIVIDADES MENTALES.

El paciente debe usar la atención, la memoria, la imaginación y el lenguaje; esto favorecerá el estado de ánimo y su capacidad mental.
Para que use la memoria es útil repasar los sucesos de su vida, tal vez con ayuda de fotos, o las noticias del día; preguntarle (y recordarle) lo sucedido ayer, o pedirle información sobre sus familiares.

La imaginación se puede ejercitar si se le pregunta qué espera del día actual, cuál es su opinión sobre cierto tema, cómo cree que se podría solucionar algún problema. Durante
estas conversaciones deben hacerse frecuente referencia a la fecha y circunstancias presentes, para favorecer su orientación. Las reflexiones deben tener un acento optimista, haciéndole presente los aspectos positivos y no los negativos de su situación. Si se logra hacerlo reír debemos felicitarnos.

También pueden ser útiles para la atención, la memoria y el ánimo algunos juegos (dominó, Cartas, juegos de memoria o de atención), la música o el canto, la colaboración en algunas tareas domésticas o los ejercicios indicados por los especialistas en rehabilitación.

A cada uno de los visitantes puede pedirse que colabore en alguna actividad. Muchas veces los familiares o amigos se sienten estimulados a volver si pueden ayudar al paciente, por eso es importante pedir su colaboración.

2. CUIDADO DE LA PIEL.

La piel del AM en cama está expuesta a escaras, infecciones y quemaduras.


LAS ESCARAS DE DECÚBITO.

Las escaras son uno de los principales riesgos del AM en cama. Son lesiones debidas a la falta de circulación cuando la piel queda comprimida entre el colchón y una prominencia ósea durante un período prolongado. La falta de circulación causa la muerte del tejido, y éste se desprende dejando una úlcera, que con frecuencia se infecta. Los factores predisponentes son la inmovilidad, la desnutrición, la pérdida de sensibilidad o conciencia cuando existe un daño cerebral. También influyen la mala circulación, como puede verse en diabéticos, y la pérdida del control de esfínteres.

Los sitios vulnerables para la formación de escaras son los talones, cara interna de rodillas, caderas, sacro, codos, etc.

Para prevenir las escaras lo más importante es evitar la inmovilidad. Si el paciente está postrado, deben hacerse cambios de postura cada dos horas. Puede ser colocado de espaldas, de lado o boca abajo. En cada postura debe evitarse que las extremidades o la cabeza queden en posición incómoda, que los talones se compriman contra el colchón (con almohadilla en los tobillos), que las rodillas se compriman una contra otra si está de lado. Los pies deben mantenerse en 900 con algún apoyo y para evitar que las frazadas los presionen pueden usarse alza ropas. Si está boca abajo el tronco debe colocarse sobre una almohada.

Los cambios de posición deben complementarse con la protección de las zonas vulnerable, usando rodelas, protectores de codo, almohadillas, taloneras, vendas en los pies.

Los colchones antiescaras evitan en parte la necesidad de cambiar la posición cada dos horas. Los más eficaces son de flotación en aire alternante con motor o de agua.

Además se recomienda mantener la piel limpia y seca, especialmente en los pliegues. Si se observa una zona enrojecida o ampollada, podría llegar a escararse y debe protegerse con más cuidado. La sábana debe estar bien extendida y limpia, ya que las arrugas u objetos extraños pueden erosionar una piel frágil. Esta piel puede lubricarse haciendo fricciones con alcohol-glicerina al 50% dos veces al día, especialmente en las zonas de apoyo.

INFECCIONES DE LA PIEL

Las infecciones pueden asociarse a las escaras y en esos casos su prevención es similar, otras veces se deben a desaseo, especialmente en los pliegues (mamas, región inguinal, escroto) de pacientes obesos o diabéticos.

Según su naturaleza, además del aseo (con jabón o con emulsiones limpiadoras) deben usarse cremas o pomadas con antibióticos.

QUEMADURAS.

Las quemaduras son más frecuentes en pacientes con trastornos de la sensibilidad o de conciencia. Las causas más frecuentes son: bolsas de agua caliente en contacto con la piel, estufas muy cercanas, a veces un cigarrillo, También pueden quemarse con un baño demasiado caliente.

3. NUTRICIÓN y EVACUACIONES.

LA NUTRICIÓN.

