domingo, 4 de diciembre de 2011

COMO CUIDARSE

He aquí como reconocer las decisiones que tomamos a diario que causan el aceleramiento del proceso de envejecimiento. Tomando decisiones diferentes y cultivando una actitud distinta, usted puede rejuvenecer un poquito cada mañana y llegando a rejuvenecer un año en 365 días.
Son muchos los procesos que contribuyen a acelerar nuestro envejecimiento:  Demasiado estrés, toxinas en el ambiente, dietas deficientes en base a alimentos procesados, exceso de azúcar y grasas dañinas, o también la escasez de anti-oxidantes, grasas saludables y comida sana y natural. También acelera el proceso de envejecimiento una pobre condición física, molestarse o afligirse muy seguido, ser demasiado crítico, sentirse aislado y sin un sentido de pertenencia a algo más grande que uno mismo, estar fuera de balance, no reírse lo suficiente, no divertirse, fumar, tomar demasiado alcohol, estar pasado de peso.... La lista sigue y sigue.

Consideremos aquí una de esas decisiones diarias en nuestro estilo de vida que puede hacernos envejecer más rápidamente:  El consumo excesivo de azúcar.
    
Hay azúcar en todas partes.  En las sodas, las comidas empacadas, pasteles, confites, chocolate o galletas, aunque también abunda en otros lugares menos obvios y más difíciles de identificar, como los alimentos altamente procesados incluidos algunos alimentos considerados saludables como las frutas deshidratadas, el yogurt (endulzado) o los cereales “de cajita”, que en general tienen altos porcentajes de azúcar.  La verdad, uno siempre comerá demasiada azúcar cuando coma  demasiado. En nuestra cultura de grandes porciones, la mayoría de las porciones tienen exceso de azúcar.

Como debería sentirse uno al terminar de comer?

Debe sentirse satisfecho. Sin hambre y punto. No relleno, somnoliento, cansado e irritable. Si usted consume demasiada azúcar de una vez, el nivel glucosa en la sangre se dispara y entonces varias cosas negativas pueden suceder.
 
1.- Usted puede sufrir una baja drástica del nivel de glucosa (rebote hipoglicémico) cuando su páncreas produce demasiada insulina intentando bajar los niveles elevados de glucosa.

2.- El exceso de azúcar no puede ser utilizado lo suficientemente rápido en las fabricas de energía de su sistema (las mitocondrias) por lo que se almacena como grasa y así usted engorda.

3.- Los niveles de azúcar siguen altos por largo tiempo por deficit de insulina efectiva. (pre-diabetes).

4.- Mucha azúcar junta se vuelve pegajosa, algo así como jarabe en su sangre, que se pega a otras estructuras de su sistema. Los doctores miden el porcentaje de hemoglobina sanguínea que tiene azúcar permanentemente adherida (Hgb A1C), para monitorear si los diabéticos están controlando bien su azúcar.  Esta nueva estructura, hemoglobina+glucosa, dispara una reacción en su sistema inmunológico, una que dice “Idiay! Esto no luce conocido. Ataquémoslo y destruyámoslo”.  Su cuerpo comienza a atacarse a si mismo… y eso no es bueno.  Este proceso genera una especie de inflamación. Una inflamación que lo envejece más rápidamente.
 

¿Qué puede usted hacer para amanecer mañana con un mejor nivel de glucosa en la sangre  y con el sistema inmunológico más saludable?
Coma con mayor frecuencia pero en porciones pequeñas. Coma más frutas y verduras. Siempre combine carbohidratos con proteínas, grasa y fibra. En sus meriendas coma ligero, por ejemplo, frutos secos o queso y frutas.  Suplemente sus alimentación con Omega 3 (acido graso) comiendo pescado 3 veces por semana. Coma más cantidad de alimentos temprano en el día cuando los puede utilizar mejor y en lo posible, evite los alimentos procesados. Coma alimentos REALES. Dé un caminata suave después de una comida grande y una vez a la semana, sáltese la ultima comida del día.


…Y si de vez en cuando come alimentos poco saludables o come demasiado de una comida sana, lo mejor que puede hacer es relajarse y disfrutarlo. Preocuparse por este “desliz”, disparará una reacción más perjudicial en su sistema inmunológico.
“¡Don’t worry...be happy!”, como dice la canción.
 
Y tome decisiones saludables en sus próximas comidas.

NUTRIENTES PARA LA TERCERA EDAD



Bien sabido es que el envejecimiento es un proceso progresivo natural del ser humano, que cada persona experimenta con diferente intensidad. Actualmente, es difícil establecer el comienzo de esta etapa de la vida en función exclusiva de la edad, dado que gracias a determinados hábitos y el consumo de fármacos específicos, se contribuye a tener una mejor calidad de vida. Tiempo atrás, una persona se consideraba anciana cuando llegaba a los 65 años; en estos momentos, mucha gente de esa edad aún se desempeña profesional y laboralmente, incluso con capacidad de realizar actividad física. Por este motivo, casi convencionalmente, se estipuló que una persona es anciana cuando atraviesa la franja de los 70 años.
Por ende, la calidad de expectativa de vida se atribuye a la mejora de los estándares de nivel de vida, a los cuidados médicos, los adelantos científicos y, fundamentalmente, a una equilibrada alimentación. Asimismo, los cambios fisiológicos comunes a ambos sexos que se presentan en la edad madura -entre los 45 y 60 años- condicionan el tipo de alimentación a seguir en los años posteriores.
Cuestiones de la edad

En el caso específico de las mujeres, se sucede la menopausia: el período de la vida que ocurre entre los 40 y 50 años donde se produce el cese de la ovulación. En esta etapa, el cuerpo femenino experimenta una serie de desarreglos orgánicos consecuencia directa de la falta de estrógenos (hormonas sexuales femeninas). Por su parte, los hombres transitan la andropausia: el proceso por el cual las capacidades sexuales y otras funciones orgánicas van declinando con la edad, principalmente debido a un descenso del nivel de testosterona; es decir, de la hormona masculina. Específicamente, se refiere a una pérdida de la potencia sexual. Asimismo, en ambos sexos se suceden cambios y variaciones físicas junto con la aparición de enfermedades como hipertensión, colesterol o problemas cardiovasculares.
Por ende, si bien en todas las etapas de la vida, la alimentación cumple un rol fundamental, más importante será al entrar al umbral de la tercera edad, donde el cuerpo necesitará de nutrientes y proporciones adecuados, según su estado físico. Por ejemplo, uno de los principales problemas relacionados con la alimentación de las personas mayores es la demanda menor de energía pero, al mismo tiempo, la necesidad de incrementar las cantidades de determinados minerales y vitaminas. Incluso, con los años se va perdiendo el sentido del gusto, lo que hace necesario una presentación más vistosa de los platos, la utilización de especies y saborizantes naturales para realzar el sabor de las comidas. Asimismo, la deshidratación es un padecimiento común -especialmente durante la época estival- ya que con la edad se debilita el mecanismo que indica que debemos tomar agua. También la depresión y el aislamiento social son dos factores que pueden conducir a los ancianos a que dejen de comer, y lleguen a la desnutrición.
Por todos estos motivos, resulta de vital importancia prestarle atención a la alimentación de los mayores para mantener una calidad de vida mejor, día a día

sábado, 3 de diciembre de 2011

PARA EL ADULTO MAYOR::::::SOLO VIVE



Cuando te sientas oprimido por la apatía en tu corazón, piensa esto:

Mira las estrellas, ellas aun existen y una de ellas lleva el contenido de tus sueños, aquel que escribiste con lágrimas y sonrisas cuando creías en TI, y solo esperan que vayas por El.

Siente en tu pecho ese momento tan fugaz de tu pasado cuando eras imbatible y te creías grande, solo así sabrás que aun existes.

Escucha los latidos de tu corazón, héchalo a vibrar con todas sus fuerzas y suspirando profundamente olvídate de las penas, corre por el ideal de persona que eres, solo de TI depende que des ese primer paso tan costoso

Mira como la sangre corre por tus venas, aquellas que cualquier atleta, envidiaría tener en este instante, porque has nacido para ganar y es de los mejores deportistas, sentir el cansancio de los humanos. Recuerda no eres Dios.

Abre tus ojos lo más grande que puedas, y que ellos brillen de la misma forma como cuando te enamoraste por primera vez, solo así dando amor podrás recibir y cambiar el entorno de tu vida, es el primer paso para el éxito.

Cierra tus puños, lo mas fuerte que puedas, ese es el esfuerzo que debes poner en cada instante de la vida para que el éxito sea duradero, fuerte como el acero que llevas dentro de tu alma y que se vuelve algodón cuando no perseveras con Fe.