Incluye el aporte de alimentos y de líquido. Los AM pueden sentir poca sed y se deshidratan con facilidad; el calor, la fiebre o los diuréticos también pueden deshidratar. Los líquidos deben administrarse con el paciente sentado y en pequeña cantidad cada vez. La cantidad diaria debe fluctuar entre 1,5 y 2 litros, incluyendo el líquido de las comidas. Puede restringiese después de cenar para disminuir la orina durante la noche.

Si se alimenta por boca es importante la buena presentación y el sabor; la hora de comida puede ser uno de los pocos agrados de un AM postrado. La administración debe ser precedida y seguida de aseo oral y de las manos, y siempre que sea posible el paciente debe estar sentado. La alimentación debe ser suficiente y balanceada; si parece insuficiente puede complementarse con vitaminas. Debe recibir bastante fruta y verdura, que aportan fibra y junto al líquido evitan la estitiquez y las infecciones urinarias.

Muchas veces- el paciente tiene dificultades para tragar. En esos casos la alimentación debe ser fraccionada y de consistencia blanda, administrando alimentos molidos o papillas en vez de alimentos sólidos. Si se atora con los líquidos estos pueden ser espesados (chuflo) o reemplazados por jaleas. Si no traga bien y existe riesgo de aspiración de alimentos hacia los bronquios, puede colocarse una sonda.

EL CUIDADO DE LA BOCA está destinado a prevenir lesiones e infecciones. Debe hacerse un aseo cuidadoso después de cada comida, con un cepillo suave y flexible. El cepillado debe ir de la encía al borde del diente, para arrastrar los restos de alimento.

Pueden agregarse enjuagatorios con clorhexidina al 1 %. Si usa prótesis deben asearse cuidadosamente todos los días. También debe evitarse la sequedad de la boca dando bastante líquido y protegiendo la mucosa oral con glicerina o miel de bórax.


MANEJO VESICAL E INTESTINAL

Un AM puede presentar incontinencia de orina o deposiciones, con maceración e infecciones de la piel. También puede presentar estitiquez y retención de orina con molestias e infecciones urinarias.

Si es posible, debe llevársele al sanitario todos los días para que obre. Si obra en cama. A veces puede hacerlo en una "chata"; otras veces debe usar pañales y ser aseado cada vez que sea necesario. La estitiquez puede evitarse con fibras, abundantes líquidos y a veces laxantes. Solo ocasionalmente se necesita recurrir a enemas o extracción manual de deposiciones impactadas.

En caso de incontinencia de orina debe recordarse que la sonda vesical (Foley) siempre causa infecciones. Por eso se recomienda en el varón el uso de "pato", un recolectar urinario o pañal para adultos. En la mujer se usa pañal; también se le puede colocar la chata de vez en cuando, para que orine sin mojar el pañal. Un hule debajo de la sábana protege el colchón, por si fallan las medidas ya mencionadas.

Si hay retención de orina se hace cateterismo (extracción de orina con sonda) varias \veces al día. No es necesario usar material estéril, pero la sonda debe estar muy limpia y hervida antes de cada procedimiento.

4. CUIDADO DE LA CUIDADORA.

La persona que cuida al AM generalmente es una mujer, la esposa o una hija del paciente. Estos pacientes requieren cuidado las 24 horas del día y la necesidad de estar constantemente alerta por si sucede algo, la necesidad de pequeñas atenciones continuas pueden ser más agotadoras que el esfuerzo físico. Muchas veces la cuidadora sacrifica su vida personal, deja de trabajar, deja de salir y queda aprisionada al lado del paciente. Esto causa stress y agotamiento y puede conducir a enfermedades físicas o psicológicas.

Por esto se recomienda que se establezcan turnos, que toda la familia colabore en el cuidado del paciente, que la cuidadora principal tenga por lo menos un día libre para su higiene mental y que sea atendida si se agota o se enferma.

No se debe esperar que la cuidadora esté agotada para pedir ayuda, sino que deben hacerse reuniones de familia para plantear la necesidad de colaborar apenas se produzca la postración o apenas llegue el enfermo desde el hospital a la casa. Si la reunión se hace con el médico, los familiares tendrán la oportunidad de expresar todas sus dudas o temores.