Levanta tu mirada, sosteniendo tu cuerpo siempre en los pies, solo así podrás saber los alcances de tu ser. Y divisa siempre el volar de las águilas, vuelo sublime de los campeones, en libertad de vida y expresión, dando ejemplo para todos los que te rodean.

Hierguete y destácate en todo, es la base del camino del éxito, excediéndote en todo, sin escuchar de tus fracasos a los débiles de visión, solo hazlo de quien te enseñe sin envidias, de aquel que quiera que lo superes, es el verdadero maestro de la vida, que entendió que la excelencia es mejorar cada vez mas, aun pudiendo quedar detrás de ti.

Lucha, y lucha y lucha, es el porque de tu existir, para hacer realidad la misión por la que tienes la gracia de estar entre tantas personas, que de ti necesitan para forjar una mejor humanidad

Y cuando todo parezca nada, mira esa estrella, siéntela, deja que su luz inunde tu alma y que te guíe pos esas tinieblas en donde TU crees estar. Quizás no sea mas que es un instante tan pequeño de tu existencia para darte la fortaleza de ser mejor.

Porque aunque toda sea nada, es que algo esta ocurriendo, algo maravilloso que solo a los campeones como TU se les da la oportunidad de luchar, porque hay en este mundo, en este instante, millones de almas que ni siquiera tienen un porque luchar.

el ejemplo y vive intensamente, admira la creación y da gracias, solo así serás parte de ella, ya que este mundo tiene la necesidad de que personas como TU pasen por esto para que vean la diferencia entre estar vivos o no en vida.

TU PERRO ESTA VIEJITO



Al igual que nosotros los humanos, nuestros perros van perdiendo facultades físicas con la edad. A medida que nos vamos haciendo más viejos nos volvemos menos flexibles y más vulnerables e intolerantes. ¿Qué hacer cuando nuestro amigo canino llega a una etapa en que comienza a hacer “cosas raras”, actividades que había dejado de hacer o actitudes que nunca había presentado? A los perros se les considera adultos mayores o pacientes geriátricos, en razas pequeñas y medianas a partir de los siete años, en razas grandes a partir de los seis años de edad. Existen una gran variedad de signos y síntomas que nos indican que nuestro perro está teniendo problemas de conducta relacionados con la edad. Entre los más comunes están:
- Que se ha vuelto agresivo
- Ensucia dentro de la casa
- Se le ve ansioso, destructor
- Se ha vuelto desobediente…se hace el sordo
- No quiere estar solo
- Aúlla o ladra más que antes
- Tienen miedo a cosas que antes no
- Tiene insomnio
- Se vuelven friolentos o intolerantes al calor
Muchos de estos problemas quizá ya se hayan visto en etapas anteriores de la vida del perro o perra, pero con la edad volvieron a surgir o se aumentaron.
¿Conductual o médico?
Antes de asegurar que el asunto es meramente un problema de conducta, es muy importante descartar que se trate de un problema médico orgánico. Esto pude comprobarlo el día que Becker, nuestro perro de 17 años, me atacó cuando yo tenía 18 años. Mi familia tenía este Golden Retriever, un día comenzó a orinarse por toda la casa. Le reprendíamos y lo sacábamos al jardín, pues, según nosotros, lo hacía de “maña”. Un día lo regañé y él se metió debajo de una mesa. Cuando me acerqué a decirle que se saliera al patio, Becker me mordió. Esto me hizo sospechar que el perro tenía quizá algún dolor o molestia, ya que el nunca había agredido a nadie. En esa misma semana llevamos a Becker a una revisión veterinaria. Confirmando las sospechas, en efecto, el perro tenía una piedra en la vejiga del tamaño de una bola de golf y orinaba por toda la casa por la presión que esto provocaba, la respuesta agresiva se debió al dolor. Le quitamos quirúrgicamente la piedra y el perro volvió a tener el mismo carácter tolerante de siempre. Mi recomendación es que descarten problemas médicos antes de asegurar que el perro simplemente “se porta mal”. Los efectos de la edad sobre todo el organismo y en la conducta están íntimamente ligados, son progresivos y, en muchos casos, irreversibles. Siempre hay que tomar en cuenta si el perro padece alguna enfermedad crónica, la calidad de su alimentación, la cantidad de ejercicio, la genética, el lugar y ambiente en el que vive para prevenir posibles cambios conductuales en su vejez. Cuando somos viejos y enfermamos, rara vez la enfermedad afecta a un solo sistema, pues los mamíferos estamos conformados en un todo, una maquinaria equilibrada y perfecta. Si algo no está muy bien, son varios los sistemas que se ven afectados y son variadas las consecuencias en la conducta, más aún si estamos hablando de un perro en etapa geriátrica.
¿Disfunción Cognoscitiva o demencia senil?
Se cree que al igual que en las personas, nuestros perros sufren de este primer cuadro, aunque, en realidad no hay estudios serios que nos digan que los perros pierden capacidad de aprender con la edad, es decir, no se ha comprobado que sufran de disfunción cognoscitiva. Muchas veces he confirmado que “perro viejo sí aprende nuevos trucos”. Sin embargo, sí existen estados preocupantes relacionados con la falta de reacción ante el entorno, lo que se puede denominar demencia senil. Ello puede deberse a la muerte de células cerebrales encargadas de hacer las conexiones, falta de oxigenación en el cerebro (hipoxia), cuadros de anemia, falta de dopamina y otros químicos esenciales para el buen funcionamiento del cerebro.
¿Cómo se presenta?
Bien, pues cuando el perro prefiere interactuar menos con sus dueños, está irritable, desobediente, lento para obedecer y responder a órdenes que ya sabe, presenta temblores involuntarios, depresión, no reacciona a los estímulos; esto progresa hasta llegar al punto en que el animalito ya no convive como antes con sus dueños y no se comporta más como un animal de compañía, entonces se puede hablar, en efecto, de demencia senil. Al igual que las personas en las últimas etapas de su vida, cuando el ánimo decae y las enfermedades aquejan, nuestros perros requieren de toda la paciencia, el amor y extremos cuidados.
Extrema cuidados con tu perro viejo
Debe salir con más frecuencia al baño
Provéele un ambiente saludable, limpio, libre de ruidos extremos, cualquier situación de estrés puede provocar en ellos serios desequilibrios como anorexia o ansiedad por separación.
Si el perro está agresivo es muy importante descartar que algo le duela, ve al veterinario para confirmarlo. A nuestros perros viejos con artritis, dolor de dientes o los que se están quedando sordos, frecuentemente, tienen respuestas agresivas; los que tienen dolor pueden morder debido al malestar y los sordos, responden al susto, ya que no te oyen venir y las respuestas al factor sorpresa suelen ser defensivas. Socialización, la clave para mantener la cordura Aunque con mediana movilidad, no dejes de llevar a tu perro al parque, es muy importante que esté en contacto con otros perros y entornos cambiantes. Algunos perros viejos se quedan demasiado en casa y ello los hace huraños hacia sus congéneres, y poco adaptables a diferentes ambientes. Hay algo que se recomienda popularmente y es verdad: a muchos perros viejos, siempre y cuando sean sociables, les cae muy bien la introducción al hogar de un perro más joven. Ello los obliga a estar alerta y en movimiento. ¡Un amiguito más joven puede ser muy bueno para recordar viejos tiempos! No se recomienda incluir un perro más joven si el perro geronte es demasiado pasivo, débil o miedoso. Si ves que el joven abruma al viejo, dales un tiempo de separación de un par de
horas. Llévate al joven a hacer ejercicio y tráelo cansado a interactuar con tu viejito. Premia el juego apacible.
Trastornos del sueño
Normalmente un perro tiene periodos de sueño durante el día. Si tu perro tiene problemas renales o gástricos es muy posible que también tenga problemas para dormir a cualquier hora del día o de la noche. Algunos de ellos, como mi perro Anton de 14 años, se vuelven exigentes, ladran junto a la puerta para que se les permita salir…a las tres de la mañana. Lo que hacemos ahora es que permitimos que Anton vaya al baño antes de ir a dormir y dejamos la puerta de una pequeña terraza abierta durante la noche, de modo que él solo pueda salir y entrar según necesidad y todos duermen tranquilos. Esto es también muy recomendable para perros diabéticos o los que sufren sed y jadeos nocturnos.
¿Qué hacer ante la demencia senil?
Cuando se presenta este cuadro, poco a poco se va perdiendo la personalidad conocida de nuestro animal de compañía. Al mismo tiempo, el mundo conocido y las referencias del mismo van desapareciendo de la mente de nuestro amado perro. Ladra, aúlla excesivamente, deambula, ensucia la casa. Cualquier intento de readiestramiento resulta frustrante para el dueño, pues el perro literalmente puede perder la memoria al grado que no reconozca a su propio dueño. Estos problemas se pueden tratar únicamente mediante fármacos.
  Quiérelos y ten paciencia son seres que aman

viernes, 2 de diciembre de 2011

COMO TENER UN HIGADO SANO

Hace unos días publicamos un post hablando de la necesidad de mantener un hígado sano para tener buena salud. Mucha ha sido la participación de los usuarios en este post y el interés suscitado, por eso nos vemos ahora en la necesidad de contestar una de las dudas que más asaltó a la mayoría, y es cómo conseguir una correcta depuración del hígado y saber si ésta es necesaria o no para mejorar el estado del mismo.
Ante todo debemos tener presente que el hígado es un órgano fundamental en el organismo, ya que realiza un montón de funciones encaminadas a mantener una buena salud general. Por lo que se le conoce más es por su función depurativa del organismo, ya que es el encargado de eliminar las sustancias de desecho que no necesitamos. Pero a veces, nuestro ritmo de vida y el tipo de alimentación que seguimos lo fuerzan en exceso, por lo que es necesario conseguir que se relaje, y la mejor manera es a través de depurativas.
Existen distintos tipos de depurativas, Muchas, las más agresivas, que deben estar supervisadas por un especialista, son las que se realizan cuando ya tenemos un problema en el hígado o éste ha dado señales de estar enfermo. Por otro lado tenemos las depurativas preventivas que podemos realizar nosotros de vez en cuando para aliviar el trabajo al que sometemos al hígado de manera habitual. Estas depurativas se basarán en alimentos adecuados que nos ayudarán a facilitar la labor del hígado.

Cuidar la dieta

Es importante que a la hora de depurar el hígado sigamos una serie de medidas para conseguir reducir el trabajo de este órgano. En primer lugar lo que debemos hacer es eliminar de nuestra dieta los alimentos que nos aportan toxinas como el tabaco, el alcohol, los alimentos demasiado elaborados, los ricos en grasas saturadas, las frituras, los dulces… Esta será la primera medida, y acto seguido adaptaremos nuestra dieta para conseguir no solo reducir la actividad del hígado, sino fortalecerlo.
En primer lugar debemos cuidar que los alimentos que consumimos son de origen biológico, es decir, cerciorarnos de que para su elaboración no se han utilizado productos químicos ni ningún tratamiento que se escape de los cauces habituales. Junto a esto debemos echar mano constante de las frutas y verduras, que nos aportarán vitaminas a la vez que ayudan a depurar el organismo debido a su efecto diurético.

Preparación de las comidas

La preparación de las comidas es esencial, ya que no podemos ni debemos añadirle grasas adicionales, por lo que es recomendable comer todo cocinado al vapor, hervido o a la plancha, para evitar las toxinas derivadas de otros métodos de cocción como freír… Lo mismo sucede con los alimentos precocinados o elaborados, no debemos consumirlos, ya que es mucho mejor que preparemos nosotros mismos la comida que nos vamos a llevar a la boca.
El agua que vamos a beber de ser mineral o filtrada, evitando que contenga residuos que puedan hacer daño a nuestro hígado. En cuanto a la comida, es necesario que en los procesos de depuración no ingiramos mucha cantidad, Sino que es mejor comer menos cantidad de alimento y sí más líquido que nos ayude a depurar el organismo haciendo trabajar a nuestro hígado lo mínimo.

Hábitos de vida sanos

Es importante también adquirir una serie de hábitos de vida saludables como el descanso. Es necesario que durmamos mínimo siete horas para que nuestro cuerpo descanse y con él los órganos que lo conforman. A esto debemos sumar el ejercicio físico, que debe ser una constante en nuestra vida, ya que nos ayudará a mantener el metabolismo activo y conseguir de este modo un mejor funcionamiento de nuestro cuerpo.
Es importante que cuidemos nuestra alimentación habitualmente, pero también está bien que sepamos que se pueden alternar periodos de desintoxicación en los que la dieta tomará otro giro. No debemos olvidar que si no nos encontramos bien debemos acudir a un especialista y nunca hacer nuestro propio diagnóstico y mucho menos su tratamiento.

DIETA PARA ACABAR CON DIARREA.


Los cambios de temperatura bruscos que experimentamos en esta época del año tienen como consecuencia una serie de problemas en el organismo. Catarros, gripes, resfriados… están a la orden del día en esta época del año. Nosotros en esta ocasión nos queremos detener en un problema derivado de estos cambios bruscos de temperatura, la diarrea. La diarrea puede ser de origen vírico o bacteriano, pero en ambos casos se trata de un problema que afecta a todo el aparato digestivo y para el que debemos tomar una serie de medidas a la hora de alimentarnos.
Como casi todos sabemos, la dieta a seguir cuando estamos aquejados de diarrea debe ser una dieta blanda que nos ayude a recuperar la flora intestinal perdida y volver a la normalidad. Pero a pesar de todo muchas personas no saben qué tipo de alimentación tienen que seguir ni los alimentos indicados para cada una de las fases de la diarrea. En esta ocasión queremos hacer un repaso y recomendar un tipo de alimentación adecuado para recuperarnos cuanto antes y no deshidratarnos ni quedarnos desnutridos.

Los primeros momentos de una diarrea son los más críticos. La pérdida de líquidos es muy alta, y la tolerancia a los alimentos es baja, por ello es necesario que sepamos mantener una hidratación adecuada mediante la reposición de líquidos y sales minerales. Para ello lo que haremos será un periodo de ayuno absoluto en el que simplemente ingeriremos un suero preparado por nosotros a base de agua, zumo de limón, azúcar, sal y bicarbonato. Este preparado evitará que nos deshidratemos y estabilizará en gran parte nuestro aparato digestivo.

La siguiente fase será la de volver a tomar contacto con los alimentos, ya que comenzaremos a comer cantidades pequeñas de alimento suave y fácil de digerir. No abandonaremos en ningún momento la ingesta de suero, que lo acompañaremos con arroz hervido, que podemos preparar solo o con zanahoria cocida sin piel. La sémola y las sopas suaves de cereales refinados son otra alternativa para comenzar a alimentarnos con normalidad. Es importante comer poca cantidad y habitualmente. Nunca tenemos que forzar al aparato digestivo en esta fase, y si no nos apetece comer más parar y volver luego a comer más.

Cuando notemos que la diarrea comienza a remitir y las ganas de ir al baño no son tan grandes ya debemos comenzar la tercera fase, que es la de transición a la alimentación habitual. Al arroz hervido de la fase anterior le podemos añadir pollo o pescado hervido, jamón york y algo de pan blanco. Pasado un día ya podemos introducir otra serie de alimentos como el yogurt, las verduras hervidas y hasta las galletas tostadas sin ningún tipo de aderezo.

Es importante que tengamos esto en cuenta y que evitemos llevarnos a la boca alimentos ricos en fibra qué nos aumentarán las ganas de ir al baño, así como las grasas o los guisos que irritan la mucosa digestiva en exceso y empeorarán nuestro estado, ralentizando la curación.

INSUFICIENCIA INGESTA DE AGUA





Sabemos que una buena hidratación es fundamental para vivir con salud pero muchas veces descuidamos el consumo de agua y presentamos algunos síntomas que atribuimos a otras causas cuando en realidad, pueden ser indicadores de insuficiente ingesta de agua.


Por eso, a continuación te mostramos esos síntomas que tú mismo puedes presentar y que pueden deberse a una deficiente hidratación:
  • Te sientes cansado: si bien el cansancio puede deberse a muchas causas, la hidratación deficiente causa menor rendimiento físico y mental así como favorece la presencia de fatiga, por eso, antes de beber un café fuerte u otra bebida estimulante, prueba con beber abundante agua.


  • Tu piel está seca: esto es evidente, pero muchas veces adjudicamos la sequedad de la piel a la exposición al sol o a las condiciones climáticas, o bien a cambios hormonales, cuando en realidad tal vez se solucione fácilmente bebiendo más agua.

  • Los ojos parecen hundidos y opacos: si los ojos no brillan y están rodeados de un color oscuro en la piel, es muy probable que el nivel de hidratación no sea adecuado, pues el agua es fundamental para la producción de lágrimas y para el mantenimiento de la humedad de las glándulas que la producen.

  • Estás constipado: el agua es un fuerte lubricador intestinal y contribuye al vaciado del intestino, por eso si estás constipado la ingesta suficiente de líquidos puede resolver gran parte del problema.

  • Te sientes mareado o con dolor de cabeza: el dolor de cabeza así como el mareo puede ser provocado por baja presión arterial debido a la ausencia de suficiente líquido en el organismo. Por eso aunque el dolor de cabeza y los mareos pueden presentarse por muchas razones, al buscar la causa de su presencia, no dejes de evaluar la hidratación diaria.


La ingesta de agua deficiente no sólo se detecta ante la presencia de sed, sino que estos síntomas pueden también ser producto de una leve deshidratación que merece ser atendida y evitada con suficiente consumo de líquidos durante el día.